Saturday, July 04, 2009

Hoy hace tres años VII

(Enviado por email el 3 de julio de 2006)



Atlético Misterblue 1 - Real L. López 2

El Atlético Misterblue llora su derrota más habitual, el equipo tuvo que hincar la rodilla ante un rival de embergadura, el Real L. López.

Carlos Perde Dores (Agencia Jefe) Madrid (España), 02/07/06


El Atlético Misterblue acabó perdiendo la final de la liga de perdedores fiel a su tradición en esta temporada: en la prórroga y por la mínima, tras haber subestimado al equipo contrario durante buena parte del partido. El Real L. López serio y con una defensa enjundiosa, hizo que los puntas Atléticos fueran incapaces de dejar su sello marcador traspasando una barrera que se tornó infranqueable, sin coartada posible y generando de nuevo la desilusión entre los aficionados que llegaron a creer en el milagro.
El combinado Atlético, que no se rindió en ningún momento, chocó con el vértigo de la eliminatoria, y la presión del tiempo que corría en contra le convirtió en un equipo menor, eso sí los rojiazules se recrearon al ataque desde que recibieron el segundo gol en contra mediada la segunda parte del partido. Ambos equipos jugaron la prórroga haciendo un juego limpio y fluido, como si les gustase enfrentarse en todo tipo de competición, hasta que a diez minutos del final el Real L. López cometió una falta que los Atléticos reclamaron como merecedora de tarjeta y de falta directa al borde del área grande pero que el árbrito, señor colegiado P. Moiras, no apreció así. Desde ese momento los jugadores del equipo rojiblancoazul se desquiciaron y jugaron a la desesperada, atacando a cualquier precio y llegando incluso a cometer faltas en pleno ataque.
El tiempo se acababa y así se llegó al final del partido en medio de una jugada de contragolpe en la que parecía que los defensores blancos estaban fuera de su férrea zona, esa que parecen llevar hasta límites que extrapolan lo deportivo. La desesperación se contagió entre el combinado Atlético, las protestas no sirvieron de nada, y los jugadores entre calambres, nervios y lágrimas parecían no poder abandonar el estadio "Barajas T4". Al final del encuentro apenas hubo tiempo para palabras, el avión esperaba a los jugadores del Real L. López por lo que casi no hubo intercambio de celebraciones. El encuentro tocaba a su fin con la leyenda de siempre, "Pudimos hacer historia" - declaró el delantero estrella rojiblancoazul, Frenando Golpes - "pero nos tocó hacer un ridículo histórico."
El Atlético ha acabado la temporada como un equipo menor a pesar de haber implantado el buen gusto por el esférico en la primera vuelta de la campeonato. Ahora se abre la incertidumbre sobre si su estilo es lo suficientemente competitivo y limpio para alcanzar el éxito y sobre los fichajes que los directivos tendrán que hacer de cara a la próxima temporada, importantísimos para que la afición crea de nuevo en el equipo y los jugadores disfruten de la competición. Ya suenan los nombres de posibles bajas como las de Luciano Palletti y Ariel Falacia, pero la credibilidad del equipo no va a poder rescatarse con un simple cambio de jugadores.

Sunday, April 26, 2009

Hoy hace tres años VI

(Enviado por email el 26 de abril de 2006)
Hace tantos días ya que empiezo a tener que hacer esfuerzos para recordar cosas que me ocurrieron en la ciudad de Nueva York. El viaje comenzó el viernes 10, salimos del colegio y teníamos que estar en el aeropuerto a las 20.00, carreras, atasco, nervios… pero llegamos para darnos cuenta de que realmente da igual que uno se retrase o no, los aviones siempre tardan en salir, hasta que un día los pierdes claro. No fue el caso, llegamos y tuvimos que esperar casi una hora para que despegara. Llegamos a NYC a la 1.00 AM, y lo primero era ir a recoger las maletas pero la mía no llegaba, en la oficina de reclamación una señora poco amable seguía diciéndome que estaba en algún sitio del aeropuerto de Newark y aparecieron, sí, pero dos horas después… Tras eso un taxi, como sospechaba el taxista era extranjero, de Haití para más señas, es imposible encontrar un taxista americano en NYC, no hay, o si los hay estaban de vacaciones en Houston. El hotel era el auténtico hotel cucaracha, pero fue lo más barato que nos pudimos permitir y que tuviera casi decencia, el alojamiento en Manhattan es de órdago a la grande. Nuestro hotel estaba céntrico, eso si, pero nada mas. Mejor no toco el tema y quien quiera saber donde no hospedarse en nueva York que se las arregle.La ciudad es IMPRESIONANTE, ya sé donde quiero vivir en primavera y parte del verano porque el invierno es crudo, crudísimo, en marzo todavía se notaba que el aire en invierno te tiene que matar, te corta en marzo te mata en diciembre. Vimos todo lo visitable, excepto el Guggenheim para el que ya no hubo tiempo material. Es imposible describir lo que es la ciudad en sí, la mezcla arquitectónica me fascinó, el Soho es seguramente el barrio más vistoso que he visto en mi vida, la mezcla de edificios de 1800 con rascacielos no es chirriante, es Manhattan. El central Park da aire, vida y problemas, el edificio Dakota, rascacielos estilo Art Deco… A Nueva York la vimos vestirse de día desde el Rockefeller y desnudarse de noche desde el Empire State Building. Ambas visiones fueron espectaculares, pero la ciudad de noche te deja sin respiración desde esa altura y con ese frío, no me extraña que la canción diga “quiero estar en la ciudad que nunca duerme”.El MOMA es otro de esos sitios en los que uno no puede aburrirse, es el mejor museo de arte moderno que yo haya visto y la selección es impresionante, pero tuve la fortuna de ver dos favoritos míos desde crío: El cuadro de Dalí ‘la persistencia de la memoria’ y las esculturas de Alberto Giacometti, ya sabéis esas cosas que uno ve en la enciclopedia Larousse de niño y dice: como molaría tenerlas en el escritorio… nunca fui muy listo.
Más museos, el de sexo que debería llamarse el de la pornografía, el Metropolitan, el de la inmigración en Ellis Island, ya no tengo memoria… ah sí, la estatua de la libertad, desde un ferry y unos minutos desde la enorme peana. La vida nocturna nos tocó de refilón, demasiadas horas pateando la ciudad por la mañana y a las horas nocturnas un cansancio de esos que hacen pupa, pero como en toda gran ciudad encuentras lo que buscas. Pasamos de día por el mítico Cotton Club, que desde fuera me pareció una chabola, quedaba muy fuera el radio que teníamos de visitas/estancia. Lo mejor de aquella zona fue la estación de metro que estaba en un puente muy alto y muy metálico él. La zona del Harlem que visitamos me encantó también, edificios antiguos, casas de estilo victoriano… es como estar en una ciudad de verdad, volví a tener sensación de ciudad y no de pueblo agrandado que tienes cuando estas en Houston. Usamos el metro, vimos autobuses que pasaban periódicamente… Incluso di con una tienda de esas rancias, rancias de vinilos y con precios astronómicos…El viernes nos recibió la cabalgata de San Patricio, desfile de bandas de gaiteros (había una de Asturias,que tiene guasa el asunto, 9.000 Km. de casa para oír el Asturias patria querida en NYC), todo el mundo clamando que tenia sangre irlandesa, está de moda ser irlandés y parece que cualquier irlandés es un tío encantador… en fin. MUCHO frío pero muy colorista, ese mismo día pasamos por Tiffany’s pero el tiempo se nos iba y antes de que se fuese del todo embarcamos hacia Houston, un sitio que ni fu ni fa.No soy hombre de fotos, nunca lo he sido, pero mi acompañante llevó su cámara y quizá algún día llegue alguna que ilustre esto. Se me han quedado en el olvido muchas cosas, no tengo PC ni portátil ni tiempo y cuando quiero reaccionar ya se me han juntado esos recuerdos atrasados con los del siguiente viaje. Por cierto que en cuanto pueda empiezo con la crónica del viaje a Nueva Orleans de hace dos semanas.
Se me cuiden…
Mr. Blue

Thursday, April 02, 2009

La astrolabia

Queridas mías:
Desde que os habéis marchado esta vida ya no parece tener mucho sentido, no sé dónde he dejado la memoria, creo recordar que la dejé dentro del baúl donde va a caer todo eso con lo que no sé que hacer pero cuya construcción espero retomar alguna vez.
Recuerdo aquellas tardes en las que salíais a pasear para regocijo de todos, erais una fuente que manaba abundante inundando aquel ordenador español, en anocheceres de compañía selecta de bebidas combinadas y nicotina, con humo que llegaba a las venas, en la terraza que daba a ninguna parte, desde la que se veía el sol eléctrico que iluminaba las noches y que hacía que aquel pájaro no dejara de graznarme, una vez y otra, como si me estuviera avisando de que un día os ibais a marchar y entonces me sentiría aún más inútil.
Parecíais surgir como fuegos fatuos de cementerios de amor, de pantanos de sentimientos reprimidos desde hacía tantos años, y os fuisteis poco a poco, hermosas, pero tomando un camino equivocado, y quizá acabáseis en un oscuro y pacífico océano de basura o encarceladas en una caja de cartón llena de objetos para olvidar. No supe marcaros el rumbo correcto, no sabía que aquel astrolabio que usaba estaba errado en sus cálculos, o eso pensé; nunca aprendí usar el quintante, creí que no era necesario por mi dominio abrumador del sextante, pero me equivoqué... y no supe enviaros a donde deberíais, os dirigí a la nada, y allí probablemente os despreciaron. Y yo, ignorante, como siempre, pensé que seríais eternas, que erais el significado perfecto del símbolo matemático del infinito y que incluso podríais formar un De sectionibus conicus como simple entretenimiento.
Ahora si os necesito, no estáis, y cuando fugazmente encuentro vuestro rastro siento que no os necesito, ya no hacéis que funcione mi fábrica de metáforas, símiles y retruécanos... ya sólo hay producción de paradojas.
Se me fue la astrolabia.
The Constant Sorrower

Tuesday, March 31, 2009

Viva (en) México II

Puebla, 26 de diciembre de 2008
Querido Rafa:
Te escribo desde Puebla un pueblo precioso al sur del DF que me perdí el año pasado por no tener un coche de alquiler, ahora me doy cuenta de que las cosas pasan por un motivo. Si hubiera ido sólo un día no habría servido de mucho, la verdad esto tiene mucho que ver y que percibir.
Ahora mismo estoy tomando una copa de brandy “derecho” como dicen aquí, Torres 10 sin hielo, y en copa, como Dios manda... Llegamos ayer por la noche y hasta ahora hemos visto infinidad de cosas. Estoy encontrando puntos en común con el otro viaje, los pueblos mejicanos son bastante parecidos: la vida gira entorno al zócalo (plaza mayor) que está al lado de la catedral, el centro histórico, (así como cualquier pueblo grande de Extremadura) y eso hace que los paisajes humanos sean muy similares.
Hicimos el tour por la ciudad en uno de esos trenecitos turísticos tan horteras, que cada vez me gustan más porque te sitúas y al acabar de hacer el viaje caminas por las partes que más te hayan interesado.
Hoy sobre todo visitamos bastantes edificios, me gustó mucho el Palacio Municipal, un ayuntamiento dentro de un palacio… Las iglesias tienen mucho encanto, esa mezcla sacra y verbenera hace de ellas museos de lo kitsch en ocasiones. La belleza de colorido es innegable, te recomiendo la Iglesia de Santo Domingo de Guzmán que tiene dentro una capilla, la del Rosario, cubierta de oro, Domus Aurea... y la de la Compañía del Espíritu Santo que tiene un toque mudéjar bastante apreciable, qué curioso esto de los soldados de Jesús, defendamos la fe a cualquier precio... qué gran invento este de la Iglesia Católica.
Dentro de ese templo está enterrada la “china poblana” una esclava traída de la india y que se convirtió en santa en vida. Es toda una celebridad que además tiene una escultura muy bonita en una rotonda en el pueblo, busca algo más en Google porque la dichosa china poblana ha dado que hablar y no deja de ser una atracción turística más.
Bastante a las afueras está en centro cívico Cinco de Mayo, ya te contaré más de esto porque es muy histórico y tiene que ver con la guerra contra el francés; Puebla fue un lugar clave para dejar claro a las potencias mundiales que México no iba a ser colonia de ninguno, y a la vez creo que aquella victoria creó un sentimiento mejicano que se lleva en las venas, que ha ido de generación en generación y que no se ha perdido, la historia de México es apasionante.
Hemos visto también hoy el mercado de artesanía “el Parían” que tiene cosas que lo hacen interesantes, a pesar de ser muy turístico, por ejemplo la cerámica de aquí, llamada talavera y que es muy colorista; la visión general merece la pena, aunque no compres nada.
Mi brandy me espera, estoy en la terraza de un sitio “supercool”, el hotel la Purificadora y estoy pasando frío, hace mucho frío esta noche. Ya te escribiré otra vez voy a estar en México casi diez días.
Cura esas heridas.
Carlos

Cholula, 29 de diciembre de 2008

¡Antonio!
He pasado casi tres días en Puebla y como ahora mismo no recuerdo si has estado por allí te envío esta postal que escribo desde la habitación del hotel Real de Naturales Cholollán de Cholula, una preciosidad a pesar del nombre.
Estos días han sido movidos, Puebla es un sitio acojonante, lleno de curiosidades y de iglesias, claro, pero incluso más que iglesias hay ópticas, es incríble, está lleno de ellas, en cada calle hay una.
Te quiero recomendar un par de cosas: vi un montón de antigüedades de las de verdad en un mercadillo en el Callejón del Sapo, cosas de esas que sólo puedes encontrar aquí y después pasé a ver el museo Amparo (llamado así en honor a la esposa del que lo fundó) que es muy completo y en el que vas a encontrar varias galerías de arte prehispánico y virreinal, claro. Sin embargo a mí me prendó una exposición en la sala de exhibiciones temporales llamada “Lágrimas negras” que va sobre el automóvil pero con un tratamiento tan creativo como sorprendente, cuando llegue a Houston te envío un email con el enlace.
Ya sabes lo que dice la canción de los Burning: “Solo y perdido en la noche, vi en mi chapa sonreir a Pedro Infante...” la noche de Puebla es ruidosa y muy joven, para los de esta edad intermedia el asunto se complica porque tienes que reservar en los sitios más tranquilos y “estilosos” sino te puede pasar que te acercas a intentar entrar y el puerta te pregunta por tu reserva...
En cuanto a la comida el fuerte aquí es el mole poblano, te recomiendo el que sabe más a cacao y que tiene esa combinación de amargura y dulzura tan deliciosa y que por otra parte te hace recordar a alguna que otra mujer.
Hay un bar en la zona del Callejón de los Sapos que se llama “La Pasita” en el que lo típico es tomarse un vasito de licor de pasa con un trozo de queso, ojo porque los horarios son bastante extraños y nosotros no conseguimos encontrarlo abierto, la combinación es algo empalagosa, la probamos en otro bar anoche.
Como tú mismo, dirías, espero que te esté yendo bene en tu viaje por Guatemala, una lástima no encontrarte este año por aquí. Me encanta México.
Un saludo,
Carlos

Puebla 28 de diciembre de 2008

Querida Ceci:
No sé si ya lo conocerás pero esta postal es la cocina del convento de Santa Rosa, lugar este que tiene una historia bien extraña. Cuando Benito Juárez se cansó del poder de la Iglesia Católica expropió muchos conventos para uso laico de los edificios, las familias vivían en ellos como si fuesen complejos de apartamentos, y fue así hasta 1968 en el que el edificio se recuperó y se restauró todo lo que se pudo, estaba en estado de ruina porque a las monjas se les ocurrió esconder las riquezas que tenían en el convento en huecos de las paredes pensando que regresarían y podrían recobrarlas, pero las familias mejicanas que se hospedaban allí se pusieron a poner cuadros y al golpear los clavos se encontraron los huecos tapados... y también el oro; mal asunto, no dejaron una piedra encima de otra, en busca de botín.
Este sitio es una preciosidad silenciosa en el medio del caos del tráfico de Puebla, cuando estaba en pleno esplendor debió ser una maravilla. La cocina sí permaneció intacta por suerte y parece ser que aquí es donde surgió el mole. El guía, un tipo cultísimo, nos comentó que el aroma de los ingredientes que una monja molía en la cocina eran tan agradables, que todas las monjas dejaron sus actividades para ir a ver de donde provenía ese olor tan delicioso, viendo lo que pasaba, una monja rompió el silencio que debía guardar, y dijo: "Hermana, ¡qué bien mole!", lo que provocó las risas de las demás religiosas que la corrigieron diciendo: "Se dice: ¡qué bien muele!, hermana." y es por ello por lo parece que se llamó mole a este plato de combinación de tanto ingrediente... la historiografía popular es un filón.
Otra cosa que me impactó era que las monjas novicias tenían que llevar puesta cuando dormían una corona de espinas para evitar sueños impuros, si se movían debido a la excitación nocturna, las espinas se clavaban y se despertaban interrumpiendo así sus arrobamientos. La Iglesia encuentra soluciones sencillas para problemas bien serios ¿No crees?
Sé que eres curiosa, cuando tengas un rato mira en Internet lo que fue la desamortización de Mendizábal en España, algo atroz para la cultura general de mi país, y cuando el guía nos contó lo que Juárez hizo me recordó algo a aquel episodio nacional español. No hago más que acordarme de España cuando veo ciertas cosas, por ejemplo la talavera que tanto se luce por estos lugares, y que se llama así por la cerámica de un pueblo español llamado Talavera de la Reina, pero esa es otra historia.
Cuídate mucho.
Carlos

Cholula 29 de diciembre de 2008
Hola mamá:
Te escribo desde Cholula, un pueblo precioso, precioso, del interior de Méjico. Llegamos ayer al mediodía y el asunto empezó algo torcido, están de fiestas y me metí por una calle en dirección prohibida para poder llegar al hotel, pensando que los guardias estarían de parranda y dí de frente con una patrulla de la policía municipal. El agente, muy atento, me pidió el carnet, le enseñé el de Texas y empezó a decirme que me tenía que multar y probablemente llevarme al cuartel para comprobar datos... palabras para ver si le daba una propina y se olvidaba del tema, quizá, lo que aquí llaman la mordida... pero no me atreví a decirle nada y le enseñé el pasaporte español. En ese momento le cambió la cara, no por ser español supongo, sino por ser no americano y me dejó ir. Qué curioso que el escudo español tuviera ese efecto...
El pueblo en general es muy bonito pero lo más vistoso es la Gran Pirámide, una construcción prehispánica que con el paso del tiempo se convirtió en parte en un cerro. Fue la pirámide más grande del mundo y tiene una fuente de agua debajo, se dice que los indígenas empezaron a taparla cuando llegaron los españoles para que no la destruyeran pero la realidad es que la original estaba hecha de tierra y se fueron añadiendo alrededor las de piedra, de las que sólo una pequeña parte está restaurada y se puede ver, la erosión hizo que todo se cubriera de arena que acabó sedimentándose y dándole ese aspecto de monte natural.
Por dentro se pueden visitar los túneles que la recorren pero lo más impresionante es que nuestros paisanos construyeron una iglesia, la de la Virgen de los Remedios, en la cima. La iglesia en sí es de una gran belleza pero si miras a tu alrededor el paisaje es indescriptible, se ve el pueblo, el volcán Popocatpetl, la montaña Iztaccíhuatl y los campos de siembra que se extienden en los alrededores del casco urbano. Yo me senté y me puse a beber una Mirinda y no hice más que mirar alrededor durante más de media hora.
La Iglesia también tiene una historia rocambolesca, los monjes vieron brillar algo y subieron por la ladera para encontrar la imagen de una Virgen española que viajó más que la Matilde. Acompañó a Don Pelayo cuando este era un bebé y dejó Toledo, ambos acabaron en Alcántara, (sí, sí, la Alcántara de al lado de Navas...) dile a Isa que te imprima esto y léete la historia que es muy curiosa: lee aquí. El caso es que fue traída por un soldado cuyo hermano la había llevado a Italia y su gran devoción hacia ella le salvó de heridas en batalla. Para que esa suerte también la tuviera el que se iba a hacer las Américas se la regaló, la llevo consigo y terminó en la capital, en México D.F. De cómo llegó a Cholula no se sabe mucho, parece uno de esos hechos con explicación sencilla y que acaban convirtiéndose en milagro.
En la bajada al pueblo probé los chapulines (saltamontes) fritos y una bebida deliciosa hecha de cacao y agua, el popo, que te repone las fuerzas que empleas en subir hasta allí, que son muchas, quizá por eso sea lugar de peregrinación de mucha gente, por lo del sufrimiento ya sabes.
La artesanía de por aquí es muy bonita hay mucha cerámica (sobre todo en Puebla) que se fabrica como en Talavera de la Reina. Le gustaría este pueblo, madre, ya le haré llegar las fotos.
Un abrazo de su hijo,
Carlos




Puerto Escondido 1 de enero de 2009

Queridas Andrea y Paula:
Se acabó el 2008 y el 2009 me lo encuentro en la costa pacífica de México, este está siendo un viaje épico. Conduje desde Puebla a Oaxaca y vi el manejo de automóvil más temerario que os podáis imaginar, pero mereció la pena, Oaxaca es una ciudad increíble. Llegamos el 29 y estamos a punto de irnos.
Nos costó mucho encontrar hotel, haceos una idea: llegas a una ciudad de la que no conoces nada más que el nombre y claro, ponte a conducir en ella después de haber hecho 350 kilómetros en unas tortuosas cinco horas... Todos los del centro estaban ocupados hasta que al final dimos con uno pero que no tenía aparcamiento. Aparcar, esa fue otra aventura...
Primero os voy a hablar de la comida, tiene mucha fama el queso oaxaqueño pero realmente no es ninguna delicia, es un queso con muchas hebras y muy seco, no hay quesos como los europeos por mucho que los mejicanos digan... cuando vengáis probadlo claro, pero no os esperéis nada del otro mundo. Aquí probé también los chapulines fritos, en realidad en Cholula, cerca de Puebla, una señora me dio la prueba pero aquellos eran muy grandes y el que elegí amargaba un poco. En Oaxaca pedimos media ración en un restaurante y la verdad saben a pipa de girasol, no es desagradable comerlos y una vez que estas allí tienes que probarlos. Dejo para lo último un restaurante que hay en la plaza mayor del pueblo (el zócalo) se llama El Conde y es más moderno en comparación con otros lugares, si pasáis por allí es obligada la prueba de una sopa de tomate con aguacate, queso fresco y topotos (pedazos de tortilla de maíz fritos) sin duda el plato de lo que llevo de viaje, se llama sopa azteca y volvería a hacerme kilómetros de locura para comerla otra vez, es una delicia.
Hacía bastante frío por las noches y encima tuve conjuntivitis durante el primer día, lo que me llevó a hacer una ruta por la ciudad en uno de esos falsos tranvías sin poder ver nada porque el aire es terroso en México y llevaba los ojos cerrados, así que iba oyendo lo que el conductor comentaba y al día siguiente, ya mejor, vi las fotos que sacó la india.
Sí disfrute mucho con la catedral y con el ex-convento de Santo Domingo, sobre todo con lo que vi en las salas que estaban más en penumbra y donde pude abrir bien los ojos, el edificio es IMPRESIONANTE, uno de esos lugares en los que puedes estar horas pensando nada más en que la mano del ser humano a veces puede hacer cosas que harían sentirse orgullosa a la madre Natura.
Otra atracción turística es la casa de Benito Juárez, yo no conocía mucho de su vida no pública y me quedé alucinado de que toda su carrera laboral y política se originó porque se escapó de las montañas en las que vivía porque había perdido una oveja. Se fue a vivir donde servía su hermana, la casa de una rica familia italiana. El niño apenas hablaba español, indígena como la madre que lo parió, con casi diez años no sabía leer ni escribir y contaba las ovejas metiendo piedras en una bolsa de piel, ese niño que acabó haciéndose abogado, juez, presidente de la República y encima se casó con la heredera de la casa donde servía su hermana... eso es una carrera exitosa y no filología. En el exilio, siendo presidente, trabajó de camarero en un restaurante de Nueva Orleans (probablemente esa sea la causa de la historia escrita e inevitable de una inmensa mayoría de mejicanos que trabajan en EE.UU.) os recomiendo que busquéis información sobre su vida, es bien interesante. Una chica mejicana que conocí en Ciudad Juárez me dijo que Benito Mussolini se llamaba así porque su padre era un izquierdista que admiraba tanto al “indio de la raza primitiva del país” que le puso ese nombre a su hijo, qué cosas tiene la vida...
En esta parte del país partida a la mitad por la Sierra Madre las distancias no son muy grandes para ver otros parajes pero sí el tiempo que tardas en llegar por lo penoso de las carreteras así que no pudimos ver dos lugares que estaban en los planes: Hierve el Agua y las Ruinas del Monte Albán, así que esas quedan apuntadas para un próximo viaje.
Estoy en Puerto Escondido famoso por ser el lugar donde parece que se grabaron las escenas de playa de “Y tu mamá también” un bodrio de película con vuestra prima Maribel Verdú demostrando de manera irrefutable que no hay muchos actores españoles buenos. Esa fama quizá ha hecho de este pueblo algo verbenero, hay mucho turista europeo por aquí que anoche llenaba las calles del pueblo para recibir el nuevo año. Nosotros cenamos pescado (malísimo no recuerdo el nombre, pero siendo este un sitio de mar ese pescado era como comerse una bota de Charlot...) y tras un par de copas nos dimos un paseo y encontramos mucha variedad de borracho...
Estoy a punto de salir hacia Puerto Ángel. Cuidaos mucho y a ver si venís a verme pronto.
Un abrazo
Carlos

Puerto Ángel 1 de enero de 2009

Querida boricua:
¡Estoy de playa! Llevaba sin ver la playa desde que estuve en marzo en tu tierra... Llegué este mediodía de Puerto Escondido, donde parece que se grabaron las imágenes de costa de esa peli que nos disgusta tanto... y la verdad es que fue algo decepcionante, demasiado turístico. Hoy estamos en Puerto Ángel que es un pueblo marinero más de turismo local y menos europeo. Estoy comiendo muchos platos diferentes, parece que este está siendo un viaje más culinario que otra cosa... He comido un guiso muy rico que te recomiendo si vienes: cazuelita de pescado.
He disfrutado mucho del día, he estado unos cuantos con conjuntivitis y por fin ha desaparecido (no veas el calvario que ha sido conducir hasta aquí), entre el tratamiento y el agua del mar se acabó el sufrimiento por suerte, la verdad es que poco a poco se van marchando todos y aunque contento me siento a veces algo solo.
Encontrar hotel no fue fácil, ya sabes, vas de uno en otro como un gitano español intentando encontrar buen precio y una habitación decente, y al final tienes que conformarte con lo que te encuentras libre. Te suena la historia ¿Verdad?
Hay un hotel que se llama La buena vista y que hace honor a su nombre, está en la cima de una colina y tienes una vista del Océano Pacífico dominante y que te quita las palabras , pero el precio es prohibitivo. Ahora es muy de noche, estoy en la habitación del hotel porque no he encontrado ningún cajero automático abierto del que sacar efectivo... si alguna vez vienes a esta parte del país trae líquido, el plástico no funciona mucho.
Supongo que tú estarás en plena rumba en tu isla del encanto, espero que disfrutes mucho, pienso mucho en el viaje que hicimos por Puerto Rico, me quedaron cosas que ver allí, a ver si planeamos una visita de otra forma pronto.
Carlos

Santa Cruz de Huatulco 2 de enero de 2009

Querido Quinín:
Te fuiste de EE.UU. sin pasar por Méjico, craso error... estamos en Santa Cruz de Huatulco, probablemente el sitio más limpio y ordenado de este país. Esto es ciertamente increíble, multas si tiras basura a la vía pública, barrenderos, poca contaminación por humos... hasta la oficina de información al turista te busca alojamiento dependiendo del dinero que quieras gastar, pero lo cojonudo es que son ellos los que llaman a los lugares para preguntar si hay sitio libre... Ahora te escribo desde la habitación del hotel, pensando en la gran machada que tengo que hacer mañana, la de volver por carretera a Puebla desde aquí, no te lo puedes ni imaginar.
Por la mañana estuvimos todo el día en la playa disfrutando de bebidas frías, sol, baño, música en directo, y cosas que sólo pasan en un país tan pintoresco como Méjico: un tipo se paseaba entre las mesas con una iguana grande como un demonio para que los turistas se fotografiasen con ella...
Por la tarde noche dimos un paseo por el pueblo, cenamos en un lugar con una terraza muy bonita pero en el que “amenizaba” un cantante cansino como pocos, parece que los mejicanos son muy amigos de cantantes melódicos palizas, y después llegó el descubrimiento del viaje... Hay uno de esos trenecitos turísticos que te enseñan el pueblo y que Claudia y yo cogimos después de cenar, el conductor y guía turístico se llama José García Leal... pero no sólo conduce y comenta lo que uno puede ver, no, sino que además te aconseja.
El tío es descojonante a la par que entrañable, mientras va burlando el tráfico del centro del pueblo, conocido como “La Crucesita”, con su tren “Cascabelito” el tipo te va dando consejos que van desde el no caer en el feo vicio de la bebida hasta la obligatoriedad de comparar precios y lugares en la compra de souvenirs para la familia, amigos y allegados en las diferentes tiendas del pueblo... este hombre ha entrado en mi particular salón de la fama de los héroes anónimos, gente que da su vida para que los demás, normalmente ignorantes y carentes de sensibilidad, aprendamos que la vida es bella si se sabe vivir.
A pesar de su labia, entre lugar y lugar hay que rellenar silencios, y es que a veces las distancias se hacen largas cuando no puedes pasar de quince kilómetros por hora. Cuando a don José se le acaba el carrete tiene preparada una banda sonora en forma de casette con una canción que sigue de este modo: “Cascabelito ya llegó, Cascabelito ya esta aquí...” y que se repite hasta la extenuación de uno mismo...
Espero verte pronto, un abrazo.
Carlos

Aeropuerto Hermanos Serdán, Puebla, 3 de enero de 2009

Querido Rafa:
Son las seis de la mañana y yo sin poder dormir, acaba de amanecer y estamos en el aeropuerto. El avión con destino a Houston no sale hasta dentro de media hora y no te quieres imaginar el frío polar que hace aquí dentro. El amanecer sin embargo ha sido acojonante con la vista del volcán Popocatepl y un rojo conjuntivítico indescriptible.
Hoy regresamos de Huatulco por carretera con un calor sofocante, paramos en Oaxaca para comer y hacer las últimas compras y se nos hizo tarde, demasiado tarde, cayó la noche a plomo y hemos hecho trescientos kilómetros en cinco horas para llegar a Puebla. Hemos dado el último paseo y tomado una copa para hacer algo de tiempo, pero después de tanto viaje parece que uno tuviera ganas de volver a casa y descansar de las vacaciones.
Sé lo que te estarás preguntando, si el sur de México merece más la pena que el norte o qué parte me ha parecido mejor... Difícil respuesta, este viaje ha sido épico por la conducción, tú no conduces así que no te puedes hacer una idea completa pero esto ha sido una pesadilla sobre ruedas. La Sierra Madre ha influido en muchos planes... la gente no varía mucho, hay un carácter general que me gusta. Particularmente me quedo con lo que vi y comí en las vacaciones de Navidad del año pasado, pero México es un todo tan variado que seguramente no apreciaré esto en condiciones hasta que no vuelva de nuevo; quizá el haberme encontrado con algo de pirriflautismo europeo influya en esta visión. Físicamente estoy agotado, las horas de puertos de montaña (imagínate lo que es hacer ciento sesenta kilómetros en casi cinco horas), una conjuntivitis inoportuna, y ahora mismo el sueño y el frío me tienen roto. Quién sabe, quizá algún día vengas de gira y veas esto de otra forma. Creo que ya entramos a embarcar por fin, o quizá no porque ya ha habido un par de amagos, te llamaré uno de estos días. Cuidado con la noche.
Un abrazo
Carlos


Aeropuerto Internacional Hermanos Serdán, Puebla, 3 de enero de 2009

Querido Torcuato:
Estoy esperando a coger un avión que me lleve de vuelta a Houston después de pasar unos días viajando por Méjico. No me voy a extender contando cosas y dando detalles de esos que aburren a las ovejas, sólo te quiero hablar de los kilómetros que he hecho por estas tierras y de lo mucho que me he acordado de ti.
Tor, he cruzado la Sierra Madre con Hyundai Aveo... épica pura, macho. Un motor de 900 c.c. que ha hecho cosas que no creerías, las carreteras en esta parte del país son un chiste pero además los mejicanos son más temerarios al volante que nadie. En una carretera de dos carriles he visto (y experimentado) adelantamientos durante horas con doble línea continua, y en más de una ocasión he visto cuatro vehículos circulando en paralelo.
Una vez me puse a adelantar a un camión porque vi que el que venía de frente se echó al arcén y también al que iba a adelantar, miro por el retrovisor y no veo a nadie así que me decido, pego el volantazo y segundos después veo otro coche que me adelanta a mí mientras estoy en plena maniobra...
Las distancias son otro mundo aquí, en ir desde Puebla a Oaxaca (unos trescientos cincuenta kilómetros) empleé cinco horas; para ir desde Oaxaca a Puerto Escondido, cruzando la Sierra Madre, siete horas, siete, de puerto, baches inmensos, frenazos en seco, adelantamientos en curvas... ahora mismo no recuerdo los kilómetros pero serían menos de trescientos. Hubo horas en las que no se podía pasar de 30 Km/h porque la “carretera” era un algo tortuoso. A eso súmale un calor cordobés, el mareo de Claudia y un escozor de ojos que me tuvo tocado unos días, casi peor que un mal noviazgo ¿No crees?
Pero no importó, ha sido una experiencia de esas de contar a tus sobrinos... he pensado mucho en ti en este viaje, primero por ser el mejor conductor que he conocido y segundo porque te hubiera encantado ver algunas cosas que hay en medio de todo ese infierno sobre ruedas, Torcu; algunos paisajes son para quedarse horas mirándolos.
Tengo mucho que agradecerte y no voy a tener la oportunidad de hacerlo, a pesar de que cuando el huracán se marchó de Houston estuve varias semanas con un cabreo de cojones contigo, pero sé que era ley de vida, entre lo mal que conservas las amistades a distancia y las adicciones a perfumes que vienen en frascos pequeños las cosas tenían que acabar así, es cuestión de aceptarlo.
Sé feliz, que la desgracia acorta la vida, y corre la voz.
Hasta siempre.
Carlos

Monday, March 16, 2009

Per averti, mannaggia!



(Adriano Celentano)

Girasoli a testa in giù
avviliti come me
come posso immaginare
tutta la vita senza te
per averti
farei di tutto
tranne perdere la stima di me stesso
e se è questo
che tu mi chiedi
io ti perdo ma stavolta resto in piedi
anche se qui dentro me qualcosa muore
si per averti
per averti
farei di tutto
ma rinuncio con dolore.

Si per averti
farei di tutto
ma non ti voglio, non ti voglio
senza amore.

Tu due cuori non li hai
e a me non basta la metà
se tu scegliere non sai
scelgo io che male fa...

Ma senza voglia
e senza futuro
vado incontro tutto solo a un cielo nero.

Io non mi vendo
ma sto morendo
morsicato da un serpente e senza siero
disperato ma però un uomo vero.

Si per averti farei di tutto
ma non voglio avere un animo più brutto
si per averti farei di tutto
tranne perdere la stima di me stesso.

Per averti
farei di tutto
tranne perdere la stima di me stesso
e se è questo
che tu mi chiedi
io ti perdo ma stavolta resto in piedi
anche se qui dentro me qualcosa muore

Si per averti
per averti
farei di tutto
ma rinuncio con dolore

Si per averti
farei di tutto
ma non ti voglio, non ti voglio
senza amore.

Thursday, March 05, 2009

Hoy hace tres años - V

Esto es una atraco... nene.
(Enviado como email el 4 de marzo de 2006)
Mañana hace justo un mes. Todos los lunes Joaquín Freire, Torcuato Sánchez y servidor tenemos la costumbre de ir al bar Melvin's Velvet a tomar una cerveza y jugar al billar (las mesas son gratuitas ese día). Aquel 5 fatídico tuve que ir a buscar la pick up al mecánico, $470 de nada, y para hacer tiempo hasta que nos viésemos decidí ir a cenar a una hamburguesa a un sitio donde las hacen "muy buenas" Whataburger en la calle Fountainview casi esquina con Richmond Avenue. Por algún motivo inexplicable alguien decidió cambiar a última hora e ir a otro bar, Woodrow’s a tres manzanas de Whataburger, y allí estaba yo dándole vueltas al por qué de ese cambio, sentado en una mesa de cara a la puerta como siempre hago cuando de repente entra una fila de unos siete negros con bufandas y máscaras de hockey tapándoles la cara, con las pistolas en la mano y diciendo un amable: “¡¡Esto es un atraco qué nadie se mueva...!!” bajé la vista y saqué la cartera, para que no se llevasen la documentación empecé a sacar el dinero y a dejarlo encima de la mesa hasta que uno de los chicos que no sabía por qué movía la mano me puso el cañón en la cabeza y después me preguntó: “¿Qué haces?” Cogió la cartera, la ojeó, vio que no quedaba nada más y me la tiró en la mesa diciendo: "Está bien puedes quedarte con tus cosas". Por paradójico que parezca el tipo sonó amable pero no fui muy consciente de ello, tenía la sensación de que el hierro de la pistola todavía estaba en mi sien izquierda. Vaciaron la caja, todo lo de los otros tres clientes que había allí y los bolsos de las chicas del sitio. Se marcharon a toda hostia y la mandamás del local salió y cerró las puertas con llave.
Tras unos segundos miré al tipo de la derecha, allí estaba con su americana de cuero comiendo como si no hubiese pasado nada, la pareja de enfrente estaba debajo de la mesa. A mí me temblaban las piernas y no me podía levantar. Llamé a Joaquín y le dije: “Oye, voy a llegar tarde me ha pasado esto...” a los pocos minutos llegó un policía que nos tomó declaración, me llamó alguien para ver como estaba y se lo agradeceré siempre, pasen las vidas que pasen.
Salí de allí, arranqué el coche y me fui al bar, tomé una cerveza que me supo a gloria intenté jugar al billar pero no di pie con bola (de hecho llevo sin ganar una partida un mes) y volví a casa con los otros dos profes. Dormí bastante mal las siguientes tres noches.
Hay días que son como semanas... me enteré de que habían atracado el sitio tres veces seguidas, que habían atrapado a los siete negritos ese mismo lunes en un restaurante llamado Taco Cabana, que esta a unos 10 minutos del Whataburguer pero de mis casi ochenta petrodólares no hay noticia.
Mr. Blue




Friday, February 27, 2009

Oklahoma 66

Y... ¿Qué hay en Oklahoma? Era esa la pregunta de la gente que supo de íbamos a pasar las vacaciones de Acción de Gracias haciendo un viaje en carretera por Oklahoma. Explicar a priori lo que hay en ese estado es muy difícil, tienes que saber lo que vas a ver para motivarte y que después te ocurra una de las cosas más geniales de vagar errante y despreocupado: descubrir cosas desconocidas.

Oklahoma City you look so pretty…
Miércoles 26/11/08

Oklahoma City es la capital del estado y la ciudad más grande, la parte más turística es un barrio llamado Bricktown donde se concentra buena parte de la oferta de ocio (normalmente vacío de ideas y lleno de comida venenosa y de licor) de la noche en la ciudad. Bricktown es una zona de antiguos almacenes y fábricas hechas de ladrillo rojo que se transformó en restaurantes y bares respetando las fachadas. El resultado es de una calidez visual como pocas, un rojo ladrillo que se ve raramente en un país como este, tan de cartón piedra en las construcciones. Se recomienda la visita.
Otro lugar de visita obligatoria en Oklahoma City es el museo del Cowboy, una superficie enorme con salas llenas de objetos que usaban vaqueros e indios, esculturas, cuadros, carros… Se tarda unas dos horas en verlo y es curioso comprobar que los primeros gauchos, cowboys, vaqueros y buckaroos (adaptación al inglés norteamericano de la palabra va-que-ros) eran jinetes extremeños o andaluces… Atentos si vais, al trabajo de curtidores y demás artesanos de labrar la piel en el cuero de las sillas de montar y ojo también a la platería de espuelas y otros aparejos relacionados con la monta (de caballo). Hay una zona dedicada a actores y cantantes que destacaron por mejorar la imagen del cowboy a cualquier nivel, Marion Morrison es personaje destacado con estatua incluida.
El National Memorial es otro de esos lugares que hay que visitar. El 19 de abril de 1995 unos mozos del pueblo pusieron un camión bomba que voló entero un edificio gubernamental y dañó tanto otros dos que hubo que demolerlos. Ahora hay un parque y un museo que rinde homenaje a las víctimas y recuerda tanto a culpables como a inocentes. La parte más curiosa es que el olmo más antiguo del estado sobrevivió a todos los tinglados de los animales racionales, y allí se irgue orgulloso con un color que tenéis que ver en otoño.
El capitolio se puede visitar y tiene como curiosidad que justo delante de la puerta hay un pozo de petróleo que ya no funciona. La mansión del gobernador también se puede visitar si la encuentras y no vas por allí durante las vacaciones de Acción de Gracias.
Otro lugar de la ciudad de Oklahoma de visita obligada son los Stockyard’s Quarters, el lugar de subasta de ganado. Toda la zona es bien pintoresca, hay un Opry (sala de conciertos para música country, tiendas de ropa vaquera, estatuas referentes al ganado... el paseo es bonito y huele a vaca. El restaurante Cattleman’s Cafe te ofrece unos menús carnívoros (la carne de Oklahoma es deliciosa) que tienen tanta fama que el local se ha convertido en lugar de peregrinación de comedores de todo el mundo, incluído el ex- presidente George Bush. Por lo inusual os recomiendo la especialidad de la casa: criadillas de cordero, y si las acompañáis con champiñones asados mejor que mejor.

(Get your kicks on Route 66)
Jueves 27/11/09

Oklahoma es el estado por el que la Ruta 66 recorría más millas. Habiendo volado a la ciudad de Oklahoma, decidimos ir en dirección noreste y hacer esa parte de carretera antigua. En el camino hacia Miami (Miami Oklahoma véase esto), antes de llegar a Tulsa, te encuentras con sitios como: “Soda Pop” una tienda de bebidas refrescantes de todo sabor y una botella con neones que se iluminan por la noche, The Red Barn, un granero rojo y redondo que alberga un pequeño museo y una sala que se puede alquilar, las ruinas de una antigua gasolinera, una casa museo dedicada a la Ruta y al Volkswagen Beetle y un paisaje de carretera con mucho sabor.
Tulsa es la segunda ciudad más grande del estado, en ella hay dos atracciones como otras cualquiera: el museo del Jazz y el salón de baile Cain’s que tiene un precioso diseño art decó. La Ruta 66 la cruzaba por el medio por lo que es fácil todavía reconocer carteles anunciadores y edificios restaurados de la feliz época dorada de nuestra carretera favorita.
Más hacia el noreste te encuentras con varios pueblos con mucho encanto, destacamos Papulsa y Vinita, no se pierdan la ballena azul que sirve de trampolín a una laguna, a pesar de que se construyó en los 70 tiene mucho atractivo. Para más información: Pincha aquí.
Hay tantas cosas que ver en la zona y tan pocas horas de luz de sol en esta época del año que pierdes muchas vistas de esa América the beautiful.
No confíes en encotrar restaurantes abiertos el Día de Acción de Gracias o puedes acabar cenando un menú compuesto por dos bocadillos de gasolinera en una horrible habitación de hotel barato en Ponca City tras varias horas de conducción nocturna hacia el oeste.

Viernes 28/11/08
Ponca City es un pueblo feo, con varias refinerías con lo que ello conlleva con respecto a contaminación, olor a keroseno y otras malformaciones corporales.
Lo más destacable es una casona construída a imagen y semejanza de un palacete florentino, el Davanzati, bajo órdenes y pagos de E.W. Marland un magnate del petróleo que gastó más de cinco millones de dólares de los de 1920 en una maravilla arquitéctonica en el medio de ningún sitio rodeado de humo de petroleo y llamada Marland Mansion...
También se puede visitar en las cercanías el museo de la mujer pionera, cerrado en Thanksgiving, y una estatua gigante del jefe indio Standing Bear.
Desde Ponca City yendo por la autopista 35 se llega a Perry para no poder hacer la visita al museo de nativos norteámericanos en las vacaciones de Acción de Gracias y desde allí la mejor dirección que se puede tomar es seguir por la misma autopista en dirección norte y llegar a Guthrie, el pueblo norteamericano más bello que hasta ahora he visto. Su centro histórico son varias manzanas de edificios preciosos de ladrillo, está tan limpio y el cielo es tan azul... en él se han grabado varias películas, entre ellas Rainman, y lo más recomendable es hacer el tour en un autobús/tranvía por todo el pueblo, hay un museo del banjo que es tan gratuito como poco interesante y único en el mundo.
Para dar trabajo al tracto digestivo sin duda el restaurante Stables, un local lleno de objetos del siglo anterior y con una carne a la barbacoa que es una delicia, imperdonable pasar por allí y no comer en él.
Desde allí se vuelve a la Ruta 66 con facilidad y los tres pueblos con más solera para visitar son Yukon, Weatherford y Clinton, eso sí procurad ir de día y llevar suelto para pagar los peajes porque las máquinas no aceptan tarjetas de crédito y si lleváis una sagaz acompañante norteamericana el tener que saltarse uno sin pagar puede hacer que tenga una especie de ataque nerviso mientras un pícaro conductor español se descojona de la risa, con todo lo que el malentendido puede acarrear en un viaje tan largo.
En Clinton es obligado hospedarse en el hotel Glancy simplemente por su cartel de los años 50, y visitar el museo de la Ruta 66, pero intentad hacerlo en otro momento que no sea Acción de Gracias porque, en efecto, está cerrado.

Sábado 29/11/08
Otra de esas maravillas de la América profunda es Snyder, un pueblo desangelado con un centro muy histórico, en él habita un tipo de orígen libanés que si te ve haciendo fotos te habla del pueblo y te enseña instantáneas de cuando un tornado dejó devastado el lugar. Bastante curioso cómo la gente te habla así por las buenas al ver que te interesas por lugares como Snyder.
Desde allí al sur oeste del estado, muy cerca de los montes Wichita, se encuentra Lawton donde hay cuatro cosas que merecen la pena ser vistas, o sea que no vayáis en las vacaciones de Thanksgiving:
Museo Indio, Museo Great Plains (no merece la pena, abre en Acción de Gracias, olvidad lo de antes), Mattie Bell Home, una casona preciosa, y la supuesta tumba del indio Gerónimo que se encuentra dentro de una reserva militar con acceso controlado, Fort Sill.
Desde allí una buena idea es acercarse a un lugar muy especial, el restaurante Meers Store & Restaurant. Este lugar es conocido porque sirve la mejor hamburguesa de Oklahoma, te sirven una inmensa de dieciséis onzas (casi quinientos gramos) de carne de vacas raza longhorn criadas por los dueños, alimentada en los pastos de la zona y libre de grasa al 97%. Es tan grande que los ingredientes te los ponen al lado y el bocadillo está cortado en cuatro pedazos. Por ese sabor nada químico, y por cómo sienta la carne merece la pena el viaje, el local es muy peculiar, te sientas y los suelos de madera ceden como si te fueras a caer, la propia forma del edificio se las trae.
A tiro de piedra están los Wichita Mountains, esta parada Meers es muy buena para coger fuerza con tan exquisita carne.

Domingo 30/11/08
El día de recogida, con un vuelo de vuelta a Houston por la tarde, se puede visitar el parque natural de Wichita Mountains, subir a la cima del monte Scott (en coche... ), y en el camino se pueden ver en libertad búfalos y longhorns. La cima tiene vistas espectaculares si un aire de muchos kilómetros por hora te deja observar y no te hace perder el equilibrio.
De vuelta a Oklahoma City todavía queda tiempo y ganas de fotografiar restos de la Ruta 66 y de comerse un exquisito fillet migon en Cattlemen’s café, además de pagar aquel dólar que no teníamos y que dejamos a deber en un peaje en Chickasha.
Oklahoma es un lugar muy recomendable y llega a agradecerse que la gente no lo sepa.
Nuestro coche de alquiler, un Chevy Cobalt envejeció mil sesenta millas en aquella semana, es decir mil setecientos cinco kilómetros.
Billy Bob Sanders