Monday, October 29, 2018

Deep in the heart of Texas (XXX): El huracán del valle




El 29 de octubre de 1911, nacía en Reynosa, Tamaulipas, México, Narciso Martínez. Como muchas otras familias su familia emigró a los Estados Unidos ese año y se establecieron en La Paloma, una pequeña población a las afueras de Brownsville. Martínez empezó a tocar el acordeón en 1928 y casi a a la vez se mudó a Bishop done absorbió las tradiciones de acordeón de los inmigrantes checos y alemanes locales. Martínez y su amigo Santiago Almeida empezarona ser conocidos en la zona y su empeño les llevó a establecer el acordeón y el bajo sexto como los instrumentos básicos de la música de conjunto tejano. Narciso hizo un cambio prodigioso en la manera de tocar el acordeón que todos los otros músicos adoptaron enseguida: enfatizó las notas agudas y la melodía del lado derecho del acordeón y dejó las notas de bajo del lado izquierdo a quien tocase el bajo sexto.
Narciso Martínez hizo su primera grabación con Almeida para la disquera Bluebird Records en 1938. Para mantenerse en la década de 1930, a menudo tocaba en bailes públicos al aire libre en toda la zona del Valle de Texas. También entretuvo en los "de negocio”, bailes públicos de pago donde las mujeres bailaban con hombres a cambio de dinero que servía para mantener a sus familias.
Su audiencia la formaban principalmente emigrantes mejicanos que no podían permitirse pagar mucho por verlo actuar y aún menos comprar tocadiscos para escuchar sus grabaciones. Así que Narciso tuvo que aceptar otros trabajos para poder sobrevivir con dignidad durante toda su vida. Fue conductor de camión, trabajador de campo o cuidador en el zoológico de Brownsville...
Apodado "El Huracán del Valle" por su ritmo rápido, Martínez siguió siendo el intérprete de conjunto más famoso a lo largo de la década de 1950. Narciso Martínez se unió a otros artistas en el circuito de la música de baile de estilo tejano y recorrió Nuevo México, Arizona, California, e incluso llegó a tocar en Chicago.
Pero la música no le daba para vivir todo el año y cuando surgió una nueva generación de músicos de conjunto a mediados de la década de 1960 tuvo que volver a trabajar en el campo. Su carrera tuvo un ligero repunte después de su aparición en ‘Chulas Fronteras’, una película documental de 1976 sobre la música de Texas y México.
Ingresó en el Salón de la Fama de la Música de Conjunto en 1982, recibió el National Heritage Award del National Endowment for the Arts en 1983 y fue nominado para un premio Grammy en 1989.
Narciso Murió en San Benito, Texas, el 5 de junio de 1992.
Mr. Blue

Thursday, September 20, 2018

Deep in the heart of Texas (XXIX): El vuelo más corto.

El primer vuelo en un avión, casi cuarenta años antes del de los hermanos Wright, pudo haber tenido lugar un 20 de septiembre de 1865 en un campo a unos cinco kilómetros al este de Luckenbach, en el gran estado de Texas. 
Jacob Friedrich Brodbeck, nativo de Württemberg, Alemania, se había establecido en Fredericksburg en 1847. Siempre había estado interesado en la mecánica y en la invención en general. Ya en Alemania había intentado construir un reloj de cuerda automática, y en 1869, ya en Texas, diseñó una máquina para fabricar hielo. 
Su proyecto más preciado, sin embargo, fue su "nave de aire", un artefacto volador impulsado por una hélice impulsada por muelles. La nave voladora presentaba un habitáculo cerrado para el "aeronauta", una hélice de agua (en caso de aterrizajes accidentales en el líquido elemento), una brújula y un barómetro. 
Se dice que la máquina se elevó unos tres metros y medio en el aire y viajó aproximadamente treinta metros antes de que los resortes que la impulsaban se desenrollaran por completo y el aparato se estrellase violentamente contra el suelo. Otros cuentan que el vuelo inicial tuvo lugar en San Pedro Park, San Antonio, donde más tarde se llegó a colocar un busto de Brodbeck. Hay una tercera versión que asegura que el vuelo tuvo lugar en 1868 y no en 1865...
Todas coinciden, sin embargo, en que aquella máquina se hizo añicos porque su aterrizaje fue muy brusco. Tras el revés, y a pesar de haber salido ileso, sus inversores se negaron a poner el dinero para un segundo intento, y entonces Brodbeck se embarcó en una infructuosa gira que le llevó por varios estados de la unión en busca de fondos para reiniciar su proyecto.
No le salió bien. Brodbeck regresó a Texas y vivió en un rancho cerca de Luckenbach hasta su muerte en 1910.
Mr. Blue

Saturday, September 15, 2018

Deep in the heart of Texas (XXVIII):Crash at Crush

El choque de Crush
Una placa explicativa a quince millas al norte de Waco, en el condado de McLennan, marca el sitio en el que sucedió el "Crash at Crush"
El 15 de septiembre de 1896, más de cuarenta mil personas acudieron en tropel a Crush para presenciar una de las acrobacias publicitarias más espectaculares del siglo XIX: un accidente de tren planificado.
El hombre detrás de aquel evento tan poco usual fue un tal William George Crush, un trabajador de la compañía de ferrocarril ‘Missouri-Kansas-Texas’ (M-K-T) que en 1895 propuso y logró convencer a los gerifaltes de M-K-T de que la compañía montase un accidente como atracción publicitaria.
Durante el verano de 1896 se distribuyó por todo el gran estado de Texas propaganda en papel de lo que se denominó "el choque monstruoso". Muchos periódicos del estado iban informando de los preparativos y tal fue el revuelo que incluso algunos diarios de otros estados se hicieron eco del asunto y empezaron a hablar del tema.
Todo marchaba sobre ruedas, la estrategia publicitaria de Crush había sido un éxito y las oficinas del ferrocarril de la M-K-T estaban desbordadas con peticiones de billetes para asistir al choque.
La idea era hacer colisionar entre ellas dos viejas locomotoras con vagones vacíos . La “Vieja 999” se había pintado de verde brillante y la “1001” de rojo, y ambas hicieron un tour por todo el estado para publicitar el espectáculo. Las estaciones por donde pasaban se llenaban de curiosos que querían comprobar de primera mano que aquello no iba a ser un engaño...
Como escenario de su espectáculo, Crush seleccionó un valle poco profundo justo al norte de Waco, convenientemente ubicado cerca de la ruta Waco-Dallas cuyo trayecto comercializaba la empresa. 
A principios de septiembre, unos quinientos trabajadores tendieron cuatro millas de vías para la colisión, y construyeron, además, una tribuna para invitados de honor, tres puestos para presentadores, dos oficinas de telégrafos, un puesto para periodistas y un quiosco de música. Se montó un restaurante en una carpa prestada por el circo de los Ringling Brothers, y se construyó un gran feria con docenas de espectáculos “medicine show”, pequeños puestos que hacían las veces de casinos y varios para la venta de viandas. Se instaló también un letrero para informar a los pasajeros de que habían llegado a Crush, en el estado Texas.
George Crush le dijo a un periodista que esperaba unos veinte mil espectadores. Por dos dólares cualquier persona que viviese en el gran estado de Texas podía comprar un billete de ida y vuelta para el evento… una ocasión que no podían dejar escapar.
El primero de los treinta y tres trenes de pasajeros sin un solo asiento libre llegó al amanecer del 15 de septiembre. Antes de las tres de la tarde de aquel mismo día más de cuarenta mil personas estaban ya situados en la zona de picnic, escuchando discursos políticos y esperando el gran choque.
A las cinco de la tarde las locomotoras No. 999 y la 1001 se alinearon en los extremos opuestos de las vías. Crush apareció montando un caballo blanco y trotó al centro de la pista. Levantó su sombrero blanco y después de una pausa lo bajó bruscamente. La gente empezó a aplaudir enaltecida.
Las locomotoras arrancaron y con rugidos de vapor empezaron a dirigirse hacia su embestida. Bastante antes de que alcanzaran los 150 Km/h los maquinistas saltaron en la zona que los técnicos habían marcado como segura. Hubo un estrudendo ensordecedor... y aquello se convirtió en un amasijo de astilllas volantes, carbón al rojo vivo y humo.

A pesar de las medidas de seguridad tomadas y de los cálculos que se habían hecho el día anterior, tras los primeros segundos de confusión, los ingenieros se dieron cuenta de que las calderas de ambas máquinas habían estallado en el choque. El cielo se había llenado de una metralla de hierro, enormes astillas de madera y tornillería que en su vuelo expansivo terminó con la vida de tres personas e hirió de gravedad a al menos otras seis.
Tras ver el espectáculo y sufrir la posterior confusión la gente comenzó a irse a casa. Las tiendas, los puestos y las casetas se desmontaron y al caer la noche, Crush, Texas, dejó de existir para siempre.
Muchos asistentes se llevaron fragmentos del choque como recuerdo y el resto lo limpió la cuadrilla de personas contratadas para el desescombro.
La compañía de ferrocarriles de Katy liquidó rápidamente todas las demandas de daños que se presentaron con pagos en efectivo y con billetes de tren gratuitos de por vida.
En cuanto a George Crush, el ferrocarril lo despidió ipso facto aquella noche, pero lo volvieron a contratar al día siguiente por aquello de que era mejor tenerlo en casa callado que no afuera dando mala publicidad. 
Mr. Blue
 

Monday, July 23, 2018

El cautivo - Jorge Luis Borges

En Junín o en Tapalqué refieren la historia. Un chico desapareció después de un malón; se dijo que lo habían robado los indios. Sus padres lo buscaron inútilmente; al cabo de los años, un soldado que venía de tierra adentro les habló de un indio de ojos celestes que bien podía ser su hijo. Dieron al fin con él (la crónica ha perdido las circunstancias y no quiero inventar lo que no sé) y creyeron reconocerlo. El hombre, trabajado por el desierto y por la vida bárbara, ya no sabía oír las palabras de la lengua natal, pero se dejó conducir, indiferente y dócil, hasta la casa. Ahí se detuvo, tal vez porque los otros se detuvieron. Miró la puerta, como sin entenderla. De pronto bajó la cabeza, gritó, atravesó corriendo el zaguán y los dos largos patios y se metió en la cocina. Sin vacilar, hundió el brazo en la ennegrecida campana y sacó el cuchillito de mango de asta que había escondido ahí, cuando chico. Los ojos le brillaron de alegría y los padres lloraron porque habían encontrado al hijo.
Acaso a este recuerdo siguieron otros, pero el indio no podía vivir entre paredes y un día fue a buscar su desierto. Yo querría saber qué sintió en aquel instante de vértigo en que el pasado y el presente se confundieron; yo querría saber si el hijo perdido renació y murió en aquel éxtasis o si alcanzó a reconocer, siquiera como una criatura o un perro, los padres y la casa.

Thursday, May 31, 2018

Periódico de Ayer (Adiós, doña Rosita la soltera...)


Esta entrada ha estado en el archivo del blog durante siete años, tanto tiempo que el magnífico vídeo que se podía encontrar en YouTube ha sido retirado por no sé qué historias de derechos...
Sea como fuere, que quede constancia de la despedida implícita y ojalá tengamos la posibilidad de ver esta actuación algún día. La sustituta es una versión del mismo tema pero en una actuación diferente.
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Adiós, qué accidente tan terrible fue lo nuestro, cuánto daño y cuánto aprendí de todo aquello.
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Héctor Lavoe acompañado por la orquesta venezolana "La Crítica", en el timbal Cheo Navarro y al piano Mauricio Silva. Héctor canta el tema escrito por Catalino "Tite" Curet Alonso, para un programa de televisión mejicano en 1978. Cambia versos, quizá por equivocación, pero canta tan bien... con ese desdén…

Periódico de ayer
(Tite Curet)

Tu amor es un periódico de ayer
que nadie más procura ya leer,
sensacional cuando salió en la madrugada
y a mediodía ya noticia confirmada,
en la tarde materia olvidada...
Tu amor es un periódico de ayer.
Fue un titular que alcanzó página entera
por eso a ti te conocen donde quiera,
tu nombre ha sido un retrato que guardé,
y en el álbum del olvido lo pegué.
Tu amor es un periódico de ayer
que nadie más procura ya leer…
el comentario que nació en la madrugada
y fuimos ambos la noticia propagada
en la tarde materia olvidada…
Tu amor es un periódico de ayer...
Ya era hora, Lola…
Y ¿Para qué leer un periódico de ayer?
Oye, noticia que todos saben,
y yo ya no quiero leer.
Y ¿Para qué leer un periódico de ayer?
Ayer te quise, te tuve, te mantuve….
Pero ya no te quiero, ya no te quiero
Tú eres el diario, la prensa,
como el mundo, bochinchera…
Y ¿Para qué leer un periódico de ayer?
Anda vete de mi vera, María Elena, ya no te vuelvo querer….
Y ¿para qué leer un periódico de ayer?
¿Qué te pasa? ¿Estás llorando?
Tienes alma de papel
Camina, triple fea…
La que sea más fea que tú no ha nacido, mami…
Y ¿para qué leer un periódico de ayer?
Anda vete de mi vera, mami, ya no te vuelvo a querer…
Y ¿Para qué leer un periódico de ayer?
¿Qué te pasa? ¿Estas llorando?
Tienes alma de papel
Y ¿Para qué leer un periódico de ayer?
Y como el papel aguanta todo, así mismo te traté.
Y ¿Para qué leer un periódico de ayer?
¡Ay! Camina, Maria Elena, ya no te quiero, mujer…
Suéltala, mami, te veo Lola….


Mr. Blue

Friday, May 18, 2018

Art Of The World Gallery, Houston 28/04/2018

















 
  Mr. Blue

Tuesday, April 17, 2018

Jorge I El Benefactor


Desde su humilde atalaya y mismo rincón, teniendo a sus pies un reino de quimeras, frente a su sátira de exquisita educación, chispeante de ensueño y en ocasiones dudoso gusto, Jorge I El Benefactor era un rey republicano. Un San Manuel Bueno mártir de la realeza europea, un algo incomprensible que le hacía vestirse con harapos, mezclarse con la chusma y comer en las calles pastelillos de a cuarto o entresijos cocinados con especias de oriente para confundir su dudosa frescura, despreciando los más ricos manjares de su mesa real.
Jorge I El Benefactor podía ser el más déspota e insensible de los jefes de las casas reales: no dudaba en decirle al manco que no podía escribir, al ciego que nunca había visto nada o al mudo que nunca pudo cantar ninguna opereta... Casi todos sabían que era ironía, pero muchos otros no lo interpretaban así, y en cierto modo no les faltaba razón.
Sin embargo, lo que no sabían era el gran corazón que Jorge I El Benefactor tenía. Daba asilo y dádivas a quien realmente las necesitaba. Incluso curaba los males de espíritu emparejando a quienes pensaba que harían una media en su balanza de lógica patafísica, a veces con acierto, las más sin él, pero la intención era siempre la mejor.
Lo que más desconcertaba a los consejeros de palacio era que Jorge I El Benefactor tenía una tendencia enfermiza a emborrachar hasta el desmayo al bufón de la corte para después vestir sus ropas y hacerse pasar por él. Su majestad era versado en tocar el laúd, tenía ingenio y cantaba y contaba chascarrillos, incluso hacía de payaso y daba cabriolas...
Jorge I El Benefactor había tenido su reina pero su tendencia natural a la distracción hizo que ella volviera a su país y el monarca se dedicara a solazarse e intentar olvidarse de ella saliendo de caza y leyendo libros sobre pensamiento universal, aquellos a los que sus súbditos culpaban de su cierta insania.
Jorge I, El Benefactor era un rey sin trono, principalmente porque no lo quería. Pero no importaba, sus súbditos lo aceptaban como era e incluso muchos lo amaban. 
Mr. Blue