Tuesday, March 31, 2009

Viva (en) México II

Puebla, 26 de diciembre de 2008
Querido Rafa:
Te escribo desde Puebla un pueblo precioso al sur del DF que me perdí el año pasado por no tener un coche de alquiler, ahora me doy cuenta de que las cosas pasan por un motivo. Si hubiera ido sólo un día no habría servido de mucho, la verdad esto tiene mucho que ver y que percibir.
Ahora mismo estoy tomando una copa de brandy “derecho” como dicen aquí, Torres 10 sin hielo, y en copa, como Dios manda... Llegamos ayer por la noche y hasta ahora hemos visto infinidad de cosas. Estoy encontrando puntos en común con el otro viaje, los pueblos mejicanos son bastante parecidos: la vida gira entorno al zócalo (plaza mayor) que está al lado de la catedral, el centro histórico, (así como cualquier pueblo grande de Extremadura) y eso hace que los paisajes humanos sean muy similares.
Hicimos el tour por la ciudad en uno de esos trenecitos turísticos tan horteras, que cada vez me gustan más porque te sitúas y al acabar de hacer el viaje caminas por las partes que más te hayan interesado.
Hoy sobre todo visitamos bastantes edificios, me gustó mucho el Palacio Municipal, un ayuntamiento dentro de un palacio… Las iglesias tienen mucho encanto, esa mezcla sacra y verbenera hace de ellas museos de lo kitsch en ocasiones. La belleza de colorido es innegable, te recomiendo la Iglesia de Santo Domingo de Guzmán que tiene dentro una capilla, la del Rosario, cubierta de oro, Domus Aurea... y la de la Compañía del Espíritu Santo que tiene un toque mudéjar bastante apreciable, qué curioso esto de los soldados de Jesús, defendamos la fe a cualquier precio... qué gran invento este de la Iglesia Católica.
Dentro de ese templo está enterrada la “china poblana” una esclava traída de la india y que se convirtió en santa en vida. Es toda una celebridad que además tiene una escultura muy bonita en una rotonda en el pueblo, busca algo más en Google porque la dichosa china poblana ha dado que hablar y no deja de ser una atracción turística más.
Bastante a las afueras está en centro cívico Cinco de Mayo, ya te contaré más de esto porque es muy histórico y tiene que ver con la guerra contra el francés; Puebla fue un lugar clave para dejar claro a las potencias mundiales que México no iba a ser colonia de ninguno, y a la vez creo que aquella victoria creó un sentimiento mejicano que se lleva en las venas, que ha ido de generación en generación y que no se ha perdido, la historia de México es apasionante.
Hemos visto también hoy el mercado de artesanía “el Parían” que tiene cosas que lo hacen interesantes, a pesar de ser muy turístico, por ejemplo la cerámica de aquí, llamada talavera y que es muy colorista; la visión general merece la pena, aunque no compres nada.
Mi brandy me espera, estoy en la terraza de un sitio “supercool”, el hotel la Purificadora y estoy pasando frío, hace mucho frío esta noche. Ya te escribiré otra vez voy a estar en México casi diez días.
Cura esas heridas.
Carlos

Cholula, 29 de diciembre de 2008

¡Antonio!
He pasado casi tres días en Puebla y como ahora mismo no recuerdo si has estado por allí te envío esta postal que escribo desde la habitación del hotel Real de Naturales Cholollán de Cholula, una preciosidad a pesar del nombre.
Estos días han sido movidos, Puebla es un sitio acojonante, lleno de curiosidades y de iglesias, claro, pero incluso más que iglesias hay ópticas, es incríble, está lleno de ellas, en cada calle hay una.
Te quiero recomendar un par de cosas: vi un montón de antigüedades de las de verdad en un mercadillo en el Callejón del Sapo, cosas de esas que sólo puedes encontrar aquí y después pasé a ver el museo Amparo (llamado así en honor a la esposa del que lo fundó) que es muy completo y en el que vas a encontrar varias galerías de arte prehispánico y virreinal, claro. Sin embargo a mí me prendó una exposición en la sala de exhibiciones temporales llamada “Lágrimas negras” que va sobre el automóvil pero con un tratamiento tan creativo como sorprendente, cuando llegue a Houston te envío un email con el enlace.
Ya sabes lo que dice la canción de los Burning: “Solo y perdido en la noche, vi en mi chapa sonreir a Pedro Infante...” la noche de Puebla es ruidosa y muy joven, para los de esta edad intermedia el asunto se complica porque tienes que reservar en los sitios más tranquilos y “estilosos” sino te puede pasar que te acercas a intentar entrar y el puerta te pregunta por tu reserva...
En cuanto a la comida el fuerte aquí es el mole poblano, te recomiendo el que sabe más a cacao y que tiene esa combinación de amargura y dulzura tan deliciosa y que por otra parte te hace recordar a alguna que otra mujer.
Hay un bar en la zona del Callejón de los Sapos que se llama “La Pasita” en el que lo típico es tomarse un vasito de licor de pasa con un trozo de queso, ojo porque los horarios son bastante extraños y nosotros no conseguimos encontrarlo abierto, la combinación es algo empalagosa, la probamos en otro bar anoche.
Como tú mismo, dirías, espero que te esté yendo bene en tu viaje por Guatemala, una lástima no encontrarte este año por aquí. Me encanta México.
Un saludo,
Carlos

Puebla 28 de diciembre de 2008

Querida Ceci:
No sé si ya lo conocerás pero esta postal es la cocina del convento de Santa Rosa, lugar este que tiene una historia bien extraña. Cuando Benito Juárez se cansó del poder de la Iglesia Católica expropió muchos conventos para uso laico de los edificios, las familias vivían en ellos como si fuesen complejos de apartamentos, y fue así hasta 1968 en el que el edificio se recuperó y se restauró todo lo que se pudo, estaba en estado de ruina porque a las monjas se les ocurrió esconder las riquezas que tenían en el convento en huecos de las paredes pensando que regresarían y podrían recobrarlas, pero las familias mejicanas que se hospedaban allí se pusieron a poner cuadros y al golpear los clavos se encontraron los huecos tapados... y también el oro; mal asunto, no dejaron una piedra encima de otra, en busca de botín.
Este sitio es una preciosidad silenciosa en el medio del caos del tráfico de Puebla, cuando estaba en pleno esplendor debió ser una maravilla. La cocina sí permaneció intacta por suerte y parece ser que aquí es donde surgió el mole. El guía, un tipo cultísimo, nos comentó que el aroma de los ingredientes que una monja molía en la cocina eran tan agradables, que todas las monjas dejaron sus actividades para ir a ver de donde provenía ese olor tan delicioso, viendo lo que pasaba, una monja rompió el silencio que debía guardar, y dijo: "Hermana, ¡qué bien mole!", lo que provocó las risas de las demás religiosas que la corrigieron diciendo: "Se dice: ¡qué bien muele!, hermana." y es por ello por lo parece que se llamó mole a este plato de combinación de tanto ingrediente... la historiografía popular es un filón.
Otra cosa que me impactó era que las monjas novicias tenían que llevar puesta cuando dormían una corona de espinas para evitar sueños impuros, si se movían debido a la excitación nocturna, las espinas se clavaban y se despertaban interrumpiendo así sus arrobamientos. La Iglesia encuentra soluciones sencillas para problemas bien serios ¿No crees?
Sé que eres curiosa, cuando tengas un rato mira en Internet lo que fue la desamortización de Mendizábal en España, algo atroz para la cultura general de mi país, y cuando el guía nos contó lo que Juárez hizo me recordó algo a aquel episodio nacional español. No hago más que acordarme de España cuando veo ciertas cosas, por ejemplo la talavera que tanto se luce por estos lugares, y que se llama así por la cerámica de un pueblo español llamado Talavera de la Reina, pero esa es otra historia.
Cuídate mucho.
Carlos

Cholula 29 de diciembre de 2008
Hola mamá:
Te escribo desde Cholula, un pueblo precioso, precioso, del interior de Méjico. Llegamos ayer al mediodía y el asunto empezó algo torcido, están de fiestas y me metí por una calle en dirección prohibida para poder llegar al hotel, pensando que los guardias estarían de parranda y dí de frente con una patrulla de la policía municipal. El agente, muy atento, me pidió el carnet, le enseñé el de Texas y empezó a decirme que me tenía que multar y probablemente llevarme al cuartel para comprobar datos... palabras para ver si le daba una propina y se olvidaba del tema, quizá, lo que aquí llaman la mordida... pero no me atreví a decirle nada y le enseñé el pasaporte español. En ese momento le cambió la cara, no por ser español supongo, sino por ser no americano y me dejó ir. Qué curioso que el escudo español tuviera ese efecto...
El pueblo en general es muy bonito pero lo más vistoso es la Gran Pirámide, una construcción prehispánica que con el paso del tiempo se convirtió en parte en un cerro. Fue la pirámide más grande del mundo y tiene una fuente de agua debajo, se dice que los indígenas empezaron a taparla cuando llegaron los españoles para que no la destruyeran pero la realidad es que la original estaba hecha de tierra y se fueron añadiendo alrededor las de piedra, de las que sólo una pequeña parte está restaurada y se puede ver, la erosión hizo que todo se cubriera de arena que acabó sedimentándose y dándole ese aspecto de monte natural.
Por dentro se pueden visitar los túneles que la recorren pero lo más impresionante es que nuestros paisanos construyeron una iglesia, la de la Virgen de los Remedios, en la cima. La iglesia en sí es de una gran belleza pero si miras a tu alrededor el paisaje es indescriptible, se ve el pueblo, el volcán Popocatpetl, la montaña Iztaccíhuatl y los campos de siembra que se extienden en los alrededores del casco urbano. Yo me senté y me puse a beber una Mirinda y no hice más que mirar alrededor durante más de media hora.
La Iglesia también tiene una historia rocambolesca, los monjes vieron brillar algo y subieron por la ladera para encontrar la imagen de una Virgen española que viajó más que la Matilde. Acompañó a Don Pelayo cuando este era un bebé y dejó Toledo, ambos acabaron en Alcántara, (sí, sí, la Alcántara de al lado de Navas...) dile a Isa que te imprima esto y léete la historia que es muy curiosa: lee aquí. El caso es que fue traída por un soldado cuyo hermano la había llevado a Italia y su gran devoción hacia ella le salvó de heridas en batalla. Para que esa suerte también la tuviera el que se iba a hacer las Américas se la regaló, la llevo consigo y terminó en la capital, en México D.F. De cómo llegó a Cholula no se sabe mucho, parece uno de esos hechos con explicación sencilla y que acaban convirtiéndose en milagro.
En la bajada al pueblo probé los chapulines (saltamontes) fritos y una bebida deliciosa hecha de cacao y agua, el popo, que te repone las fuerzas que empleas en subir hasta allí, que son muchas, quizá por eso sea lugar de peregrinación de mucha gente, por lo del sufrimiento ya sabes.
La artesanía de por aquí es muy bonita hay mucha cerámica (sobre todo en Puebla) que se fabrica como en Talavera de la Reina. Le gustaría este pueblo, madre, ya le haré llegar las fotos.
Un abrazo de su hijo,
Carlos




Puerto Escondido 1 de enero de 2009

Queridas Andrea y Paula:
Se acabó el 2008 y el 2009 me lo encuentro en la costa pacífica de México, este está siendo un viaje épico. Conduje desde Puebla a Oaxaca y vi el manejo de automóvil más temerario que os podáis imaginar, pero mereció la pena, Oaxaca es una ciudad increíble. Llegamos el 29 y estamos a punto de irnos.
Nos costó mucho encontrar hotel, haceos una idea: llegas a una ciudad de la que no conoces nada más que el nombre y claro, ponte a conducir en ella después de haber hecho 350 kilómetros en unas tortuosas cinco horas... Todos los del centro estaban ocupados hasta que al final dimos con uno pero que no tenía aparcamiento. Aparcar, esa fue otra aventura...
Primero os voy a hablar de la comida, tiene mucha fama el queso oaxaqueño pero realmente no es ninguna delicia, es un queso con muchas hebras y muy seco, no hay quesos como los europeos por mucho que los mejicanos digan... cuando vengáis probadlo claro, pero no os esperéis nada del otro mundo. Aquí probé también los chapulines fritos, en realidad en Cholula, cerca de Puebla, una señora me dio la prueba pero aquellos eran muy grandes y el que elegí amargaba un poco. En Oaxaca pedimos media ración en un restaurante y la verdad saben a pipa de girasol, no es desagradable comerlos y una vez que estas allí tienes que probarlos. Dejo para lo último un restaurante que hay en la plaza mayor del pueblo (el zócalo) se llama El Conde y es más moderno en comparación con otros lugares, si pasáis por allí es obligada la prueba de una sopa de tomate con aguacate, queso fresco y topotos (pedazos de tortilla de maíz fritos) sin duda el plato de lo que llevo de viaje, se llama sopa azteca y volvería a hacerme kilómetros de locura para comerla otra vez, es una delicia.
Hacía bastante frío por las noches y encima tuve conjuntivitis durante el primer día, lo que me llevó a hacer una ruta por la ciudad en uno de esos falsos tranvías sin poder ver nada porque el aire es terroso en México y llevaba los ojos cerrados, así que iba oyendo lo que el conductor comentaba y al día siguiente, ya mejor, vi las fotos que sacó la india.
Sí disfrute mucho con la catedral y con el ex-convento de Santo Domingo, sobre todo con lo que vi en las salas que estaban más en penumbra y donde pude abrir bien los ojos, el edificio es IMPRESIONANTE, uno de esos lugares en los que puedes estar horas pensando nada más en que la mano del ser humano a veces puede hacer cosas que harían sentirse orgullosa a la madre Natura.
Otra atracción turística es la casa de Benito Juárez, yo no conocía mucho de su vida no pública y me quedé alucinado de que toda su carrera laboral y política se originó porque se escapó de las montañas en las que vivía porque había perdido una oveja. Se fue a vivir donde servía su hermana, la casa de una rica familia italiana. El niño apenas hablaba español, indígena como la madre que lo parió, con casi diez años no sabía leer ni escribir y contaba las ovejas metiendo piedras en una bolsa de piel, ese niño que acabó haciéndose abogado, juez, presidente de la República y encima se casó con la heredera de la casa donde servía su hermana... eso es una carrera exitosa y no filología. En el exilio, siendo presidente, trabajó de camarero en un restaurante de Nueva Orleans (probablemente esa sea la causa de la historia escrita e inevitable de una inmensa mayoría de mejicanos que trabajan en EE.UU.) os recomiendo que busquéis información sobre su vida, es bien interesante. Una chica mejicana que conocí en Ciudad Juárez me dijo que Benito Mussolini se llamaba así porque su padre era un izquierdista que admiraba tanto al “indio de la raza primitiva del país” que le puso ese nombre a su hijo, qué cosas tiene la vida...
En esta parte del país partida a la mitad por la Sierra Madre las distancias no son muy grandes para ver otros parajes pero sí el tiempo que tardas en llegar por lo penoso de las carreteras así que no pudimos ver dos lugares que estaban en los planes: Hierve el Agua y las Ruinas del Monte Albán, así que esas quedan apuntadas para un próximo viaje.
Estoy en Puerto Escondido famoso por ser el lugar donde parece que se grabaron las escenas de playa de “Y tu mamá también” un bodrio de película con vuestra prima Maribel Verdú demostrando de manera irrefutable que no hay muchos actores españoles buenos. Esa fama quizá ha hecho de este pueblo algo verbenero, hay mucho turista europeo por aquí que anoche llenaba las calles del pueblo para recibir el nuevo año. Nosotros cenamos pescado (malísimo no recuerdo el nombre, pero siendo este un sitio de mar ese pescado era como comerse una bota de Charlot...) y tras un par de copas nos dimos un paseo y encontramos mucha variedad de borracho...
Estoy a punto de salir hacia Puerto Ángel. Cuidaos mucho y a ver si venís a verme pronto.
Un abrazo
Carlos

Puerto Ángel 1 de enero de 2009

Querida boricua:
¡Estoy de playa! Llevaba sin ver la playa desde que estuve en marzo en tu tierra... Llegué este mediodía de Puerto Escondido, donde parece que se grabaron las imágenes de costa de esa peli que nos disgusta tanto... y la verdad es que fue algo decepcionante, demasiado turístico. Hoy estamos en Puerto Ángel que es un pueblo marinero más de turismo local y menos europeo. Estoy comiendo muchos platos diferentes, parece que este está siendo un viaje más culinario que otra cosa... He comido un guiso muy rico que te recomiendo si vienes: cazuelita de pescado.
He disfrutado mucho del día, he estado unos cuantos con conjuntivitis y por fin ha desaparecido (no veas el calvario que ha sido conducir hasta aquí), entre el tratamiento y el agua del mar se acabó el sufrimiento por suerte, la verdad es que poco a poco se van marchando todos y aunque contento me siento a veces algo solo.
Encontrar hotel no fue fácil, ya sabes, vas de uno en otro como un gitano español intentando encontrar buen precio y una habitación decente, y al final tienes que conformarte con lo que te encuentras libre. Te suena la historia ¿Verdad?
Hay un hotel que se llama La buena vista y que hace honor a su nombre, está en la cima de una colina y tienes una vista del Océano Pacífico dominante y que te quita las palabras , pero el precio es prohibitivo. Ahora es muy de noche, estoy en la habitación del hotel porque no he encontrado ningún cajero automático abierto del que sacar efectivo... si alguna vez vienes a esta parte del país trae líquido, el plástico no funciona mucho.
Supongo que tú estarás en plena rumba en tu isla del encanto, espero que disfrutes mucho, pienso mucho en el viaje que hicimos por Puerto Rico, me quedaron cosas que ver allí, a ver si planeamos una visita de otra forma pronto.
Carlos

Santa Cruz de Huatulco 2 de enero de 2009

Querido Quinín:
Te fuiste de EE.UU. sin pasar por Méjico, craso error... estamos en Santa Cruz de Huatulco, probablemente el sitio más limpio y ordenado de este país. Esto es ciertamente increíble, multas si tiras basura a la vía pública, barrenderos, poca contaminación por humos... hasta la oficina de información al turista te busca alojamiento dependiendo del dinero que quieras gastar, pero lo cojonudo es que son ellos los que llaman a los lugares para preguntar si hay sitio libre... Ahora te escribo desde la habitación del hotel, pensando en la gran machada que tengo que hacer mañana, la de volver por carretera a Puebla desde aquí, no te lo puedes ni imaginar.
Por la mañana estuvimos todo el día en la playa disfrutando de bebidas frías, sol, baño, música en directo, y cosas que sólo pasan en un país tan pintoresco como Méjico: un tipo se paseaba entre las mesas con una iguana grande como un demonio para que los turistas se fotografiasen con ella...
Por la tarde noche dimos un paseo por el pueblo, cenamos en un lugar con una terraza muy bonita pero en el que “amenizaba” un cantante cansino como pocos, parece que los mejicanos son muy amigos de cantantes melódicos palizas, y después llegó el descubrimiento del viaje... Hay uno de esos trenecitos turísticos que te enseñan el pueblo y que Claudia y yo cogimos después de cenar, el conductor y guía turístico se llama José García Leal... pero no sólo conduce y comenta lo que uno puede ver, no, sino que además te aconseja.
El tío es descojonante a la par que entrañable, mientras va burlando el tráfico del centro del pueblo, conocido como “La Crucesita”, con su tren “Cascabelito” el tipo te va dando consejos que van desde el no caer en el feo vicio de la bebida hasta la obligatoriedad de comparar precios y lugares en la compra de souvenirs para la familia, amigos y allegados en las diferentes tiendas del pueblo... este hombre ha entrado en mi particular salón de la fama de los héroes anónimos, gente que da su vida para que los demás, normalmente ignorantes y carentes de sensibilidad, aprendamos que la vida es bella si se sabe vivir.
A pesar de su labia, entre lugar y lugar hay que rellenar silencios, y es que a veces las distancias se hacen largas cuando no puedes pasar de quince kilómetros por hora. Cuando a don José se le acaba el carrete tiene preparada una banda sonora en forma de casette con una canción que sigue de este modo: “Cascabelito ya llegó, Cascabelito ya esta aquí...” y que se repite hasta la extenuación de uno mismo...
Espero verte pronto, un abrazo.
Carlos

Aeropuerto Hermanos Serdán, Puebla, 3 de enero de 2009

Querido Rafa:
Son las seis de la mañana y yo sin poder dormir, acaba de amanecer y estamos en el aeropuerto. El avión con destino a Houston no sale hasta dentro de media hora y no te quieres imaginar el frío polar que hace aquí dentro. El amanecer sin embargo ha sido acojonante con la vista del volcán Popocatepl y un rojo conjuntivítico indescriptible.
Hoy regresamos de Huatulco por carretera con un calor sofocante, paramos en Oaxaca para comer y hacer las últimas compras y se nos hizo tarde, demasiado tarde, cayó la noche a plomo y hemos hecho trescientos kilómetros en cinco horas para llegar a Puebla. Hemos dado el último paseo y tomado una copa para hacer algo de tiempo, pero después de tanto viaje parece que uno tuviera ganas de volver a casa y descansar de las vacaciones.
Sé lo que te estarás preguntando, si el sur de México merece más la pena que el norte o qué parte me ha parecido mejor... Difícil respuesta, este viaje ha sido épico por la conducción, tú no conduces así que no te puedes hacer una idea completa pero esto ha sido una pesadilla sobre ruedas. La Sierra Madre ha influido en muchos planes... la gente no varía mucho, hay un carácter general que me gusta. Particularmente me quedo con lo que vi y comí en las vacaciones de Navidad del año pasado, pero México es un todo tan variado que seguramente no apreciaré esto en condiciones hasta que no vuelva de nuevo; quizá el haberme encontrado con algo de pirriflautismo europeo influya en esta visión. Físicamente estoy agotado, las horas de puertos de montaña (imagínate lo que es hacer ciento sesenta kilómetros en casi cinco horas), una conjuntivitis inoportuna, y ahora mismo el sueño y el frío me tienen roto. Quién sabe, quizá algún día vengas de gira y veas esto de otra forma. Creo que ya entramos a embarcar por fin, o quizá no porque ya ha habido un par de amagos, te llamaré uno de estos días. Cuidado con la noche.
Un abrazo
Carlos


Aeropuerto Internacional Hermanos Serdán, Puebla, 3 de enero de 2009

Querido Torcuato:
Estoy esperando a coger un avión que me lleve de vuelta a Houston después de pasar unos días viajando por Méjico. No me voy a extender contando cosas y dando detalles de esos que aburren a las ovejas, sólo te quiero hablar de los kilómetros que he hecho por estas tierras y de lo mucho que me he acordado de ti.
Tor, he cruzado la Sierra Madre con Hyundai Aveo... épica pura, macho. Un motor de 900 c.c. que ha hecho cosas que no creerías, las carreteras en esta parte del país son un chiste pero además los mejicanos son más temerarios al volante que nadie. En una carretera de dos carriles he visto (y experimentado) adelantamientos durante horas con doble línea continua, y en más de una ocasión he visto cuatro vehículos circulando en paralelo.
Una vez me puse a adelantar a un camión porque vi que el que venía de frente se echó al arcén y también al que iba a adelantar, miro por el retrovisor y no veo a nadie así que me decido, pego el volantazo y segundos después veo otro coche que me adelanta a mí mientras estoy en plena maniobra...
Las distancias son otro mundo aquí, en ir desde Puebla a Oaxaca (unos trescientos cincuenta kilómetros) empleé cinco horas; para ir desde Oaxaca a Puerto Escondido, cruzando la Sierra Madre, siete horas, siete, de puerto, baches inmensos, frenazos en seco, adelantamientos en curvas... ahora mismo no recuerdo los kilómetros pero serían menos de trescientos. Hubo horas en las que no se podía pasar de 30 Km/h porque la “carretera” era un algo tortuoso. A eso súmale un calor cordobés, el mareo de Claudia y un escozor de ojos que me tuvo tocado unos días, casi peor que un mal noviazgo ¿No crees?
Pero no importó, ha sido una experiencia de esas de contar a tus sobrinos... he pensado mucho en ti en este viaje, primero por ser el mejor conductor que he conocido y segundo porque te hubiera encantado ver algunas cosas que hay en medio de todo ese infierno sobre ruedas, Torcu; algunos paisajes son para quedarse horas mirándolos.
Tengo mucho que agradecerte y no voy a tener la oportunidad de hacerlo, a pesar de que cuando el huracán se marchó de Houston estuve varias semanas con un cabreo de cojones contigo, pero sé que era ley de vida, entre lo mal que conservas las amistades a distancia y las adicciones a perfumes que vienen en frascos pequeños las cosas tenían que acabar así, es cuestión de aceptarlo.
Sé feliz, que la desgracia acorta la vida, y corre la voz.
Hasta siempre.
Carlos

Monday, March 16, 2009

Per averti, mannaggia!



(Adriano Celentano)

Girasoli a testa in giù
avviliti come me
come posso immaginare
tutta la vita senza te
per averti
farei di tutto
tranne perdere la stima di me stesso
e se è questo
che tu mi chiedi
io ti perdo ma stavolta resto in piedi
anche se qui dentro me qualcosa muore
si per averti
per averti
farei di tutto
ma rinuncio con dolore.

Si per averti
farei di tutto
ma non ti voglio, non ti voglio
senza amore.

Tu due cuori non li hai
e a me non basta la metà
se tu scegliere non sai
scelgo io che male fa...

Ma senza voglia
e senza futuro
vado incontro tutto solo a un cielo nero.

Io non mi vendo
ma sto morendo
morsicato da un serpente e senza siero
disperato ma però un uomo vero.

Si per averti farei di tutto
ma non voglio avere un animo più brutto
si per averti farei di tutto
tranne perdere la stima di me stesso.

Per averti
farei di tutto
tranne perdere la stima di me stesso
e se è questo
che tu mi chiedi
io ti perdo ma stavolta resto in piedi
anche se qui dentro me qualcosa muore

Si per averti
per averti
farei di tutto
ma rinuncio con dolore

Si per averti
farei di tutto
ma non ti voglio, non ti voglio
senza amore.

Thursday, March 05, 2009

Hoy hace tres años - V

Esto es una atraco... nene.
(Enviado como email el 4 de marzo de 2006)
Mañana hace justo un mes. Todos los lunes Joaquín Freire, Torcuato Sánchez y servidor tenemos la costumbre de ir al bar Melvin's Velvet a tomar una cerveza y jugar al billar (las mesas son gratuitas ese día). Aquel 5 fatídico tuve que ir a buscar la pick up al mecánico, $470 de nada, y para hacer tiempo hasta que nos viésemos decidí ir a cenar a una hamburguesa a un sitio donde las hacen "muy buenas" Whataburger en la calle Fountainview casi esquina con Richmond Avenue. Por algún motivo inexplicable alguien decidió cambiar a última hora e ir a otro bar, Woodrow’s a tres manzanas de Whataburger, y allí estaba yo dándole vueltas al por qué de ese cambio, sentado en una mesa de cara a la puerta como siempre hago cuando de repente entra una fila de unos siete negros con bufandas y máscaras de hockey tapándoles la cara, con las pistolas en la mano y diciendo un amable: “¡¡Esto es un atraco qué nadie se mueva...!!” bajé la vista y saqué la cartera, para que no se llevasen la documentación empecé a sacar el dinero y a dejarlo encima de la mesa hasta que uno de los chicos que no sabía por qué movía la mano me puso el cañón en la cabeza y después me preguntó: “¿Qué haces?” Cogió la cartera, la ojeó, vio que no quedaba nada más y me la tiró en la mesa diciendo: "Está bien puedes quedarte con tus cosas". Por paradójico que parezca el tipo sonó amable pero no fui muy consciente de ello, tenía la sensación de que el hierro de la pistola todavía estaba en mi sien izquierda. Vaciaron la caja, todo lo de los otros tres clientes que había allí y los bolsos de las chicas del sitio. Se marcharon a toda hostia y la mandamás del local salió y cerró las puertas con llave.
Tras unos segundos miré al tipo de la derecha, allí estaba con su americana de cuero comiendo como si no hubiese pasado nada, la pareja de enfrente estaba debajo de la mesa. A mí me temblaban las piernas y no me podía levantar. Llamé a Joaquín y le dije: “Oye, voy a llegar tarde me ha pasado esto...” a los pocos minutos llegó un policía que nos tomó declaración, me llamó alguien para ver como estaba y se lo agradeceré siempre, pasen las vidas que pasen.
Salí de allí, arranqué el coche y me fui al bar, tomé una cerveza que me supo a gloria intenté jugar al billar pero no di pie con bola (de hecho llevo sin ganar una partida un mes) y volví a casa con los otros dos profes. Dormí bastante mal las siguientes tres noches.
Hay días que son como semanas... me enteré de que habían atracado el sitio tres veces seguidas, que habían atrapado a los siete negritos ese mismo lunes en un restaurante llamado Taco Cabana, que esta a unos 10 minutos del Whataburguer pero de mis casi ochenta petrodólares no hay noticia.
Mr. Blue




Saturday, February 28, 2009

Oklahoma 66

Y... ¿Qué hay en Oklahoma? Era esa la pregunta de la gente que supo de íbamos a pasar las vacaciones de Acción de Gracias haciendo un viaje en carretera por Oklahoma. Explicar a priori lo que hay en ese estado es muy difícil, tienes que saber lo que vas a ver para motivarte y que después te ocurra una de las cosas más geniales de vagar errante y despreocupado: descubrir cosas desconocidas.

Oklahoma City you look so pretty…
Miércoles 26/11/08

Oklahoma City es la capital del estado y la ciudad más grande, la parte más turística es un barrio llamado Bricktown donde se concentra buena parte de la oferta de ocio (normalmente vacío de ideas y lleno de comida venenosa y de licor) de la noche en la ciudad. Bricktown es una zona de antiguos almacenes y fábricas hechas de ladrillo rojo que se transformó en restaurantes y bares respetando las fachadas. El resultado es de una calidez visual como pocas, un rojo ladrillo que se ve raramente en un país como este, tan de cartón piedra en las construcciones. Se recomienda la visita.
Otro lugar de visita obligatoria en Oklahoma City es el museo del Cowboy, una superficie enorme con salas llenas de objetos que usaban vaqueros e indios, esculturas, cuadros, carros… Se tarda unas dos horas en verlo y es curioso comprobar que los primeros gauchos, cowboys, vaqueros y buckaroos (adaptación al inglés norteamericano de la palabra va-que-ros) eran jinetes extremeños o andaluces… Atentos si vais, al trabajo de curtidores y demás artesanos de labrar la piel en el cuero de las sillas de montar y ojo también a la platería de espuelas y otros aparejos relacionados con la monta (de caballo). Hay una zona dedicada a actores y cantantes que destacaron por mejorar la imagen del cowboy a cualquier nivel, Marion Morrison es personaje destacado con estatua incluida.
El National Memorial es otro de esos lugares que hay que visitar. El 19 de abril de 1995 unos mozos del pueblo pusieron un camión bomba que voló entero un edificio gubernamental y dañó tanto otros dos que hubo que demolerlos. Ahora hay un parque y un museo que rinde homenaje a las víctimas y recuerda tanto a culpables como a inocentes. La parte más curiosa es que el olmo más antiguo del estado sobrevivió a todos los tinglados de los animales racionales, y allí se irgue orgulloso con un color que tenéis que ver en otoño.
El capitolio se puede visitar y tiene como curiosidad que justo delante de la puerta hay un pozo de petróleo que ya no funciona. La mansión del gobernador también se puede visitar si la encuentras y no vas por allí durante las vacaciones de Acción de Gracias.
Otro lugar de la ciudad de Oklahoma de visita obligada son los Stockyard’s Quarters, el lugar de subasta de ganado. Toda la zona es bien pintoresca, hay un Opry (sala de conciertos para música country, tiendas de ropa vaquera, estatuas referentes al ganado... el paseo es bonito y huele a vaca. El restaurante Cattleman’s Cafe te ofrece unos menús carnívoros (la carne de Oklahoma es deliciosa) que tienen tanta fama que el local se ha convertido en lugar de peregrinación de comedores de todo el mundo, incluído el ex- presidente George Bush. Por lo inusual os recomiendo la especialidad de la casa: criadillas de cordero, y si las acompañáis con champiñones asados mejor que mejor.

(Get your kicks on Route 66)
Jueves 27/11/09

Oklahoma es el estado por el que la Ruta 66 recorría más millas. Habiendo volado a la ciudad de Oklahoma, decidimos ir en dirección noreste y hacer esa parte de carretera antigua. En el camino hacia Miami (Miami Oklahoma véase esto), antes de llegar a Tulsa, te encuentras con sitios como: “Soda Pop” una tienda de bebidas refrescantes de todo sabor y una botella con neones que se iluminan por la noche, The Red Barn, un granero rojo y redondo que alberga un pequeño museo y una sala que se puede alquilar, las ruinas de una antigua gasolinera, una casa museo dedicada a la Ruta y al Volkswagen Beetle y un paisaje de carretera con mucho sabor.
Tulsa es la segunda ciudad más grande del estado, en ella hay dos atracciones como otras cualquiera: el museo del Jazz y el salón de baile Cain’s que tiene un precioso diseño art decó. La Ruta 66 la cruzaba por el medio por lo que es fácil todavía reconocer carteles anunciadores y edificios restaurados de la feliz época dorada de nuestra carretera favorita.
Más hacia el noreste te encuentras con varios pueblos con mucho encanto, destacamos Papulsa y Vinita, no se pierdan la ballena azul que sirve de trampolín a una laguna, a pesar de que se construyó en los 70 tiene mucho atractivo. Para más información: Pincha aquí.
Hay tantas cosas que ver en la zona y tan pocas horas de luz de sol en esta época del año que pierdes muchas vistas de esa América the beautiful.
No confíes en encotrar restaurantes abiertos el Día de Acción de Gracias o puedes acabar cenando un menú compuesto por dos bocadillos de gasolinera en una horrible habitación de hotel barato en Ponca City tras varias horas de conducción nocturna hacia el oeste.

Viernes 28/11/08
Ponca City es un pueblo feo, con varias refinerías con lo que ello conlleva con respecto a contaminación, olor a keroseno y otras malformaciones corporales.
Lo más destacable es una casona construída a imagen y semejanza de un palacete florentino, el Davanzati, bajo órdenes y pagos de E.W. Marland un magnate del petróleo que gastó más de cinco millones de dólares de los de 1920 en una maravilla arquitéctonica en el medio de ningún sitio rodeado de humo de petroleo y llamada Marland Mansion...
También se puede visitar en las cercanías el museo de la mujer pionera, cerrado en Thanksgiving, y una estatua gigante del jefe indio Standing Bear.
Desde Ponca City yendo por la autopista 35 se llega a Perry para no poder hacer la visita al museo de nativos norteámericanos en las vacaciones de Acción de Gracias y desde allí la mejor dirección que se puede tomar es seguir por la misma autopista en dirección norte y llegar a Guthrie, el pueblo norteamericano más bello que hasta ahora he visto. Su centro histórico son varias manzanas de edificios preciosos de ladrillo, está tan limpio y el cielo es tan azul... en él se han grabado varias películas, entre ellas Rainman, y lo más recomendable es hacer el tour en un autobús/tranvía por todo el pueblo, hay un museo del banjo que es tan gratuito como poco interesante y único en el mundo.
Para dar trabajo al tracto digestivo sin duda el restaurante Stables, un local lleno de objetos del siglo anterior y con una carne a la barbacoa que es una delicia, imperdonable pasar por allí y no comer en él.
Desde allí se vuelve a la Ruta 66 con facilidad y los tres pueblos con más solera para visitar son Yukon, Weatherford y Clinton, eso sí procurad ir de día y llevar suelto para pagar los peajes porque las máquinas no aceptan tarjetas de crédito y si lleváis una sagaz acompañante norteamericana el tener que saltarse uno sin pagar puede hacer que tenga una especie de ataque nerviso mientras un pícaro conductor español se descojona de la risa, con todo lo que el malentendido puede acarrear en un viaje tan largo.
En Clinton es obligado hospedarse en el hotel Glancy simplemente por su cartel de los años 50, y visitar el museo de la Ruta 66, pero intentad hacerlo en otro momento que no sea Acción de Gracias porque, en efecto, está cerrado.

Sábado 29/11/08
Otra de esas maravillas de la América profunda es Snyder, un pueblo desangelado con un centro muy histórico, en él habita un tipo de orígen libanés que si te ve haciendo fotos te habla del pueblo y te enseña instantáneas de cuando un tornado dejó devastado el lugar. Bastante curioso cómo la gente te habla así por las buenas al ver que te interesas por lugares como Snyder.
Desde allí al sur oeste del estado, muy cerca de los montes Wichita, se encuentra Lawton donde hay cuatro cosas que merecen la pena ser vistas, o sea que no vayáis en las vacaciones de Thanksgiving:
Museo Indio, Museo Great Plains (no merece la pena, abre en Acción de Gracias, olvidad lo de antes), Mattie Bell Home, una casona preciosa, y la supuesta tumba del indio Gerónimo que se encuentra dentro de una reserva militar con acceso controlado, Fort Sill.
Desde allí una buena idea es acercarse a un lugar muy especial, el restaurante Meers Store & Restaurant. Este lugar es conocido porque sirve la mejor hamburguesa de Oklahoma, te sirven una inmensa de dieciséis onzas (casi quinientos gramos) de carne de vacas raza longhorn criadas por los dueños, alimentada en los pastos de la zona y libre de grasa al 97%. Es tan grande que los ingredientes te los ponen al lado y el bocadillo está cortado en cuatro pedazos. Por ese sabor nada químico, y por cómo sienta la carne merece la pena el viaje, el local es muy peculiar, te sientas y los suelos de madera ceden como si te fueras a caer, la propia forma del edificio se las trae.
A tiro de piedra están los Wichita Mountains, esta parada Meers es muy buena para coger fuerza con tan exquisita carne.

Domingo 30/11/08
El día de recogida, con un vuelo de vuelta a Houston por la tarde, se puede visitar el parque natural de Wichita Mountains, subir a la cima del monte Scott (en coche... ), y en el camino se pueden ver en libertad búfalos y longhorns. La cima tiene vistas espectaculares si un aire de muchos kilómetros por hora te deja observar y no te hace perder el equilibrio.
De vuelta a Oklahoma City todavía queda tiempo y ganas de fotografiar restos de la Ruta 66 y de comerse un exquisito fillet migon en Cattlemen’s café, además de pagar aquel dólar que no teníamos y que dejamos a deber en un peaje en Chickasha.
Oklahoma es un lugar muy recomendable y llega a agradecerse que la gente no lo sepa.
Nuestro coche de alquiler, un Chevy Cobalt envejeció mil sesenta millas en aquella semana, es decir mil setecientos cinco kilómetros.
Billy Bob Sanders






Thursday, February 26, 2009

Suertes pasadas


Ay Fortuna...
cambias tu cara
igual que hace la Luna
igual que ella te haces grande
o desapareces.
¡Vida detestable!
Un día te da por jugar y me ahogas...
y al día siguiente me llenas de satisfacción
siempre a tu capricho.
La pobreza y el poder
se derriten ante ti
como el hielo.

Destino dramático
y vacío,
una rueda que gira
eso es lo que eres,
y si está mal colocada
trastocas la salud y la calma
que se va apagando
hasta hacerse nada.
Me atormentas también
en la mesa de juego;
mi pobreza regresa
de la mano de tu maldad.

El destino ataca mi salud y mi virtud
que siempre están a tu servicio
y en mi contra.
A esta hora,
sin demora
que suenen las vibrantes cuerdas;
ya que el destino
derrumba al hombre fuerte,
que llora conmigo por tu vileza...

Ay Ventura...

Sunday, December 21, 2008

Hoy hace tres años - IV

The Rolling Stones en el Toyota Center, Houston, 01/12/05

(Email enviado el 25/12/08)

El ambiente era impresionante por lo extraño, un estadio de basquet lleno de sillas en donde en Europa normalmente estarían los fans más fans después de llevar horas y horas de cola para llegar los primeros. Me tocó en el gallinero pero tenía una buena vista general del público y del grupo, tras algo de atasco para llegar y la desorientacion general por ser la primera vez que iba al Toyota Center llegue justo para oir como un tipo anunciaba que alguien de “Los Lonely Boys”, los teloneros de los Rolling, se había puesto “malo” y no tocarían esa noche. A cambio ese mismo tipo unos 45 minutos despéues volvió a salir para entrener al público con idioteces hasta que la gente lo abucheó tanto que se tuvo que marchar... “Joder”, pensé, “hay que ser capullo para ser telonero de los Stones y ponerse “malo”, así que nos fuimos a dar una vuelta para ver el ambiente, las mercaderías etc. (por cierto se están pasando un huevo con los precios y los catálogos de ropa “stone” que puedes pedir parecen una revista de moda; esto me tiene muy mosqueado con la banda, han perdido autenticidad con este tema). Es increíble la facilidad con la que comen los americanos, TODA la peña poniéndose hasta el ombligo de todo tipo de comida basura… le comentaba a mi compañía que algo asi sería impensable en España, no me extraña que los americanos se sienten en los conciertos…. Y llego la hora, arrancaron un “Start Me Up” que no sonó muy bien, la verdad, pero que puso a todo el estadio de pie durante unos minutos, después los perritos calientes pasaron factura y la gente se sentó. Más tarde os detallo canción por canción, ahora os comento sensaciones que tuve: FALTA de respeto de los zotes norteamericanos por Keith Richards, cuando hizo su numero empezaron a levantarse a ir al baño y a buscar más cervezas, mientras tanto, Ketih tocaba para mi “Slipping Away”. Esta historia de Keith tomando la batuta para dar descanso a la voz de Jagger está bien, pero se nota que Keith se está quedando en las baladas a pesar de que su voz estaba mucho mejor que en el Calderón. Mi compañía, que es fisioterapeuta además de profesora, me hizo una observacion curiosa: Jagger da pasos muy pequeños en el escenario, así que su control físico es total y sabe cuando puede saltar más o moverse más rápido.
Los periodicos al día siguiente dijeron algo que todos sabemos, los Stones están sobreutilizando los temas clásicos de los conciertos. En el Houston Chronicle decían que algunas personas habían pagado hasta $400 dolares por sus entradas y que los Stones deberían tener más en consideración el set list ya repetido hasta la saciedad. Las medidas de seguridad a la entrada hacían imposible meter cámaras de fotos, vídeo o grabadoras, te pasaban un escaner como el de los aeropuertos. Por lo que la idea de que los propios Stones permiten a los técnicos que graben el concierto y lo pasen cobra cada vez más fuerza en mi mente simple.
Set list:

1. Start Me Up: cañonazo de comienzo de concierto pero sonido algo regular, un estadio de basquet puede no ser el mejor sitio para oir un concierto, especialmente si sólo te has podido permitir el gallinero...
2. It’s Only Rock And Roll: el técnico de sonido apretó botones y subió o bajó potenciomentros y el sonido ya era mejor, impresionante solo de Richards.

3. She Is So Cold: el sonido vuelve a ser un poco más irregular y en la pantalla de detrás de la banda, se ve un collage de videos antiguos que mezcla it’s only rock and roll con waiting on a friend, angie....
4. Tumblin’ Dice: Richards cambia de guitarra. Al final de la canción Jagger hace una broma que no acaba de ser reída por todo el estadio: “Awright... here you have the Astros (equipo de baseball de Houston que llegó a la final y fue derrotado
por un 4 – 0 de nada por los Chicago White Socks...), the Texans... (equipo de fútbol americano)... the Bushes...” y aquí es donde vino la división de opiniones, gente hubo que silbó y mucha otra que aplaudió, Jagger cambió rapidamente y se puso a presentar el siguiente tema... mira Michael que George es de Texas...
5. Oh no! Not You Again: muy buen solo de Richards, pero el público se mostró más frío con este tema nuevo, menos co
ros y menos bailes a pesar de ser un rocanrol majo.
6. Rain Fall Down: otro tema del último disco con Jagger a
la guitarra eléctrica.
7. Dead Flowers: Jagger agarra la guitarra acústica, hay u
n solo de Wood muy bueno y en general una versión con un toque mucho más country.
8. Bitch: sobresaliente la sección de vientos.
9. Night Time Is The Right Time
: LO MEJOR del concierto, un homenaje a Ray Charles, que fue digno de grabar en video. Ron y Keith sentados en la peana que sujeta la batería de Watts... a sus pies literalmente. El vozarrón de Lisa Fisher pelea contra
el de Jagger, que hizo un grito histérico en falsete que puso la piel de gallina a los que allí estabamos. Al final de la canción empieza a picar al público para que repetiese lo que el iba diciendo, de nuevo metió más falsete. Se acaba la canción y el aplauso es apoteósico, ahora llegan las presentaciones: Lo habitual ovaciones cada vez que se presenta a un miembro o colaborador que subieron de tono con Charlie y con Richards, pero que se salieron de madre cuando llegó el momento de: “from somewhere in Texas... Bobby Keyes...” Por cierto que Jagger para las presentaciones llevaba un sombrero de cow boy que acabó plantándole a Charlie. Y ahora el turno de Richards, que masculla unas palabras mientras fuma, y empieza con:
10. Slipping Away: los gilipollas del público llano empiezan a desfilar al baño y a buscar más cervezas por lo que tengo la sensación de que Keith canta para para mí.
11. Infamy: con su guitarra “negrita” hizo una versión que en mi opinión superó a
la original del disco. Jagger aprovechó para descansar, cambiarse de ropa y aclarar la garganta. Las pausas que se toma cuando sale Richards se han hecho más largas a medida que han ido cayendo las décadas, los años no perdonan. Y de nuevo Jagger en el escenario para cantar una de mis favoritas:
12. Miss You: los Stones en el escenario pequeño que además era móvil y se fue metiendo poco a poco entre el público, como cuando hicieron la presentación de la gira del 76/77 en un camión por las calles de Nueva York. Jagger a la eléctrica y un micrófono de esos que van sujetos a la oreja. Lo del escenario me impresionó, la verdad.
13. Rough Justice: otro momento impresionante, Jagg
er bailando con las dos manos libres ya que el micro lo tenía en la cara, un solo de Wood espectacular y la banda tocando en círculo mirándose unos a otros, demencial.
14. Get Off Of My Cloud: el público llega al apogeo de la colaboración, el estadio se pone de pie y se pone a corear como en ningún otro tema antes, Wood firma un autógrafo en plena canción a un tipo que estaba muy cerca del escenario móvil. Que envidia, copón...
15. Honky Tonk Women: la tocan mientras el escenario móvil vuelve al principal, con un sonido de bajo de impresión. Me despido de la cercanía y de un mejor sonido, ya que se retiran unos 50 metros.

16. Sympathy For The Devil: comienza con solo Jagger y
Watts tocando y de repente cuando Michael canta el verso: “please to meet you” salen las guitarras a escena y barren. La pantalla de detrás del grupo, es roja y el solo de Richards me hace recuperar la fe que perdí en el Calderón cuando le vi algo más trabado en los solos. Jagger vuelve de nuevo al falsete para mi deleite.
17. Brown Sugar: Jagger vuelve a jugar con el públic
o haciéndonos gritar el “Ooh!” cuando llega a la parte de la canción que tiene el: “yeah, yeah, yeah...” OVACIÓN a Bobby Keyes en el solo de saxo, los tejanos son muy suyos y reconocen el trabajo de un paisano... y llega una canción que nunca han tocado en directo.... señoras y señores....
18. Satisfaction: Jagger lanza una botella de agua al público en plena efervescencia adolescente, y patea otra con igual dirección eso sí sin mala uva, quizá por imitar a lo que hacían en las giras de mediados de los 70. Y ahora otra novedad: el conciert
o no acabó aquí no, cuando los muy pilluelos nos hicieron creer que ya se marchaban de repente vuelven con:
19. You Can't Always Get What You Want: el tema que más le gustó a micompañía, que apenas conocía canciones de los Stones. Jagger se cambió la camisa de nuevo, hubo un solo genial de Wood, la trompeta sonó como nunca y Jagger volvió a jugar haciendo que el público acabase los versos de You Can’t Always Get.... WHAT YOU WANT... la canción se va acelerando más y más hasta casi hacerse un carrusel desbocado. Y el concierto termina con:
20. Jumping Jack Flash: y el público en la locura colectiva sabiendo que era el ultimo tema, bailando, gritando etc.


115 minutos de concierto, servidor pago 86 centavos de dólar por minuto pero ya saben, Paris bien vale una misa. Después a casa a dormir para levantarse al día siguiente a las 6.30 am. Los jueves no son un buen día para un concierto si no has pedido el día siguiente libre... de camino a casa más Stones, las radios tenían especiales 24 horas de canciones de los Rolling, nos perdimos y acabamos llegando a casa casi una hora más tarde de que acabase el concierto, Houston es un lugar tan feo como grande.

Por cierto para que la gente se fuese marchando y los roadies desmontasen el escenario pusieron “I Shot The Sheriff” the Marley. Al dia siguiente fui a ver a dos bandas de rockabilly en un club llamado the Continental y uno de los del grupo bromeó con que Ronnie había estado en el club la noche anterior después del concierto, pensé que era una coña marinera pero parece ser que no, echad un ojo a este link, hay prueba grafica: Pincha aquí... de haberlo sabido... pasamos por delante de la puerta de camino a casa... ay... qué sufrimiento, tengo las piedras en los riñones...
Mr. Blue

Thursday, December 18, 2008

Los Angeles a go-go

Houston 28/05/08

Querida querida:
Como parece que esta va a ser la última carta sólo quería decirte que he pasado unos días en Los Ángeles. La verdad es que fui con la idea de que iba a ser un lugar decadente e impersonal como en su día me comentaste y podríamos entrar aquí en discusiones que nos llevarían a que tú me llamases “profundo” y yo te acusase, con toda la razón, de aprendiz de pirriflaútica. Mucho de toda esa idea tendrá probablemente que ver con la compañía que llevaste, pero mejor no me meto en terrenos farragosos para hacerte más sencilla la nolectura.
Hay tantas cosas que ver y hacer en L.A. y cercanías… la cuestión es que hay que saber lo que hay que ver. Si te gustan las vistas hay una carretera pegada a la costa que es muy especial, si vuelves te recomiendo el tramo que va desde Malibú a Santa Mónica, el mar casi rompe en la carretera a veces, y el paisaje desde la ladera de las montañas de Malibú es ciertamente algo que no te esperas.
El pier de Santa Mónica es turístico, demasiado, pero en el pueblo hay una zona de tiendas con mucho ambiente en la calle, gente paseando, terrazas, todo muy europeo.
Sin centrarme aún en la ciudad de Los Ángeles, también te sugiero que hagas el tramo final de la Ruta 66, aunque ahora que lo pienso quizá tampoco sepas lo que es la Ruta 66 así que por si acaso echa un ojo a este enlace: Ruta 66. De lo que te puedes encontrar en ese tramo hay cosas increíbles: el restaurante Bono’s, un despacho de zumo de naranja de cuando la gente hacía paradas para refrescarse al lado de los naranjales que por aquel entonces cubrían la zona, el Motel Wigwam donde las habitaciones son tippies de ladrillo (los tippies son tiendas de campaña de los nativos de Norteamérica que estaban hechas de piel de búfalo) y un restaurante muy auténtico donde puedes comer carne de avestruz, el Summit Inn. Todo ello de camino a San Bernardino, incluso te puedes hacer un tramo por la carretera vieja, como diría tu novio y con mucha razón: “espectacular”.



Yendo en esa misma dirección, más al oeste, te encuentras con el Joshua Tree National Park, el desierto, chica, el desierto... pedregal, joshua trees y arena, con un azul de cielo que no has visto en tu vida. En ese parque Michael Martin y Phil Kaufman quemaron el cuerpo de Gram Parsons, después de robar su féretro en el aeropuerto de Los Ángeles y llevarlo en un coche fúnebre destartalado. Estuve justo en el lugar donde ocurrió y también en el hotel donde murió, el Cosmic Motel. Parsons era un enamorado de ese parque y pidió que cuando muriese lo incinerasen allí, la familia desoyó su petición y quisieron enterrarlo en Nueva Orleans, pero gracias aquellos dos, parte de su cuerpo se fundió con la arena del parque. Mira en internet porque la historia completa es toda una aventura.
En el hotel me enteré de algo que no sabía, estaban en el patio Gram y otros y después de pasarse con la dosis o de que la calidad de la heroína y la morfina que mezcló no fuese la esperada empezó a sentirse mal y se metió en la habitación número ocho donde estaba hospedado para seguramente pedir ayuda, se echó en la cama probablemente para descansar y al final murió en el suelo, en posición fetal y su cara tenía color azulado. El tipo del hotel es bien interesante, seguro que se hubiera fijado en ti, por aquello de tu parecido con la chica de la portada del disco “Sweetheart of the Rodeo”. Empezamos a hablar de música y ¿Sabes qué? Sacó el L.P. “Melody Nelson” de Serge Gainsbourg, joder, no sé por qué te cuento esto, probablemente no conozcas ninguno de los dos discos pero me pareció una coincidencia curiosa. El hotel es muy bonito y te puedes hospedar en cualquier habitación, incluso en la que murió Gram Parsons, la ocho. Cuando haga la Ruta 66 completa me hospedaré allí, seguro.
De camino a L.A. pasamos por un “bosque” de molinos de viento, conducir por allí es complicadísimo, el coche se va, literalmente vuela, así que ojo si pasas por allí con un volante en las manos y sobre cuatro ruedas.
L.A. como ciudad es acojonante hay un restaurante que está considerado lugar de interés turístico, el Langer’s donde te recomiendo que pruebes el pastrami, para después hacerte un tour para ver las zonas donde vive la "famosería" en general. Te lo puedes hacer tú pero es tal la distancia y hay tantas cosas que ver que te recomendaría que contratases uno. Nosotros decidimos hacer el que combinaba casas de famosos y cementerio, ya sabes lo mitómano que soy. Brian, el guía, nos llevó a al cementerio Westwood Memorial en el que hay un montón de celebridades enterradas, Dean Martin (sí, querida, vi la tumba de Dean Martin...), Roy Orbison, Marilyn Monroe... es curioso que esta gente está enterrada en nichos, yo esperaba una tumba espectacular pero no, es una simple lápida que tapa un nicho... la muerte no entiende de dineros. Como curiosidad Frank Zappa está enterrado sin lápida, entre otras dos que no tenían nada que ver con él...
Brian nos llevó también al punto más cercano al que se puede llegar en coche al símbolo de Hollywood, impresionante. Parece ser que aquello no era más que una forma de publicitar una empresa inmobiliaria llamada “Hollywoodland”. Con el tiempo se perdieron las últimas letras y se quedó en el “Hollywood” que todos conocemos eso sí restaurado en varias ocasiones. Brian nos contó que una vez subió andando y que el camino es tortuoso y está lleno de serpientes de cascabel.
Al regresar hicimos otro tour a pie por el Walk of Fame, pasamos por el Grauman’s Theater, por el Kodak donde se entregan los Oscar... hay un montón de personas disfrazadas de actores y actrices famosos y te cobran un dólar por sacarte una foto con ellos... superman, el de piratas del caribe... no vi a ninguna bruja, hubiera sido gracioso sacarme una foto con alguna.
No te pierdas “El Pueblo”, el asentamiento mejicano que originó la ciudad tiene muchas cosas bonitas que ver, al lado tienes la estación de tren que es un monumento de por sí, la Union Station y acércate también al observatorio astronómico Griffith Park donde se grabó la película “Rebelde sin causa” y desde el que tienes una vista increíble de la ciudad. Si te queda tiempo el auditorio “Walt Disney” tiene un diseño muy parecido al Guggenheim de Bilbao, es un edificio que ciertamente llama la atención.
Para una cena muy chic y una copa por la noche pásate por el hotel Standard, buen ambiente y un gran lugar para que la gente presuma de sus nadas.
No escribo más, se me quedan un montón de cosas en el tintero pero se me está acabando la vela, cuídate mucho y feliz vida.
Antonio Sánchez

Thursday, December 04, 2008

Hoy hace tres años - III

Jamaica en las venas - 29/11/05

A última hora me decidí a marcharme de vacaciones a Jamaica en Acción de Gracias, mientras los americanos comían triste y seco pavo, yo estaba comiendo langosta a un precio muy razonable en el restaurante "Lavish Chicken". Mi intención era ir a un restaurante vegetariano llamado "The Hungry Lion" pero el taxista me dijo que no había llevado a nadie allí en los dos últimos años y añadió que estaría vacío. Supuse con buen criterio que me quería llevar al restaurante de su primo y así fue, llegamos y no había nadie... y el camarero era su hermano... en fin así van las cosas en Jamaica... imagino.
Me he tirado seis días en Negril, con muy buen tiempo y ganas de playa, como me dije al reservar: "quiero unas vacaciones de estúpido americano, nada de cultura; quiero playa, piña coladas, reggae y sol... y eso es lo que tuve pero también di una vuelta por la parte menos bonita del pueblo y la miseria que vi en algunos sitios me dio que pensar.
Fuimos de excursión a las montañas el jueves, hicimos el ascenso de un río en el que los guías se lanzaban desde una altura de 40 metros en zonas en las que había una profundidad razonable… de impresión. Después hicimos la bajada por la montaña y vimos plantaciones de ganja, árboles de todo tipo, plantas de especias... MUY MUY bonito.
Recordaré siempre un par de cosas que, como no, tienen que ver con la música. En la playa pasaba cada día un trío compuesto por un contrabajista, un baterista (con solo un tambor) y un tipo que, literal, tocaba dos palos. Joder, qué sonido… me llegó especialmente una adaptación al reggae de un tema clásico de los 50 titulado "Under the boardwalk" de los Drifters, tenía un toque tan rudimentario como emotivo.
El viernes hubo otra fiesta reggae en el "Boat" el bar de al lado del hotel, y resulta que había más músicos que público, era temporada baja, y a la fiesta se unió una turista canadiense llamada para la ocasión "Robin Banks", y que cantó un tema de Aretha Franklin y dos de Marley. Me impresionó su voz, sonaba muy bien, en concreto la versión que hizo de "Waiting in vain" de Marley me dejó boquiabierto, me gustó más que la del propio Marley (no, no estoy ni estaba bebido...).
Curiosa también la forma de venderte "ganja" el nombre Jamaicano para la marihuana. Pasaban tipos por la playa vendiendo una fruta buenísima y después de comprarles te decían "llevo un ganja impresionante". Cualquier persona la tenía en venta, era impresionante, ofertas a cada paso... una noche me encuentro con un tipo que me dice: "soy el hombre de las montañas y he bajado a Negril para traer medicina en forma de arbusto". Aquella frase me pareció tan especial que no me pude resistir y le compré, toda una experiencia, en serio no es una droga aquello parecía más una medicina, tenia razón el viejo, no me extraña que todo sea tan lento en Jamaica...
Cuídense y hasta la próxima.

Mr. Blue

Monday, November 24, 2008

Ciudad Juárez - Ciudad Muerte

24/08/08
Sentado en un banco a la salida del aeropuerto de El Paso se preguntaba qué coño hacía allí, quién le habría mandado volver a EE.UU. y no sé cuantas cosas más. Su avión se había retrasado dos horas y al aterrizar en El Paso ya no había coches de alquiler, pero además no los había hasta una semana después, parecía que todo el mundo fuese a cruzar a Ciudad Juárez en coche alquilado. Intentó contactar con transportistas privados, llamó a varios teléfonos pero no hubo forma. Mientras tanto miraba el todoterreno que John Wayne usaba en sus cacerías y grabaciones de películas en África, y, finalmente, perdido, salió a buscar un taxi. Y la cosa fue bien porque dio con Vicente un taxista que le habló de lugares de Ciudad Juárez, de dónde no ir, y a qué horas no ir. Vicente se percató de su acento particular y le comentó que no se oían muchas personas con ese acento tan “peninsular” y le insistió en que en Ciudad Juárez las cosas estaban peor de lo que pintaban. Llegaron al hotel la Playa justo en frente del Consulado Norteamericano, y tras un apretón de manos, un "gracias" y una transacción económica se despidieron. En la habitación 317 hacía calor, se oía el ruido del tráfico... en un canal de televisión mejicano había un programa titulado “Sobremesa” en el que se veían éxitos del rock de los años 50, comentados por un simpático tipo con bigote, Jaime Almeida, que hizo muy amena la noche de insomnio que acabó cuando el despertador sonó a las 4.30 AM. No supo de las dos muertes que ocurrieron durante la noche.

25/08/08

Tras haberse despertado cada hora en punto y haber mirado el reloj, a las 5.10 salió de la habitación y se dirigió a la fila. Un guarda muy amable le dijo que volviera el hotel a dormir un par de horas más, la cita era horaria, daba igual que estuviera primero o último si la cita era a las 7.30 entraría con los citados a esa hora. Y así lo hizo. Regresó a las 7.15, la fila ya era de una manzana. Había un género bastante variado: caras desconfiadas, vendedores de comida, de artículos de papelería, carteristas, mariachis, olor a guisado... cuando estaba a punto de entrar pidió ir a una oficina del banco BANAMEX a hacer el pago obligatorio, se encaminó por la Avenida López Mateos y después de tres manzanas hacia el sur, se sentó en la acera a esperar a que abrieran. Allí conoció a una simpática mejicana que trabajaba de veterinaria en Oklahoma y que había tenido la valentía de llegar a Ciudad Juárez conduciendo. Hablaron sobre España, Houston, trabajo... Cecilia era una gran conversadora, y por fin abrieron el banco. Dos ancianos les pidieron ayuda para sacar dinero de un cajero automático, ayudaron como pudieron y regresaron al consulado en el taxi que había contratado ella. El trámite de entrar al consulado fue rápido y muy bien organizado, eran las 9.30. Se sentó en las sillas de espera con algo de pesar, estaba a ochenta y siete números de triunfar o del fracaso que tiraría por tierra el esfuerzo de varias personas. A las 11.30 se desayunó con una Fanta de Naranja y se encontró de nuevo con Cecilia. Aquello fue una alegría inmensa, una cara bonita y además una persona simpática. Sus papeles se arreglaron bien, a pesar de que había entrado en EE.UU. con un visado de turista cuando el trámite de cambio de visado ya se había iniciado... mal asunto para la mayoría de los mortales, había 99% de posibilidades de que le denegasen la entrada con visado de trabajo al país de aquel malvado emperador llamado G. Bush. Sin embargo, como dijo la filósofa portorriqueña “la vida es una burla” y todo el papeleo se solucionó a su favor, al día siguiente debía pasar a recoger su visado a las 14.00. En las sillas de espera había una familia de menonitas, curioso mundo este, hacia escasamente dos meses que había visto una película mejicana cuyos protagonistas eran miembros de aquella secta.
Tras una comida de tacos de carnitas y una Mirinda, harto de estar asustado en el hotel decidió ir a pasear por Ciudad Juárez, y caminó y caminó hasta que dio con un centro comercial en el que pudo entrar en el fantástico mundo de la red de redes, ese que te atrapa y no te suelta más. Aquella noche una balacera acabó con tres personas.

26/08/08

Tras diez horas de sueño, se desayunó con huevos rancheros y las noticias de las siete muertes a balazos de la noche anterior, los mariachis amenizaban en la calle las esperas de la ciudad de la espera. Su curiosidad le pudo y cogió un autobús que le llevó al centro, el ejército patrullaba la calle en todo terrenos con un tirador que apuntaba a cualquier cosa que se acercase demasiado o que pareciese sospechoso, las tanquetas también desfilaban sus colores de primavera verano por las avenidas ciudadjuarenses.
El centro de la ciudad era un gran bazar, con una "catedral" tan moderna como fea, el sol respetaba pero hacía mucho calor y para eso no hay nada mejor que un zumo natural mejicano. Los zumos mejicanos son curativos, igual que las chicas de Ciudad Juárez; allí observó el caminar de alguna de las mujeres mejicanas más bellas que alguna vez viese, visitó mercados, paseó y encontró caras desafiantes que le decían: “dame un motivo, dame un motivo para acuchillarte...” Los boleros ofrecían su trabajo por doquier.
Cansado de no ver nada, regresó al hotel a esperar a que diesen las 14.00, entró al consulado y el trámite de nuevo fue rápido, pareciera que allí dentro el tiempo transcurriese de otra forma, quizá Cecilia tuviese que ver con aquello, de nuevo estaba allí. Se marchó al hotel con su pasaporte y su nuevo visado y después caminó hasta el centro comercial para ver lo que pasaba en el mundo no real. Empezó a oscurecer y regresó al hotel con una Mirinda para ver algo de tele, leer y reiterar sus inmensas ganas de irse. Seis personas murieron a balazos aquel día.


28/08708
Tras un desayuno en el restaurante El Cebollero, cogió un taxi que conducía un señor bien simpático, Ramiro, que le fue explicando los pasos a seguir dentro de la oficina fronteriza para que le sellaran el I-94 mientras amenizaba el camino y la inmensa caravana de coches con un grupo español “Los Churumbeles de España” . El trámite fue rápido, aquello parecía un acuerdo entre ambas partes, tú lo haces rápido y pagas $6 y nosotros te perdemos de vista cuanto antes... en la misma fila estaba una famosa atleta paraolímpica mejicana que no reconoció hasta que vio su cara en el periódico, ya en tierra estadounidense. Ramiro y él se despidieron con un apretón de manos y un "suerte" mutuo, y él llegó al aeropuerto internacional de El Paso con cuatro horas de antelación, lo que dio para muchos recuerdos y planes. Allí acabó la historia del visado J1 y se dio cuenta de que era una persona tan afortunada como ignorante de ello.
Ciudad Juárez podría perfectamente ser un pueblo del Badajoz profundo, si hubiese que elegir una ciudad de mundo de las que conoce para hacer de infierno sería esta una de las candidatas. porque parece sacada de una canción de Tom Waits, capital de caras desafiantes, calor, coches destartalados, taxistas con cara de demonio, extranjeros de todo pelo, caraduras, timadores, músicos ambulantes, putas... en Ciudad Juárez se muere igual que se moría en una película de Sergio Leone y da igual que lo intentes, no vas a encontrar postales.
Mr. Blue

Sunday, November 16, 2008

No, ni hablar de rendirnos, Señor. Jamás.

Estimado Coronel Steiner:
La situacion se está haciendo hacerlos experimentados arqueros, sí Señor, arqueros, ya no nos quedan opciones, pero lo descorazonador es que se han quedado casi ciegos, una intoxicación de alcohol metílico les ha hecho perder la vista, lo sé Señor, lo sé pero no linsostenible, pero la respuesta es no, no hay rendición, no, no hay capitulación, todo sigue en estado de alerta. De nuevo nos han barrido, de nuevo estamos hechos trizas. Conseguimos reunir un pequeño batallón de setenta hombres, aunque lo de hombres es un simple fomalismo de papeles rellenos en un despacho, Señor. La mayoría no son más que adolescentes, y lo que es peor son formados en la academia del aire y como tal apenas tienen experiencia en infantería; conseguimos es pude impedir aquello. Ahora el entrenamiento va a durar meses y apenas podremos hacer maniobras, demasiado arriesgado, no habrá más remedio que convertir toda la práctica en tácticas teóricas que van a tener que imaginar, e intentar alguna razia muy contada. Sabemos a lo que nos enfrentamos, a los meses de hastío, a las noches de insomnio y soledad, pero mañana, Señor, volveremos a salir otra vez en batalla a vivir, a creer en lo imposible, a creer en los sueños, a creer en la fe, en la esperanza de que lo hermoso aparezca, de que los deseos se cumplan. Eso está en juego, Señor, ya no se trata sólo de ganar o perder, no se trata de no querer admitir la derrota. Se trata de creer en los sueños, creer en que hay una brecha en la realidad por la que pueden entrar en tropel conquistas fantásticas. Pero no en estas palabras, Señor, no en la literatura, hemos sido capaces de hacer que nevase en Granada en Marzo con palabras,;insisto, no creemos en el convencimiento literario, Señor, no; sino en la vida, en lo que vemos, en lo que tocamos; se trata de que no queremos sobrevivir, queremos vivir. Qué año ha sido este, Señor, las tropas diezmadas por la enfermedad que ha abierto las puertas a catástrofes sinnúmero y que se enseña veinticuatro horas al día, en una presencia sorda, como una molestia en el costado, constante, perenne que nos dice: “estoy aquí, estoy aquí”. Y sus enfermedades hermanas, a cual peor, ahí están en el aire volando, en un posible futuro, y la ruina económica, ahogados en deudas, encerrados en las trincheras, sin poder permitirnos excesos bélicos o caprichos personales que nos dieran breves momentos de opio; sin amor, solos, sin consuelo...
Pero la vida está para soñarla, para conquistarla, yo no he venido aquí a conformarme con las migajas que me ofrezca la realidad para contentarme y para que pase a formar parte de su ejército de hombrecillos somnolientos que deambulan en la factoría del gris. Yo he venido aquí a reinventar, a ponerle nombre a las estrellas, a abrir las grietas por donde se filtre lo mágico, lo imposible. Yo he venido aquí a soñar, a imaginar, a pelear por lo elevado, por lo hermoso, por lo puro, por lo justo. Así me deje la piel, así me arrasen las lágrimas como todos estos días y como ahora mismo. No hay rendición, Señor, fuera de la lucha, no hay nada, pues estamos dentro, así nos zahiera cada instante, así nos ataque la tristeza, la enfermedad, la miseria, sin piedad como hasta ahora. Nos da igual, esto es igual que ponerse frente a las olas cuando rompen con fuerza, ponemos el pecho, anclamos los pies, o a veces de rodillas y gritamos: “!!!Sin moverse ni un milímetro!!!” y que rompan las olas en el pecho y en la cara, y nos empujen y nos tiren, Señor, y mareados, sin parar de reír, de nuevo nos ponemos en posición, firmes. No nos rendimos, no renunciamos, sólo cambiaremos un sueño por un sueño mejor. No cambiaremos un sueño por la calma, no queremos morfina indolora. Cuando los hombres estaban doloridos parecía que no fuese un dolor agudo, era más bien una molestia, un recordatorio, todo el día, todos los días. El doctor nos suministró algo para el dolor, pronto se terminó, Señor, sí, también las medicinas se han acabado... Al final nuestro dolor nos recuerda lo hermosa que es la vida, que hay que vivir, que hay tanto por aprender, por soñar, por querer; ese dolor que nos hace estar en una tensión enorme por existir, desde que el sol se levanta.
A veces es agotador este estado, me pregunto como los hombres no se derrumban, como seguimos en esta tensión, en guerra todo el día, todo el día, todos los días, sin apenas instantes de reposo, de evasión de uno mismo, pensando como mejorar, como reconstruir nuestras vidas, como ser mejor con los demás. No nos rendimos, Señor. Hay que soñar, hay que creer, nos derrotan y nos levantamos, nos aniquilan pero volvemos a nuestra posición. Y creo, Señor, que aún me quedan unos días de sólo llorar y llorar, pero ya me estoy rearmando otra vez. Llegan los refuerzos, mis soldados ciegos, a algunos los veo volar en el horizonte, veo el polvo que levantan otros en la lejanía. Llevamos unos días sufriendo bajas espantosas, cualquier ejército se habría retirado, los nuestros no, Señor !Cuánto les debo! Mis soldados siguen, los pocos que aún no están moribundos, ciegos o delirantes por la fiebre, los que no están destrozados en pedazos creen que podemos ganar, creen que es hermoso creer, creen que la guerra es su razón de existir, la guerra por el infinito, la guerra por hacer posible lo imposible. Entro en mi enfermería, Señor, pasando revista y veo a todos esos soldados, los que sueñan por mí, los que resisten por mí, con toda clase de heridas espantosas, mutilados, la mayoría morirán y me dicen: “ganaremos, Señor”. Les seco el sudor de agonía, les cojo la mano para que sientan calor humano antes de partir para siempre a la nada y me dicen “ganaremos, siga soñando por nosotros, Señor, siga construyendo, siga inventando, siga suspirando, siga creyendo”.
No, ni hablar de rendirnos, Señor. Jamás.
George Mc Stagger

Stones reggae

El ritmo del mar
(Dedicado a Haile Selassie)

“If you are the big tree… we are the small axe”

Desde la pequeña Jamaica, las historias se ven de diferente manera, lo que para unos es música para la diversión y fumar hierba, se convierte en religión, forma de vida y luz espiritual para otros; religión y cultura pop, una forma de estar más cerca de Dios, la música perfecta para la playa, o ese sentimiento de estar más cerca de la naturaleza, de la Madre Tierra, y es entonces cuando aparece en todo su esplendor cultural África.
Babilonia caerá y un barco nos llevará allí, a las tierras verdes de África, el viejo sueño de la abolición de la esclavitud, los tiranos caerán… afro centrismo; si ellos son el gran árbol nosotros somos el pequeño hacha. El reggae, como cualquier folk, tuvo sus inicios en la música protesta los cantos de los rastaman en las montañas de Jamaica, cerca de Jah. Sin duda se nota que se puede estar más cerca de la perfección espiritual oyendo música jamaicana, música del pueblo y para el pueblo porque nace del pueblo, creo que es eso lo que se han encontrado algunos miembros de los Stones cuando se han acercado al reggae. La diversión, la esperanza, el socialismo y las utopías, las mejores secciones de ritmo (con perdón de Charlie y Bill), el ritmo de la tierra madre fluyendo, la mejor hierba, el mejor dios… un cruce de culturas. Música para seres humanos en islas… el ritmo del mar.
Javier Morales i García.
Ecos de Sociedad

Thursday, November 13, 2008

Poesías incapaces (selección I)

ألبنت هذه
هنا سكنت ألتي
I
algarabiyya
(los dos primeros versos de María Luis)
tengo celos de la brisa del mar
que acaricia tus mejillas al despertar
tengo celos de la celosía
que no me deja ver tu mirar
quisiera ser el oasis
donde curas tu sed de amor
y moriría por ser la arena caliente
que cubre tus pies al caminar
por la playa blanca que ahora es tu vida.
y daría lo que tengo por dejar de ser
una duna más del desierto
que antes era tu existir
y ahora ves en la lejanía.
tengo celos del agua
que al beber moja tus labios
y de la que baña tu piel
con los brazos abiertos
cuando recibes al mar

II

tocarte el pelo
tocarte el pelo
es como hacer dibujos con los dedos
en la arena del mar.
trazas las eses
pero llegan las olas,
que las estiran y acarician.
aunque al marchar
solos se rerrizan los rizos
que yo no me canso de desrizar.
tocarte el pelo
es como acariciar
la cola del cometa
que te hace sentir calor
y un bienestar espacial
tocarte el pelo
es dejar marchar los pececitos de tristeza
y oler el agua del mar

III
ochenta y dos lagrimas de hojalata
no tengo sentimientos
tengo cables de acero que hacen de nervios
condensadores de amor y pasión
que se recargan cuando te veo
tengo una mente llena de chips
que se llenaron de ti
y explotaron en pedazos.
las tuercas se aflojaron
se empañaron los objetivos,
los cables se hicieron humo
y mi corazón metálico
de muy pobre aleación
goteo lagrimas de estaño
que cubrieron mi estómago
e hicieron cortocircuito de ideas.
el sol se apagó
no había voltaje
el agua llegó al circuito...
otra vez sin tu regazo

IV
de venus saliendo del mar, poesía
la duda y el aviso hacen soplar
los vientos que mueven tus rizos,
aquellos que fueron alegría a mi tacto.
la gracia observa tu belleza
para intentar tapar a mi vista con una capa
todo lo que no se puede describir o contar.
tú cubres tu pecho herido
y tu pasión dividida entre odio, dudas y amor
y las olas se van llevando poco a poco
mi cuerpo hecho de arena
y me deshago en lágrimas
recordando cuando te vi entrar en el mar.
el viento mueve las hojas de los árboles de citera
y las ramas pronuncian tu nombre.
te miro pero no te puedo tocar.
Mr. Blue

Tuesday, November 11, 2008

Como cada mañana

La madre Dolores Cabello había nacido en Modubar de la Emparedada pero había dejado su juventud en un monasterio claretiano de Aranda de Duero.
Cada día se levantaba a las cinco de la mañana sin ayuda del despertador, se aseaba y comenzaba el mismo ritual de cada mañana. Frente al espejo se preguntaba por qué ella mientras se colocaba el crucifijo que le había regalado su tía Angustias cuando se ordenó, y pensaba en su padre Efraín y en aquella ley no escrita por la que las familias como Dios manda entregaban a uno de sus hijos a la Iglesia, mientras se miraba al espejo y veía aquella palidez nuclear, sus labios finísimos y sus enormes gafas de pasta de color marrón.
Como cada día echaba de menos aquella larga melena negra que un día lejano enamoró a Nazario Díez cuando eran tan jóvenes que no sabían nada de la vida.
El tiempo pasaba en aquella habitación y la madre Dolores Cabello miraba la hora en el reloj que su padre le había regalado y que se enterraba en su muñeca para mofa de sus alumnos, porque la madre Dolores Cabello era profesora de álgebra en el colegio San Antonio María Claret y allí llevaba cinco años, viviendo en la residencia de la escuela y compartiendo noticias y día a día con su amiga la hermana María Goretti.
Como cada mañana la Madre Dolores Cabello despertaba de sus pensamientos a las 5:45 y tras pasar quince minutos arrodillada rezando y pidiendo perdón a Dios por no apreciar que Él se hubiera quedado con su lozanía y juventud, se levantaba, cada día con más dificultad, abrochaba el cinturón que dividía en dos bultos su cintura y como cada mañana la Madre Dolores Cabello a las 6:50 en punto se dirigía a las aulas pensando por qué con casi sesenta años aquellos salvajes se riesen de su acento, de sus piernas sin tobillo y de a saber qué más.
Durante el día, en la clase, apretaba fuerte sus llaves para no gritar a los más lentos y las movía para relajar tensión cuando notaba que se acaloraba. A veces se atusaba su corto pelo gris y después se tapaba la boca con los dedos, en pose reflexiva y durante unos segundos los números se veían derrotados por Nazario y por su padre, y de su boca de labios finos salían expresiones del tipo: “Pero mujer, ¿serás tontaaaaaaaaaaa?” sin saber muy bien si se las dirigía a ella misma.
La madre Dolores Cabello era española y vivía en Puerto Rico, pero nunca se reía.
Mr. Blue

Cordial.
(Del latín cor, cordis, corazón, esfuerzo, ánimo).
1. Adj. Que tiene virtud para fortalecer el corazón.
2. Adj. Afectuoso, de corazón.
3. M. Bebida que se da a los enfermos, compuesta de varios ingredientes propios para confortarlos.

La palabra cordial tiene una etimología curiosa, viene del francés y significa "que alegra el corazón". El cordial es una costumbre que observé en Puerto Rico, tras una comida y en un vaso muy pequeño se sirve lo que allí llaman "cordial", a lo que los españoles nos referimos con el vulgarismo "chupito" que no deja de ser una manera bien fea de referirse a un vaso de licor que contiene un sorbito.
El cordial es mucho mejor que el chupito, sin duda, se sirve en vasito pequeño, a veces frío, y vale cualquier tipo de licor. A pesar de que el rey es el ron, observé la querencia del portorriqueño hacia el afrancesado licor de naranja española, el Cointreau. El cordial alegra la sobremesa, suelta las palabras y a veces las canciones, ayuda a solucionar problemas de corazón, de depresión, de tristeza... convierte la tarde en un algo para compartir. El cordial es mucho mejor que un chupito, principalmente por el lugar en el que se toma. El cordial es cordial, como Luis Santiago.


Mr. Blue

Poesías incapaces (selección II)

VII
Siete vidas tiene el gato
Siete brazos el candelabro
Siete planetas en el espacio
Siete aberturas en mi cabeza
Siete días en una semana
Siete colinas en la bella Roma
Siete noches muriendo en mi cama
Cuatro esquinitas tiene mi alma.

IX
Como el licor de mi vaso
Allí me quedé solo
Con las palabras que no te dije
Y las cosas que no hice.
Vi como te marchabas
Como el agua entre las manos
Como el licor de mi vaso.
Y allí me quedé solo
Con las palabras que no dije
Y las cosas que no hice
Vi como te marchabas
como el agua entre las manos
Como el licor de mi vaso
solo

X
Venus salida del mar
Soñé como abrías los brazos
Igual que cuando te metías en el mar
Y el mar salió de mis ojos,
Soñé que quería soñar.

XI
Mucho sueño
Lucerito del alba
Que no me dejas dormir
No duermo porque no te te veo
Ni te puedo sentir.

XII
… y más vueltas
Rosas de amor
que a tiempo no llegaron
en rosas de funeral
en un campo acabaron.
Risas que se marchitaron
Y el raso de tu piel
Que ya no sienten mis labios
“¡No se muere de pena!”
Se oía en la radio
De la memoria de hiel.

XIII
Pétalos
El viento disfrazado de tiempo
Se está llevando los pétalos rojos
De aquel cielo blanco
Que fue tuyo y sólo tuyo
Por el que a las estrellas
ya no llegamos volando.

XIV
Cuentas
Rojo atardecer
Más blanco de luz,
Más rosa de flor,
Más negro carbón,
Igual a dolor.
Verde indiferencia,
Más azul lejanía,
Más gris desilusión,
Igual a dolor,
Es de soledad.

XV
Pagaré
Una libra de alma
Pago al monte de piedad
Y caja de ahorros soledad.
En forma de salada lágrima
Con el tanto por ciento mortal
De suspiros y de inútil y torpe rimar.

XVII
Nihil sum
Soy polvo,
Soy algo,
Soy todo,
Soy mucho,
Soy poco,
Soy agua,
Soy nada,
Sin ti,
Soy nada.
Mr. Blue

Brandy español

¡Qué bien le sentaba la muerte! Aquellas ojeras que hacían de su mirada algo tan op art, la piel de los pómulos tan pegada al hueso... estaba perdiendo algunos dientes, su sonrisa estaba tan llena de luz como una luna nueva y era tan expresiva como la de un busto de alabastro. Sus brazos eran largos y finos, tan blancos que las marcadas venas parecían recorrerlos por fuera. Sus manos… sus manos eran óseas y empezaban a curvarse ligeramente, los movimientos de los dedos eran lentos pero elegantes con un toque de distinción propio de la vieja nobleza prusiana, y el humo de sus cigarrillos completaba el espectáculo ya que hacía de fondo perfecto para aquella película muda que era verle hablar con una copa de brandy español en su mano.
Las camisas de seda tapaban las costillas que parecían querer escaparse de aquella prisión hecha de una finísima capa de dermis. Sus piernas eran dos raíces que salían del suelo en línea paralela y que se escondían dentro de dos botas que a veces se despegaban del piso. Su suave caminar gatuno ya no conocía de líneas rectas ni de prisas.
De repente un día empezó a cambiar, y poco a poco su piel fue adquiriendo un color dorado que no tenía muy buen aspecto, su cabello empezó a tener un brillo saludable, dejó de poder contar sus costillas y sus venas ya no se veían, lentamente iba viviendo hasta que un día... vivió. ¡Qué lástima! Había paseado su muerte por tantos lugares... y la muerte le sentaba tan bien…
Mr. Grey

Monday, October 13, 2008

Hoy hace tres años - II

30 de septiembre de 2005
Llegué ayer a Houston y nada de nada, sólo árboles partidos y algún cristal roto. Toda esa peregrinación de gente para nada, es como si no hubiese pasado nada. El tío de la oficina de la urbanización me dijo que él se quedó en casa y se bebió una botella de whisky, dijo que en plena paranoia le dio la impresión de que todo esto había sido una prueba para saber si una ciudad así de grande se podía evacuar en relativamente poco tiempo, para que no volviese a pasar lo de nueva Orleans... vivir para ver... en realidad estos cuatro días han sido vacaciones mas que otra cosa. Tras la primera noche durmiendo en el suelo de la casa del agregado de educación, nos llevaron a otra, un palacio, de una pareja de 27 - 25 años ultrarreligiosos (se casaron vírgenes, no tuvieron tapujos en decirlo abiertamente) que nos enseñaron Austin de cabo a rabo. Incluso nos pegamos dos homenajes de barbacoa acongojantes, y yo pensando en los que se estaban preocupando por mí en España... joer que ironía.
Carlos

Tuesday, September 30, 2008

Hoy hace tres años - I

Con esta sección intentaré recuperar todos los mails que mandé hace tres años, justo antes de que decidiese hacer un blog y sacar todo mi infantilismo y mi demencia y hacer saber a todos que era inmensamente feliz viviendo en mi tristeza.
Este primer email, que llega con tres días de retraso, trata del primer huracán, curioso, la vida es un círculo y a veces pasas por el mismo sitio, es como si la fabulosa centrifugadora de regresión temporal estuviese en marcha.
Mr. Blue
27 Septiembre de 2005
El jueves cogí algo de ropa, agua y comida, principalmente frutos secos, y me fui de Houston con intención de llegar a Austin. Un trayecto de 4 horas se convirtió en 21, ojos rojos, sed, miedo y gente agotada en los arcenes. Un tío se quedo dormido con el motor puesto, la gente de Louisiana que estaba en Houston otra vez a huir... Es la primera vez que siento miedo por un fenómeno meteorológico, hay que joderse que difícil se esta haciendo este comienzo.
La opción que tenía era hospedarme en un refugio para damnificados de los que habían abierto en la ciudad de Austin, al final nos ofrecieron una posibilidad mejor, estoy en casa del agregado de educación de la embajada española, somos 18... Soy un cabrón con suerte, no hay duda, ahora nos van a repartir entre casas de voluntarios que se han ofrecido a hospedarnos, en fin. Tengo la sensación de que lo he perdido todo pero mantengo una cierta esperanza de que la zona en la que vivo no se hay visto tan afectada porque tengo edificios altos alrededor.
No os preocupéis, cuidaos.
Mr. Blue