Monday, November 24, 2008

Ciudad Juárez - Ciudad Muerte

24/08/08
Sentado en un banco a la salida del aeropuerto de El Paso se preguntaba qué coño hacía allí, quién le habría mandado volver a EE.UU. y no sé cuantas cosas más. Su avión se había retrasado dos horas y al aterrizar en El Paso ya no había coches de alquiler, pero además no los había hasta una semana después, parecía que todo el mundo fuese a cruzar a Ciudad Juárez en coche alquilado. Intentó contactar con transportistas privados, llamó a varios teléfonos pero no hubo forma. Mientras tanto miraba el todoterreno que John Wayne usaba en sus cacerías y grabaciones de películas en África, y, finalmente, perdido, salió a buscar un taxi. Y la cosa fue bien porque dio con Vicente un taxista que le habló de lugares de Ciudad Juárez, de dónde no ir, y a qué horas no ir. Vicente se percató de su acento particular y le comentó que no se oían muchas personas con ese acento tan “peninsular” y le insistió en que en Ciudad Juárez las cosas estaban peor de lo que pintaban. Llegaron al hotel la Playa justo en frente del Consulado Norteamericano, y tras un apretón de manos, un "gracias" y una transacción económica se despidieron. En la habitación 317 hacía calor, se oía el ruido del tráfico... en un canal de televisión mejicano había un programa titulado “Sobremesa” en el que se veían éxitos del rock de los años 50, comentados por un simpático tipo con bigote, Jaime Almeida, que hizo muy amena la noche de insomnio que acabó cuando el despertador sonó a las 4.30 AM. No supo de las dos muertes que ocurrieron durante la noche.

25/08/08

Tras haberse despertado cada hora en punto y haber mirado el reloj, a las 5.10 salió de la habitación y se dirigió a la fila. Un guarda muy amable le dijo que volviera el hotel a dormir un par de horas más, la cita era horaria, daba igual que estuviera primero o último si la cita era a las 7.30 entraría con los citados a esa hora. Y así lo hizo. Regresó a las 7.15, la fila ya era de una manzana. Había un género bastante variado: caras desconfiadas, vendedores de comida, de artículos de papelería, carteristas, mariachis, olor a guisado... cuando estaba a punto de entrar pidió ir a una oficina del banco BANAMEX a hacer el pago obligatorio, se encaminó por la Avenida López Mateos y después de tres manzanas hacia el sur, se sentó en la acera a esperar a que abrieran. Allí conoció a una simpática mejicana que trabajaba de veterinaria en Oklahoma y que había tenido la valentía de llegar a Ciudad Juárez conduciendo. Hablaron sobre España, Houston, trabajo... Cecilia era una gran conversadora, y por fin abrieron el banco. Dos ancianos les pidieron ayuda para sacar dinero de un cajero automático, ayudaron como pudieron y regresaron al consulado en el taxi que había contratado ella. El trámite de entrar al consulado fue rápido y muy bien organizado, eran las 9.30. Se sentó en las sillas de espera con algo de pesar, estaba a ochenta y siete números de triunfar o del fracaso que tiraría por tierra el esfuerzo de varias personas. A las 11.30 se desayunó con una Fanta de Naranja y se encontró de nuevo con Cecilia. Aquello fue una alegría inmensa, una cara bonita y además una persona simpática. Sus papeles se arreglaron bien, a pesar de que había entrado en EE.UU. con un visado de turista cuando el trámite de cambio de visado ya se había iniciado... mal asunto para la mayoría de los mortales, había 99% de posibilidades de que le denegasen la entrada con visado de trabajo al país de aquel malvado emperador llamado G. Bush. Sin embargo, como dijo la filósofa portorriqueña “la vida es una burla” y todo el papeleo se solucionó a su favor, al día siguiente debía pasar a recoger su visado a las 14.00. En las sillas de espera había una familia de menonitas, curioso mundo este, hacia escasamente dos meses que había visto una película mejicana cuyos protagonistas eran miembros de aquella secta.
Tras una comida de tacos de carnitas y una Mirinda, harto de estar asustado en el hotel decidió ir a pasear por Ciudad Juárez, y caminó y caminó hasta que dio con un centro comercial en el que pudo entrar en el fantástico mundo de la red de redes, ese que te atrapa y no te suelta más. Aquella noche una balacera acabó con tres personas.

26/08/08

Tras diez horas de sueño, se desayunó con huevos rancheros y las noticias de las siete muertes a balazos de la noche anterior, los mariachis amenizaban en la calle las esperas de la ciudad de la espera. Su curiosidad le pudo y cogió un autobús que le llevó al centro, el ejército patrullaba la calle en todo terrenos con un tirador que apuntaba a cualquier cosa que se acercase demasiado o que pareciese sospechoso, las tanquetas también desfilaban sus colores de primavera verano por las avenidas ciudadjuarenses.
El centro de la ciudad era un gran bazar, con una "catedral" tan moderna como fea, el sol respetaba pero hacía mucho calor y para eso no hay nada mejor que un zumo natural mejicano. Los zumos mejicanos son curativos, igual que las chicas de Ciudad Juárez; allí observó el caminar de alguna de las mujeres mejicanas más bellas que alguna vez viese, visitó mercados, paseó y encontró caras desafiantes que le decían: “dame un motivo, dame un motivo para acuchillarte...” Los boleros ofrecían su trabajo por doquier.
Cansado de no ver nada, regresó al hotel a esperar a que diesen las 14.00, entró al consulado y el trámite de nuevo fue rápido, pareciera que allí dentro el tiempo transcurriese de otra forma, quizá Cecilia tuviese que ver con aquello, de nuevo estaba allí. Se marchó al hotel con su pasaporte y su nuevo visado y después caminó hasta el centro comercial para ver lo que pasaba en el mundo no real. Empezó a oscurecer y regresó al hotel con una Mirinda para ver algo de tele, leer y reiterar sus inmensas ganas de irse. Seis personas murieron a balazos aquel día.


28/08708
Tras un desayuno en el restaurante El Cebollero, cogió un taxi que conducía un señor bien simpático, Ramiro, que le fue explicando los pasos a seguir dentro de la oficina fronteriza para que le sellaran el I-94 mientras amenizaba el camino y la inmensa caravana de coches con un grupo español “Los Churumbeles de España” . El trámite fue rápido, aquello parecía un acuerdo entre ambas partes, tú lo haces rápido y pagas $6 y nosotros te perdemos de vista cuanto antes... en la misma fila estaba una famosa atleta paraolímpica mejicana que no reconoció hasta que vio su cara en el periódico, ya en tierra estadounidense. Ramiro y él se despidieron con un apretón de manos y un "suerte" mutuo, y él llegó al aeropuerto internacional de El Paso con cuatro horas de antelación, lo que dio para muchos recuerdos y planes. Allí acabó la historia del visado J1 y se dio cuenta de que era una persona tan afortunada como ignorante de ello.
Ciudad Juárez podría perfectamente ser un pueblo del Badajoz profundo, si hubiese que elegir una ciudad de mundo de las que conoce para hacer de infierno sería esta una de las candidatas. porque parece sacada de una canción de Tom Waits, capital de caras desafiantes, calor, coches destartalados, taxistas con cara de demonio, extranjeros de todo pelo, caraduras, timadores, músicos ambulantes, putas... en Ciudad Juárez se muere igual que se moría en una película de Sergio Leone y da igual que lo intentes, no vas a encontrar postales.
Mr. Blue

Sunday, November 16, 2008

No, ni hablar de rendirnos, Señor. Jamás.

Estimado Coronel Steiner:
La situacion se está haciendo hacerlos experimentados arqueros, sí Señor, arqueros, ya no nos quedan opciones, pero lo descorazonador es que se han quedado casi ciegos, una intoxicación de alcohol metílico les ha hecho perder la vista, lo sé Señor, lo sé pero no linsostenible, pero la respuesta es no, no hay rendición, no, no hay capitulación, todo sigue en estado de alerta. De nuevo nos han barrido, de nuevo estamos hechos trizas. Conseguimos reunir un pequeño batallón de setenta hombres, aunque lo de hombres es un simple fomalismo de papeles rellenos en un despacho, Señor. La mayoría no son más que adolescentes, y lo que es peor son formados en la academia del aire y como tal apenas tienen experiencia en infantería; conseguimos es pude impedir aquello. Ahora el entrenamiento va a durar meses y apenas podremos hacer maniobras, demasiado arriesgado, no habrá más remedio que convertir toda la práctica en tácticas teóricas que van a tener que imaginar, e intentar alguna razia muy contada. Sabemos a lo que nos enfrentamos, a los meses de hastío, a las noches de insomnio y soledad, pero mañana, Señor, volveremos a salir otra vez en batalla a vivir, a creer en lo imposible, a creer en los sueños, a creer en la fe, en la esperanza de que lo hermoso aparezca, de que los deseos se cumplan. Eso está en juego, Señor, ya no se trata sólo de ganar o perder, no se trata de no querer admitir la derrota. Se trata de creer en los sueños, creer en que hay una brecha en la realidad por la que pueden entrar en tropel conquistas fantásticas. Pero no en estas palabras, Señor, no en la literatura, hemos sido capaces de hacer que nevase en Granada en Marzo con palabras,;insisto, no creemos en el convencimiento literario, Señor, no; sino en la vida, en lo que vemos, en lo que tocamos; se trata de que no queremos sobrevivir, queremos vivir. Qué año ha sido este, Señor, las tropas diezmadas por la enfermedad que ha abierto las puertas a catástrofes sinnúmero y que se enseña veinticuatro horas al día, en una presencia sorda, como una molestia en el costado, constante, perenne que nos dice: “estoy aquí, estoy aquí”. Y sus enfermedades hermanas, a cual peor, ahí están en el aire volando, en un posible futuro, y la ruina económica, ahogados en deudas, encerrados en las trincheras, sin poder permitirnos excesos bélicos o caprichos personales que nos dieran breves momentos de opio; sin amor, solos, sin consuelo...
Pero la vida está para soñarla, para conquistarla, yo no he venido aquí a conformarme con las migajas que me ofrezca la realidad para contentarme y para que pase a formar parte de su ejército de hombrecillos somnolientos que deambulan en la factoría del gris. Yo he venido aquí a reinventar, a ponerle nombre a las estrellas, a abrir las grietas por donde se filtre lo mágico, lo imposible. Yo he venido aquí a soñar, a imaginar, a pelear por lo elevado, por lo hermoso, por lo puro, por lo justo. Así me deje la piel, así me arrasen las lágrimas como todos estos días y como ahora mismo. No hay rendición, Señor, fuera de la lucha, no hay nada, pues estamos dentro, así nos zahiera cada instante, así nos ataque la tristeza, la enfermedad, la miseria, sin piedad como hasta ahora. Nos da igual, esto es igual que ponerse frente a las olas cuando rompen con fuerza, ponemos el pecho, anclamos los pies, o a veces de rodillas y gritamos: “!!!Sin moverse ni un milímetro!!!” y que rompan las olas en el pecho y en la cara, y nos empujen y nos tiren, Señor, y mareados, sin parar de reír, de nuevo nos ponemos en posición, firmes. No nos rendimos, no renunciamos, sólo cambiaremos un sueño por un sueño mejor. No cambiaremos un sueño por la calma, no queremos morfina indolora. Cuando los hombres estaban doloridos parecía que no fuese un dolor agudo, era más bien una molestia, un recordatorio, todo el día, todos los días. El doctor nos suministró algo para el dolor, pronto se terminó, Señor, sí, también las medicinas se han acabado... Al final nuestro dolor nos recuerda lo hermosa que es la vida, que hay que vivir, que hay tanto por aprender, por soñar, por querer; ese dolor que nos hace estar en una tensión enorme por existir, desde que el sol se levanta.
A veces es agotador este estado, me pregunto como los hombres no se derrumban, como seguimos en esta tensión, en guerra todo el día, todo el día, todos los días, sin apenas instantes de reposo, de evasión de uno mismo, pensando como mejorar, como reconstruir nuestras vidas, como ser mejor con los demás. No nos rendimos, Señor. Hay que soñar, hay que creer, nos derrotan y nos levantamos, nos aniquilan pero volvemos a nuestra posición. Y creo, Señor, que aún me quedan unos días de sólo llorar y llorar, pero ya me estoy rearmando otra vez. Llegan los refuerzos, mis soldados ciegos, a algunos los veo volar en el horizonte, veo el polvo que levantan otros en la lejanía. Llevamos unos días sufriendo bajas espantosas, cualquier ejército se habría retirado, los nuestros no, Señor !Cuánto les debo! Mis soldados siguen, los pocos que aún no están moribundos, ciegos o delirantes por la fiebre, los que no están destrozados en pedazos creen que podemos ganar, creen que es hermoso creer, creen que la guerra es su razón de existir, la guerra por el infinito, la guerra por hacer posible lo imposible. Entro en mi enfermería, Señor, pasando revista y veo a todos esos soldados, los que sueñan por mí, los que resisten por mí, con toda clase de heridas espantosas, mutilados, la mayoría morirán y me dicen: “ganaremos, Señor”. Les seco el sudor de agonía, les cojo la mano para que sientan calor humano antes de partir para siempre a la nada y me dicen “ganaremos, siga soñando por nosotros, Señor, siga construyendo, siga inventando, siga suspirando, siga creyendo”.
No, ni hablar de rendirnos, Señor. Jamás.
George Mc Stagger

Stones reggae

El ritmo del mar
(Dedicado a Haile Selassie)

“If you are the big tree… we are the small axe”

Desde la pequeña Jamaica, las historias se ven de diferente manera, lo que para unos es música para la diversión y fumar hierba, se convierte en religión, forma de vida y luz espiritual para otros; religión y cultura pop, una forma de estar más cerca de Dios, la música perfecta para la playa, o ese sentimiento de estar más cerca de la naturaleza, de la Madre Tierra, y es entonces cuando aparece en todo su esplendor cultural África.
Babilonia caerá y un barco nos llevará allí, a las tierras verdes de África, el viejo sueño de la abolición de la esclavitud, los tiranos caerán… afro centrismo; si ellos son el gran árbol nosotros somos el pequeño hacha. El reggae, como cualquier folk, tuvo sus inicios en la música protesta los cantos de los rastaman en las montañas de Jamaica, cerca de Jah. Sin duda se nota que se puede estar más cerca de la perfección espiritual oyendo música jamaicana, música del pueblo y para el pueblo porque nace del pueblo, creo que es eso lo que se han encontrado algunos miembros de los Stones cuando se han acercado al reggae. La diversión, la esperanza, el socialismo y las utopías, las mejores secciones de ritmo (con perdón de Charlie y Bill), el ritmo de la tierra madre fluyendo, la mejor hierba, el mejor dios… un cruce de culturas. Música para seres humanos en islas… el ritmo del mar.
Javier Morales i García.
Ecos de Sociedad

Thursday, November 13, 2008

Poesías incapaces (selección I)

ألبنت هذه
هنا سكنت ألتي
I
algarabiyya
(los dos primeros versos de María Luis)
tengo celos de la brisa del mar
que acaricia tus mejillas al despertar
tengo celos de la celosía
que no me deja ver tu mirar
quisiera ser el oasis
donde curas tu sed de amor
y moriría por ser la arena caliente
que cubre tus pies al caminar
por la playa blanca que ahora es tu vida.
y daría lo que tengo por dejar de ser
una duna más del desierto
que antes era tu existir
y ahora ves en la lejanía.
tengo celos del agua
que al beber moja tus labios
y de la que baña tu piel
con los brazos abiertos
cuando recibes al mar

II

tocarte el pelo
tocarte el pelo
es como hacer dibujos con los dedos
en la arena del mar.
trazas las eses
pero llegan las olas,
que las estiran y acarician.
aunque al marchar
solos se rerrizan los rizos
que yo no me canso de desrizar.
tocarte el pelo
es como acariciar
la cola del cometa
que te hace sentir calor
y un bienestar espacial
tocarte el pelo
es dejar marchar los pececitos de tristeza
y oler el agua del mar

III
ochenta y dos lagrimas de hojalata
no tengo sentimientos
tengo cables de acero que hacen de nervios
condensadores de amor y pasión
que se recargan cuando te veo
tengo una mente llena de chips
que se llenaron de ti
y explotaron en pedazos.
las tuercas se aflojaron
se empañaron los objetivos,
los cables se hicieron humo
y mi corazón metálico
de muy pobre aleación
goteo lagrimas de estaño
que cubrieron mi estómago
e hicieron cortocircuito de ideas.
el sol se apagó
no había voltaje
el agua llegó al circuito...
otra vez sin tu regazo

IV
de venus saliendo del mar, poesía
la duda y el aviso hacen soplar
los vientos que mueven tus rizos,
aquellos que fueron alegría a mi tacto.
la gracia observa tu belleza
para intentar tapar a mi vista con una capa
todo lo que no se puede describir o contar.
tú cubres tu pecho herido
y tu pasión dividida entre odio, dudas y amor
y las olas se van llevando poco a poco
mi cuerpo hecho de arena
y me deshago en lágrimas
recordando cuando te vi entrar en el mar.
el viento mueve las hojas de los árboles de citera
y las ramas pronuncian tu nombre.
te miro pero no te puedo tocar.
Mr. Blue

Tuesday, November 11, 2008

Como cada mañana

La madre Dolores Cabello había nacido en Modubar de la Emparedada pero había dejado su juventud en un monasterio claretiano de Aranda de Duero.
Cada día se levantaba a las cinco de la mañana sin ayuda del despertador, se aseaba y comenzaba el mismo ritual de cada mañana. Frente al espejo se preguntaba por qué ella mientras se colocaba el crucifijo que le había regalado su tía Angustias cuando se ordenó, y pensaba en su padre Efraín y en aquella ley no escrita por la que las familias como Dios manda entregaban a uno de sus hijos a la Iglesia, mientras se miraba al espejo y veía aquella palidez nuclear, sus labios finísimos y sus enormes gafas de pasta de color marrón.
Como cada día echaba de menos aquella larga melena negra que un día lejano enamoró a Nazario Díez cuando eran tan jóvenes que no sabían nada de la vida.
El tiempo pasaba en aquella habitación y la madre Dolores Cabello miraba la hora en el reloj que su padre le había regalado y que se enterraba en su muñeca para mofa de sus alumnos, porque la madre Dolores Cabello era profesora de álgebra en el colegio San Antonio María Claret y allí llevaba cinco años, viviendo en la residencia de la escuela y compartiendo noticias y día a día con su amiga la hermana María Goretti.
Como cada mañana la Madre Dolores Cabello despertaba de sus pensamientos a las 5:45 y tras pasar quince minutos arrodillada rezando y pidiendo perdón a Dios por no apreciar que Él se hubiera quedado con su lozanía y juventud, se levantaba, cada día con más dificultad, abrochaba el cinturón que dividía en dos bultos su cintura y como cada mañana la Madre Dolores Cabello a las 6:50 en punto se dirigía a las aulas pensando por qué con casi sesenta años aquellos salvajes se riesen de su acento, de sus piernas sin tobillo y de a saber qué más.
Durante el día, en la clase, apretaba fuerte sus llaves para no gritar a los más lentos y las movía para relajar tensión cuando notaba que se acaloraba. A veces se atusaba su corto pelo gris y después se tapaba la boca con los dedos, en pose reflexiva y durante unos segundos los números se veían derrotados por Nazario y por su padre, y de su boca de labios finos salían expresiones del tipo: “Pero mujer, ¿serás tontaaaaaaaaaaa?” sin saber muy bien si se las dirigía a ella misma.
La madre Dolores Cabello era española y vivía en Puerto Rico, pero nunca se reía.
Mr. Blue

Cordial.
(Del latín cor, cordis, corazón, esfuerzo, ánimo).
1. Adj. Que tiene virtud para fortalecer el corazón.
2. Adj. Afectuoso, de corazón.
3. M. Bebida que se da a los enfermos, compuesta de varios ingredientes propios para confortarlos.

La palabra cordial tiene una etimología curiosa, viene del francés y significa "que alegra el corazón". El cordial es una costumbre que observé en Puerto Rico, tras una comida y en un vaso muy pequeño se sirve lo que allí llaman "cordial", a lo que los españoles nos referimos con el vulgarismo "chupito" que no deja de ser una manera bien fea de referirse a un vaso de licor que contiene un sorbito.
El cordial es mucho mejor que el chupito, sin duda, se sirve en vasito pequeño, a veces frío, y vale cualquier tipo de licor. A pesar de que el rey es el ron, observé la querencia del portorriqueño hacia el afrancesado licor de naranja española, el Cointreau. El cordial alegra la sobremesa, suelta las palabras y a veces las canciones, ayuda a solucionar problemas de corazón, de depresión, de tristeza... convierte la tarde en un algo para compartir. El cordial es mucho mejor que un chupito, principalmente por el lugar en el que se toma. El cordial es cordial, como Luis Santiago.


Mr. Blue

Poesías incapaces (selección II)

VII
Siete vidas tiene el gato
Siete brazos el candelabro
Siete planetas en el espacio
Siete aberturas en mi cabeza
Siete días en una semana
Siete colinas en la bella Roma
Siete noches muriendo en mi cama
Cuatro esquinitas tiene mi alma.

IX
Como el licor de mi vaso
Allí me quedé solo
Con las palabras que no te dije
Y las cosas que no hice.
Vi como te marchabas
Como el agua entre las manos
Como el licor de mi vaso.
Y allí me quedé solo
Con las palabras que no dije
Y las cosas que no hice
Vi como te marchabas
como el agua entre las manos
Como el licor de mi vaso
solo

X
Venus salida del mar
Soñé como abrías los brazos
Igual que cuando te metías en el mar
Y el mar salió de mis ojos,
Soñé que quería soñar.

XI
Mucho sueño
Lucerito del alba
Que no me dejas dormir
No duermo porque no te te veo
Ni te puedo sentir.

XII
… y más vueltas
Rosas de amor
que a tiempo no llegaron
en rosas de funeral
en un campo acabaron.
Risas que se marchitaron
Y el raso de tu piel
Que ya no sienten mis labios
“¡No se muere de pena!”
Se oía en la radio
De la memoria de hiel.

XIII
Pétalos
El viento disfrazado de tiempo
Se está llevando los pétalos rojos
De aquel cielo blanco
Que fue tuyo y sólo tuyo
Por el que a las estrellas
ya no llegamos volando.

XIV
Cuentas
Rojo atardecer
Más blanco de luz,
Más rosa de flor,
Más negro carbón,
Igual a dolor.
Verde indiferencia,
Más azul lejanía,
Más gris desilusión,
Igual a dolor,
Es de soledad.

XV
Pagaré
Una libra de alma
Pago al monte de piedad
Y caja de ahorros soledad.
En forma de salada lágrima
Con el tanto por ciento mortal
De suspiros y de inútil y torpe rimar.

XVII
Nihil sum
Soy polvo,
Soy algo,
Soy todo,
Soy mucho,
Soy poco,
Soy agua,
Soy nada,
Sin ti,
Soy nada.
Mr. Blue

Brandy español

¡Qué bien le sentaba la muerte! Aquellas ojeras que hacían de su mirada algo tan op art, la piel de los pómulos tan pegada al hueso... estaba perdiendo algunos dientes, su sonrisa estaba tan llena de luz como una luna nueva y era tan expresiva como la de un busto de alabastro. Sus brazos eran largos y finos, tan blancos que las marcadas venas parecían recorrerlos por fuera. Sus manos… sus manos eran óseas y empezaban a curvarse ligeramente, los movimientos de los dedos eran lentos pero elegantes con un toque de distinción propio de la vieja nobleza prusiana, y el humo de sus cigarrillos completaba el espectáculo ya que hacía de fondo perfecto para aquella película muda que era verle hablar con una copa de brandy español en su mano.
Las camisas de seda tapaban las costillas que parecían querer escaparse de aquella prisión hecha de una finísima capa de dermis. Sus piernas eran dos raíces que salían del suelo en línea paralela y que se escondían dentro de dos botas que a veces se despegaban del piso. Su suave caminar gatuno ya no conocía de líneas rectas ni de prisas.
De repente un día empezó a cambiar, y poco a poco su piel fue adquiriendo un color dorado que no tenía muy buen aspecto, su cabello empezó a tener un brillo saludable, dejó de poder contar sus costillas y sus venas ya no se veían, lentamente iba viviendo hasta que un día... vivió. ¡Qué lástima! Había paseado su muerte por tantos lugares... y la muerte le sentaba tan bien…
Mr. Grey

Monday, October 13, 2008

Hoy hace tres años - II

30 de septiembre de 2005
Llegué ayer a Houston y nada de nada, sólo árboles partidos y algún cristal roto. Toda esa peregrinación de gente para nada, es como si no hubiese pasado nada. El tío de la oficina de la urbanización me dijo que él se quedó en casa y se bebió una botella de whisky, dijo que en plena paranoia le dio la impresión de que todo esto había sido una prueba para saber si una ciudad así de grande se podía evacuar en relativamente poco tiempo, para que no volviese a pasar lo de nueva Orleans... vivir para ver... en realidad estos cuatro días han sido vacaciones mas que otra cosa. Tras la primera noche durmiendo en el suelo de la casa del agregado de educación, nos llevaron a otra, un palacio, de una pareja de 27 - 25 años ultrarreligiosos (se casaron vírgenes, no tuvieron tapujos en decirlo abiertamente) que nos enseñaron Austin de cabo a rabo. Incluso nos pegamos dos homenajes de barbacoa acongojantes, y yo pensando en los que se estaban preocupando por mí en España... joer que ironía.
Carlos

Tuesday, September 30, 2008

Hoy hace tres años - I

Con esta sección intentaré recuperar todos los mails que mandé hace tres años, justo antes de que decidiese hacer un blog y sacar todo mi infantilismo y mi demencia y hacer saber a todos que era inmensamente feliz viviendo en mi tristeza.
Este primer email, que llega con tres días de retraso, trata del primer huracán, curioso, la vida es un círculo y a veces pasas por el mismo sitio, es como si la fabulosa centrifugadora de regresión temporal estuviese en marcha.
Mr. Blue
27 Septiembre de 2005
El jueves cogí algo de ropa, agua y comida, principalmente frutos secos, y me fui de Houston con intención de llegar a Austin. Un trayecto de 4 horas se convirtió en 21, ojos rojos, sed, miedo y gente agotada en los arcenes. Un tío se quedo dormido con el motor puesto, la gente de Louisiana que estaba en Houston otra vez a huir... Es la primera vez que siento miedo por un fenómeno meteorológico, hay que joderse que difícil se esta haciendo este comienzo.
La opción que tenía era hospedarme en un refugio para damnificados de los que habían abierto en la ciudad de Austin, al final nos ofrecieron una posibilidad mejor, estoy en casa del agregado de educación de la embajada española, somos 18... Soy un cabrón con suerte, no hay duda, ahora nos van a repartir entre casas de voluntarios que se han ofrecido a hospedarnos, en fin. Tengo la sensación de que lo he perdido todo pero mantengo una cierta esperanza de que la zona en la que vivo no se hay visto tan afectada porque tengo edificios altos alrededor.
No os preocupéis, cuidaos.
Mr. Blue

Sunday, June 29, 2008

Y tú ¿Qué? ¿Gavilán o paloma?

Gavilán o paloma
(R.P. Botija)


No dejabas de mirar estabas sola
completamente bella y sensual
algo me arrastró hacia ti como una ola
y fui a decirte hola que tal
Esa noche entre tus brazos caí en la trampa
casaste al aprendiz de seductor
me diste de comer sobre tu palma
haciéndome tu humilde servidor
Amiga, hay que ver como es el amor
que vuelva a quien lo toma, gavilán o paloma
Pobre tonto, ingenuo, charlatán
que fui paloma por querer ser gavilán
Amiga, hay que ver como es el amor
que vuelva a quien lo toma, gavilán o paloma
Te baje la cremallera del vestido
y tú no me dejaste casi hablar
solamente suspirabas te necesito
abrázame más fuerte más
Al mirarte me sentí desengañado
y sólo me dio frío tu calor
lentamente te solté de entre mis brazos
y dije estate quieta por favor
Amiga, hay que ver como es el amor
que vuelva a quien lo toma, gavilán o paloma
Pobre tonto, ingenuo, charlatán
que fui paloma por querer ser gavilán
Amiga, hay que ver como es el amor
que vuelva a quien lo toma, gavilán o paloma
Pobre tonto, ingenuo, charlatán
que fui paloma por querer ser gavilán
Amiga, hay que ver como es el amor
que vuelva a quien lo toma, gavilán o paloma

Monday, June 02, 2008

Se marchó con el viento del verano

Vivía en la capital un joven llamado Robert, salía con una mujer llamada Suzanne, que era bellísima y nada temerosa de Dios; sus padres eran juiciosos y habían educado a su hija según las leyes de la inteligencia y la equidad. Robert no era muy rico pero su familia tenía algunas casas, en una de ellas había un jardín contiguo en el que algunos vecinos solían acudir donde él, casi siempre para perder el juicio con tonterías y cosas pasajeras de la edad, no porque Robert fuera el más prestigioso de todos.
Aquel año había sido el primero universitario, nombrados jueces dos inexpertos jovenes, escogidos por la mano de la fortuna, de aquellos de quienes dijo el Señor: "La belleza y la bestialidad son jueces que no pueden hacerse guías del pueblo." Igualmente, ambos se confesaron su pasión.
Suzanne entraba al jardín de su Robert, él la veía pasear todos los días y empezó a desearla. Perdió la cabeza dejando de mirar hacia el cielo y olvidando su juicio, estaba, pues, apasionado por ella, pero aquello se convertiría en su tormento. Suzanne era muy delicada y de hermoso aspecto, tenía puesto un velo, pero Robert deseaba que se lo quitase y saciarse de su belleza. Encontraba placer en verla pasear, hablar, bailar, vestirse y desvestirse, pero Robert no tenía juicio; pensaba que no hacia daño comportándose como un apartado de lo común social. Él seguía observándola como quien mira una cometa que mueve la brisa de verano, se elevaba, se elevaba y bailaba al son de una dulce melodía, dos corazones y la brisa de verano…
El tiempo pasaba y Suzanne subía y Robert soñaba pesadillas que ella aliviaba; Robert saciaba su ignorancia viendo como ella se ponía aceites y perfumes, se bañaba o miraba su bello cuerpo lleno de valles, cordilleras, y hermosísimos lagos y cavidades.
El aire de verano empezó a calentar demasiado, Robert ya no olía el aroma a azahar, Suzanne empezó a darse cuenta de que los viejos la apreciaban más; él ya sólo esperaba sorprender a Suzanne a solas, pero aquello no ocurría, ella era ya un ave en el cielo y él una simple serpe terrestre.
Llegaron los vientos del otoño y los del invierno… y ella se fue para siempre, cuando volvieron los del verano, Robert se puso a gritar a grandes voces. La gente gritó también contra él, el Ave Fénix comenzó a comerse su hígado y su cerebro se llenó de humores negros. Robert dejó de ir al jardín y decidió dejarse morir entre odios y lamentos. Todos los suyos lloraron, y también todos los que lo veían; y se condenó a muerte.
Entonces Suzanne gritó fuertemente: "Oh Dios eterno, que conoces los secretos, que todo lo conoces antes de que suceda, dame el poder para arreglar lo irreparable."
El Señor escuchó su voz y, cuando era llevado a la muerte, blasfemó contra la bella Suzanne y renegó de ella. Todo el pueblo se volvió hacia él y dijo: "¿Qué significa eso que has dicho?"
Él, de pie en medio de ellos, pensaba: "¿Tan necio he sido, para no agarrar el hilo de esa cometa? "
El tiempo pasaba y Robert bajo una acacia escuchaba al viento susurrar en su oído: "Envejecido en la iniquidad, ahora han llegado al colmo los delitos de tu vida pasada; contra tu propia cabeza has mentido, pues ya el ángel de Dios ha recibido de Él la sentencia y viene a partirte por el medio. Ya está el ángel del Señor esperando, espada en mano, para partirte por el medio, a fin de acabar con vos."
Alfred y su mujer dieron gracias a Dios por su hija Suzanne, Robert gritaba al cielo “te perdí con el viento del verano” y desde aquel día en adelante fue considerado loco a los ojos del pueblo, mientras que él, viviendo en su demencia, sentado debajo de un árbol o corriendo de un lado a otro como si huyese repetía una sucesión de frases inconexas para el pueblo:
“viento de verano viniste del mar, acariciaste su pelo e hiciste que los días se fuesen rápido como cometas de colores que se escapan de la cuerda… bajo un cielo azul que parecía un paraguas abierto. Y un día saliste por uno de los lados de ese paraguas. Ahora tus hermanos, el viento del otoño y el del invierno, me cuentan de ella al oído, y me quedo las noches en vela interminables cantando canciones, ¿Sabes? Mi inestable amigo viento de verano, viento de verano, viento de verano, viento de verano…"


Tuesday, May 13, 2008

La casta Susana (Daniel 13,1-64)

Vivía en Babilonia un hombre llamado Joaquín. Se había casado con una mujer llamada Susana, hija de Jilquías, que era muy bella y temerosa de Dios; sus padres eran justos y habían educado a su hija según la ley de Moisés. Joaquín era muy rico, tenía un jardín contiguo a su casa, y los judíos solían acudir donde él, porque era el más prestigioso de todos.
Aquel año habían sido nombrados jueces dos ancianos, escogidos entre el pueblo, de aquellos de quienes dijo el Señor: "La iniquidad salió en Babilonia de los ancianos y jueces que se hacían guías del pueblo."
Venían éstos a menudo a casa de Joaquín, y todos los que tenían algún litigio se dirigían a ellos. Cuando todo el mundo se había retirado ya, a mediodía, Susana entraba a pasear por el jardín de su marido. Los dos ancianos, que la veían entrar a pasear todos los días, empezaron a desearla. Perdieron la cabeza dejando de mirar hacia el cielo y olvidando sus justos juicios.
Estaban, pues, los dos apasionados por ella, pero no se descubrían mutuamente su tormento, Un día, después de decirse el uno al otro: "Vamos a casa, que es hora de comer", salieron y se fueron cada uno por su lado. Pero ambos volvieron sobre sus pasos y se encontraron de nuevo en el mismo sitio. Preguntándose entonces mutuamente el motivo, se confesaron su pasión y acordaron buscar el momento en que pudieran sorprender a Susana a solas.
Mientras estaban esperando la ocasión favorable, un día entró Susana en el jardín como los días precedentes, acompañada solamente de dos jóvenes doncellas, y como hacía calor quiso bañarse en el jardín. No había allí nadie, excepto los dos ancianos que, escondidos, estaban al acecho. Dijo ella a las doncellas: "Traedme aceite y perfume, y cerrad las puertas del jardín, para que pueda bañarme." Ellas obedecieron, cerraron las puertas del jardín y salieron por la puerta lateral para traer lo que Susana había pedido; no sabían que los ancianos estaban escondidos. En cuanto salieron las doncellas, los dos ancianos se levantaron, fueron corriendo donde ella, y le dijeron: "Las puertas del jardín están cerradas y nadie nos ve. Nosotros te deseamos; consiente, pues, y entrégate a nosotros. Si no, daremos testimonio contra ti diciendo que estaba contigo un joven y que por eso habías despachado a tus doncellas."
Susana gimió: "¡Ay, qué aprieto me estrecha por todas partes! Si hago esto, es la muerte para mí; si no lo hago, no escaparé de vosotros. Pero es mejor para mí caer en vuestras manos sin haberlo hecho que pecar delante del Señor."
Y Susana se puso a gritar a grandes voces. Los dos ancianos gritaron también contra ella, y uno de ellos corrió a abrir las puertas del jardín. Al oír estos gritos en el jardín, los domésticos se precipitaron por la puerta lateral para ver qué ocurría, y cuando los ancianos contaron su historia, los criados se sintieron muy confundidos, porque jamás se había dicho una cosa semejante de Susana.
A la mañana siguiente, cuando el pueblo se reunió en casa de Joaquín, su marido, llegaron allá los dos ancianos, llenos de pensamientos inicuos contra Susana para hacerla morir.
Y dijeron en presencia del pueblo: "Mandad a buscar a Susana, hija de Jilquías, la mujer de Joaquín." Mandaron a buscarla, y ella compareció acompañada de sus padres, de sus hijos y de todos sus parientes.
Susana era muy delicada y de hermoso aspecto. Tenía puesto el velo, pero aquellos miserables ordenaron que se le quitase el velo para saciarse de su belleza. Todos los suyos lloraban, y también todos los que la veían. Los dos ancianos, levantándose en medio del pueblo, pusieron sus manos sobre su cabeza. Ella, llorando, levantó los ojos al cielo, porque su corazón tenía puesta su confianza en Dios.
Los ancianos dijeron: "Mientras nosotros nos paseábamos solos por el jardín, entró ésta con dos doncellas. Cerró las puertas y luego despachó a las doncellas. Entonces se acercó a ella un joven que estaba escondido y se acostó con ella. Nosotros, que estábamos en un rincón del jardín, al ver esta iniquidad, fuimos corriendo donde ellos. Los sorprendimos juntos, pero a él no pudimos atraparle porque era más fuerte que nosotros, y abriendo la puerta se escapó.
Pero a ésta la agarramos y le preguntamos quién era aquel joven. No quiso revelárnoslo. De todo esto nosotros somos testigos."

La asamblea les creyó como ancianos y jueces del pueblo que eran. Y la condenaron a muerte.
Entonces Susana gritó fuertemente: "Oh Dios eterno, que conoces los secretos, que todo lo conoces antes que suceda, tú sabes que éstos han levantado contra mí falso testimonio. Y ahora voy a morir, sin haber hecho nada de lo que su maldad ha tramado contra mí."
El Señor escuchó su voz y, cuando era llevada a la muerte, suscitó el santo espíritu de un jovencito llamado Daniel, que se puso a gritar: "¡Yo estoy limpio de la sangre de esta mujer!"
Todo el pueblo se volvió hacia él y dijo: "¿Qué significa eso que has dicho?"
Él, de pie en medio de ellos, respondió: "¿Tan necios sois, hijos de Israel, para condenar sin investigación y sin evidencia a una hija de Israel? ¡Volved al tribunal, porque es falso el testimonio que éstos han levantado contra ella!"
Todo el pueblo se apresuró a volver allá, y los ancianos dijeron a Daniel: "Ven a sentarte en medio de nosotros y dinos lo que piensas, ya que Dios te ha dado la dignidad de la ancianidad."
Daniel les dijo entonces: "Separadlos lejos el uno del otro, y yo les interrogaré."
Una vez separados, Daniel llamó a uno de ellos y le dijo: "Envejecido en la iniquidad, ahora han llegado al colmo los delitos de tu vida pasada, dictador de sentencias injustas, que condenabas a los inocentes y absolvías a los culpables, siendo así que el Señor dice: "No matarás al inocente y al justo."Conque, si la viste, dinos bajo qué árbol los viste juntos." Respondió él: "Bajo una acacia."
"En verdad - dijo Daniel - contra tu propia cabeza has mentido, pues ya el ángel de Dios ha recibido de él la sentencia y viene a partirte por el medio."
Retirado éste, mandó traer al otro y le dijo: "¡Raza de Canaán, que no de Judá; la hermosura te ha descarriado y el deseo ha pervertido tu corazón! Así tratabais a las hijas de Israel, y ellas, por miedo, se entregaban a vosotros. Pero una hija de Judá no ha podido soportar vuestra iniquidad. Ahora pues, dime: ¿Bajo qué árbol los sorprendiste juntos?" El respondió: "Bajo una encina."
En verdad, dijo Daniel, tú también has mentido contra tu propia cabeza: ya está el ángel del Señor esperando, espada en mano, para partirte por el medio, a fin de acabar con vosotros."
Entonces la asamblea entera clamó a grandes voces, bendiciendo a Dios que salva a los que esperan en él.
Luego se levantaron contra los dos ancianos, a quienes, por su propia boca, había convencido Daniel de falso testimonio y, para cumplir la ley de Moisés, les aplicaron la misma pena que ellos habían querido infligir a su prójimo: les dieron muerte, y aquel día se salvó una sangre inocente. Jilquías y su mujer dieron gracias a Dios por su hija Susana, así como Joaquín su marido y todos sus parientes, por el hecho de que nada indigno se había encontrado en ella. Y desde aquel día en adelante Daniel fue grande a los ojos del pueblo.

Wednesday, May 07, 2008

Cien por treinta y cinco

1. Datos generales de la isla: Puerto Rico, oficialmente Estado Libre Asociado de Puerto Rico es un territorio no incorporado de los Estados Unidos con estatus de autogobierno, situado al noreste del Caribe, al este de la Repúbilca Dominicana y al oeste de las Islas Vírgenes. Su costa oeste se sitúa a unos 2.000 kilómetros de la costa de Florida. El archipiélago de Puerto Rico incluye la isla principal, Puerto Rico, la más pequeña de las Antillas Mayores, y un número de islas y cayos más pequeñas, de las cuales las más grandes son: Mona, Vieques y Culebra. La gente nacida en Puerto Rico es ciudadana de Estados Unidos , mediante el "Acta Jones" de 1917. Aunque su relación con EE. UU. es similar a la de un estado de la unión y se le permitió la redacción de una constitución para el manejo de asuntos internos, está sujeto a los poderes del Congreso de EE. UU. Tiene una extensión aproximada de cien por treinta y cinco millas.

2. Aplausos Avión: Cuando uno aterriza en cualquier aeropuerto de Puerto Rico, se aplaude; así como lo leen. Esa costumbre se perdió en los años 90 pero todo el mundo está intentado recuperarla porque es pura idiosincrasia portorriqueña. En el vuelo, tras aterrizar, cuando el avión todavía rodaba por la pista el sobrecargo, dijo en un perfecto español de Puerto Rico: “Señoreh pasajeroh, uhtedeh han aterrisado en el aeropuelto internacional Luíh Muñoh Marín, y cuando uno aterriza en Puelto Rico, se aplaude… o ¿eh que se han hecho uhtedeh demasiado americanoh…?” para regocijo del pasaje, y descojone general de la parte española del mismo. Así que ya saben…

3. Idioma: Puerto Rico es una isla bilingüe jurídicamente; tanto el español como el inglés son idiomas oficiales, siendo el español el idioma que predomina hablado por la totalidad de la población. El inglés se enseña como segunda lengua, aunque menos de un 5% de la población es totalmente bilingüe. En ambientes como el de allí surge con facilidad el apasionante "spanglish", que en este caso es muy gracioso por la manera de pronunciar que tienen los puertorriqueños. Hay muchas palabras del español que el puertorriqueño no acostumbra a usar debido a la americanización de la isla. Por ejemplo, un puertorriqueño llama "futlón" a un bocadillo grande, "printer" a una impresora, "morón" a un tonto, "closet" a los armarios o roperos, "matres" a un colchón, "gualet" a la billetera...

4. Población: De acuerdo con el censo de Estados Unidos en Puerto Rico la población ronda los 3.940.000 habitantes, sin embargo, en Estados Unidos la población puertorriqueña supera los 4.3 millones de personas. Conclusión: de una isla tan pequeña lo que más sale son boricuas, la esperanza de vida es de 82.67 años para las mujeres y 74.6 para los hombres. Otros datos sin interés para este texto son: La población blanca suma el 11.3 % del total, la población mestiza el 80.5% del total, la población afro-caribeña forma el 8.0 % del total y la población asiática hace el 0.2% del total. También aparecen mezcladas otras etnias y culturas: vive un sinnúmero de cubanos y dominicanos; también hay inmigrantes de otros países sudamericanos y europeos, pero lo que realmente interesa es la mezcla de la que salen….

5. Las mujeres portorriqueñas: son para volverse locos, Quinin definió muy bien el concepto: “Es que no me extraña que un tipo venga aquí, conozca a uno de estos bombones, y deje todo, familia, trabajo, amigos… porque son para perder el sentido, ¿Qué no…?”. Su color, sus cuerpos, su sensualidad, su chabacanería, la manera que tienen de bailar… En Parguera vimos a unas chicas bailando en la verbena del pueblo, estaban formando un pequeño grupo con unos chicos y cuando empezó a sonar una canción salsera, sólo hicimos eso, verlas bailar, porque no se podía hacer nada más, un autentico espectáculo. Son mujeres imponentes y de carácter, pero las más bellas que alguna vez se vieron ¡Voto a bríos! Foto

6. El boricua: de todas las nacionalidades de América que he conocido los más parecidos a los españoles son si duda los portorriqueños, ese no se qué de “vivir hoy y mañana Dios proveerá·”, su forma de hablar, de caminar… Amigos, el hombre boricua es sin duda la versión americana del calorro español; coches con llantas anchas, reproductores de música a toda pastilla, tubos de escape ruidosos… cadenas de oro, caras de Jesucristo colgadas de las mismas… el hombre puertorriqueño es seductor y hace buen uso del piropo, aunque como en todos los sitios por desgracia esa costumbre se está perdiendo. La herencia española, sin duda, hace que un español se sienta como en casa ante maneras de vivir tan parecidas. Vamos a dar un paso más allá... Foto

7. El caos boricua: los portorriqueños tienen una mezcla bastante llamativa, por un lado tienen un toque taíno que les da ese color tan especial, por otro llevan sangre española y eso les hace ser caóticos, ruidosos, fiesteros… además viven en un paisaje que sirve de coctelera profesional. Tienen una manera atropellada de conducir, tan caótica como su manera de poner los carteles informativos en las carreteras lo que hace que pases más tiempo sin saber que sabiendo por donde estás conduciendo. La velocidad se mide en millas por hora, la distancia en kilómetros… los conos naranjas parece que crecieran de manera natural en las carreteras, forman parte del paisaje y los atascos, queridos lectores, son harina de otro costal, en una intersección con los semáforos estropeados parece ser común ver a la policía vigilando tranquilamente accidentes en lugar de poner orden.

8. Perderse en Puerto Rico: la indicación de carreteras en la isla es un infierno, los carteles suelen estar colocados después de la salida que tenías que haber cogido, los nombres de las calles no están en ningún sitio, te metes en una carretera y no sabes en cual hasta que llegas a otra que tampoco tiene indicación… eso si, la maraña vial es tal que antes o después llegas a tu destino, sin importar realmente el tiempo. Hay algo que empeora esta situación que es la forma en la que los de Puerto Rico dan las indicaciones, bromas aparte, esta seria una labor de investigación para saber cual es el motivo físico por el que no dan direcciones sino que mueven los brazos y te siguen caminando y gritando: "Un billal y una freiduría cubana" mientras ya has arrancado para seguir tu marcha.

9. Comida: probablemente una de las comidas más típica sea el mofongo, una pasta hecha de plátano macho y rellena con carne o langostinos. A pesar de que parece pesado si esta cocinado bien es un plato exquisito, el del restaurante Bebo’s en San Juan es de obligada degustación.
Por otro lado están los antojos, botanas o especie de tapas igualmente riquísimas; entre mis favoritas: la alcapurria de jueyes (empanadilla de cangrejo), que también se puede encontrar de carne, el bacalaito (una especie de pescado crujiente aplastado y frito que puede llegar a ser algo grasiento dependiendo de donde lo compres) y los sorullitos de maíz (frituras de masa de maíz); el arroz con gandules es otro plato caribeño riquísimo, probablementem este sí, el más típico. Receta
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10. Bebida: la cerveza Medalla es la única fabricada en la isla, es un tanto flojita pero pasable si está muy fría, y en eso sí que aciertan los borinqueños, en cualquier bar, por minúsculo que sea te la sirven helada…. El ron es la bebida por excelencia, hay una ley muy estricta que no permite que un licor hecho con azúcar de caña se llame ron si no tiene un proceso de envejecimiento de al menos un año. El ron por excelencia es el Bacardí que tiene su fábrica cerca de San Juan y se puede visitar de manera gratuita, además te agasajan con tres bebidas gratis hechas, lógicamente, a base de Bacardí. Foto

12. El Coquí: si el portorriqueño fuera un animal, sin duda seria un coquí, una ranita exclusiva de la Isla que hace que los borinqueños nazcan con la música en las venas. El nombre coquí se le da por la llamada reiterada, cuasi infinita, de dos notas que hacen los machos y que suena "co" - "quí". La hembra pone entre veinticinco y cuarenta huevos cada vez, por lo general en hojas de bromelias o palmas y sus crías nacen ya como adultos en miniatura. Esta forma de reproducción le permite vivir en los bosques y en otros hábitats sin depender del agua, es decir, igual que el boricua, se adaptan a todo, aunque la pérdida de su hábitat y la contaminación los están haciendo desaparecer. Vivir con ese sonido te puede matar o hacerte feliz; dormir con la nana de un coquí es dormir en el paraíso. Coquí

13. Iguanas: hace unos años se pusieron de moda como mascotas, la gente pensaba que no descomían, que eran animales apacibles y que apenas necesitaban cuidados… craso error; cuando el ciudadano borinqueño medio amigo de las mascotas se dio cuenta de que eran un coñazo tuvo la brillante idea de soltarlas en el campo. Ahora los reptiles campan a sus anchas por doquier y al igual que el armadillo en Texas, o el ciervo en Tennessee, son los animales más atropellados en las carreteras de la isla. Además no es extraño verlas tomando el sol en cualquier lugar o que te asusten mientras tú lo tomas, las hijas de la grandísima sauria; los postes de la luz tienen conos en sus cables de sujeción al suelo para que no se suban y provoquen cortocircuitos. Iguana

14. El Viejo San Juan: El Viejo San Juan es el nombre con el que se le conoce al centro histórico de San Juan, la capital de Puerto Rico. Está localizado en una especie de istmo conectado a la isla principal por puentes y un ferry (la lancha de Cataño). La ciudad tiene calles de adoquines y edificios coloridos de los siglos XVI y XVII, de cuando la isla era colonia española. El distrito se caracteriza también por la gran cantidad de plazas públicas e iglesias, entre las que está la Catedral de San Juan Bautista, donde se encuentra la tumba del explorador español Juan Ponce de León. La vida nocturna es también muy parecida a la española, es como estar en la zona de copas de cualquier ciudad de nuestra España.
Club Nuyorica

15. En mi viejo San Juan: Este bolero es una especie de himno no oficial de Puerto Rico sobre todo para los borinqueños que no viven en la isla. Lo compuso un boricua de Isabela, Noel Estrada, y un tipo de Galicia tuvo un sueño: “llevo veinticinco años esperando este momento: tocar en “En mi viejo San Juan”, en San Juan, Puerto Rico. Eso no quiere decir que lleve veinticinco años ensayándola, asi que ténganlo en cuenta, intentaré hacerlo lo mejor que pueda”. Y ese sueño se cumplió en una sobremesa con familia y otros amigos; y tras acabar de interpretarla recibió una cálida ovación y alguna que otra mirada escrutiñadora y pizpireta. Pero el tiempo pasó/ y el destino burló/ Mi terrible nostalgia/ Y no pude volver/ Al San Juan que yo amé/ Pedacito de patria/ Mi cabello blanqueó/ Y mi vida se va/ Ya la muerte me llama/ Y no quiero morir/ Alejado de ti/ Puerto Rico del alma... Veinte años no son nada...

16. Catedral de San Juan Bautista: la catedral tuvo orígenes humildes, a principios de 1520, la construcción estaba hecha con un techo cubierto de paja y una estructura de madera. Pero ¡Ay de aquel que no ventosee…! los vientos huracanados de 1529 arrancaron las pajas y destruyeron la iglesia por completo. Se reconstruyó en 1540, ya con una estructura de piedra y se le añadieron una escalera circular y techos arqueados góticos; de nuevo en 1615 otro huracán afectó a la construcción pero los daños ya fueron menores. La mayor parte de los trabajos hechos en la catedral actual, sin embargo, fueron realizados en el siglo XIX. Llaman la atención algunos frescos que por la humedad de la zona están algo deteriorados. Por cierto, como mencioné antes, aquí esta la tumba de Ponce de León y también podemos ver una reliquia de San Pío. Foto

17. Fuerte San Felipe del Morro: ubicado en la punta noreste del Viejo San Juan, esta fortificación surgió como resultado de los esfuerzos combinados de muchos ingenieros militares españoles a lo largo de más de doscientos años de trabajo y construcción, lo cual demuestra que alguna vez fuimos listos. Los cimientos se empezaron a construir en 1539, pero los trabajos de edificación de los seis niveles terminaron en 1787, aunque durante la Segunda Guerra Mundial, el Gobierno de los Estados Unidos le añadió un anexo (ya saben los norteamericanos y su sentido de la estética...). El fuerte sufrió reiterados ataques por parte de las naves del pirata Sir Francis Drake en el año 1595, de las flotas holandesas en 1625 y, los que faltaban, los buques estadounidenses, que en 1898 abrieron fuego contra sus murallas durante la Guerra Hispanoamericana y destruyeron su faro, que fue restaurado más tarde. Foto

18. El Fuerte San Cristóbal: era en su día la entrada oriental de la ciudad, la construcción del fuerte comenzó en el 1634 y terminó en el 1790. Como leí en algún sitio El Morro, fue diseñado para proteger la ciudad de ataques por mar mientras San Cristóbal guardaba la ciudad de ofensivas por tierra. Hay una impresionante vista panorámica de la costa, la construcción es inmensa, este es el fuerte más grande edificado por nuestros antepasados en el Nuevo Mundo, aunque tiene muchos bemoles que parte de su complejo sistema de defensa fuera diseñado por dos irlandeses empleados por la corona española. Dentro del fuerte esta la Garita del Diablo, donde de acuerdo a la leyenda, los soldados que eran enviados a hacer guardia desaparecían sin dejar rastro alguno. Hay un laberinto de túneles que cruza debajo de la tierra, donde se encuentran los calabozos. Foto

19. El Barrio de La Perla: curioso, muy curioso que en el medio de una de las ciudades más bellas del mundo se encuentre uno con un sitio como este. Tiene unos seiscientos metros de extensión y está pegado a otra maravilla del descanso eterno llamado cementerio de Santa Maria Magdalena de Pazzis. El barrio surgió como matadero a finales del siglo XIX y por aquel entonces las ordenanzas obligaban a estos y a los cementerios a estar fuera de la parte amurallada de la ciudad. Poco después los ganaderos empezaron a vivir alrededor del matadero y empezaron a construir casas en aquella zona. Nos recomendaron no entrar por motivos de seguridad turística pero me quedé con muchas ganas de hacerlo y ver como es el barrio, tiene un cierto aire “favelesco” y parece ser que el comercio de drogas está a la orden del día. Foto

20. Cementerio Santa Maria Magdalena de Pazzis: además de dar ultima morada a personajes como el poeta Pedro Salinas, o al actor José Ferrer es una de los cementerios más increíbles que he visto en mi vida. Muy poético, buscas descanso eterno al lado del colorido barrio de La Perla y del ruidoso mar, cuyas olas intentan no dejar quieto a nadie. Su construcción la inició en 1863 Ignacio Mascaro y no he conseguido averiguar nada más. Desde la parada del autobús que te deja en las cercanías del Morro cuando miras hacia abajo pareciera que el mar se lo fuese a llevar, pero desde abajo la sensación de estar entre los dos fuertes y tener el mar a tu espalda te hace sentir que estas en un barco llegando a puerto, las tumbas son barcas que van a la deriva en el mar. Foto

21. El interior de la Isla: es tan bello como su costa, el punto más alto es el Cerro de Punta (1.339 mts.), la carretera que cruza la isla de este a oeste por el centro se llama carretera escénica, y es una comarcal con unos paisajes impresionantes; se adentra serpenteando en la jungla, los cables eléctricos están literalmente cubiertos de vegetación y la luz en algunos puntos desaparece por completo. Sobra decir que la conducción es entretenida para quien guste de curvas, continuos cambios de marcha y una casete de Obús puesta en el reproductor de audio. De vez en cuando te encuentras un colmado, donde puedes parar a tomar una cerveza y disfrutar del silencio y del sol, como tres personas conocidas hicieron en la Semana Santa de 2008. Foto

22. El Observatorio de Arecibo: En las montañas del noreste de la Isla, encontramos esta mole de metal y cemento, el que probablemente un día fue el más importante centro de investigación del mundo en su categoría. Realmente impresiona, sobre todo por el tamaño de su inmenso plato (más grande que 12 campos de fútbol juntos) pero cuando uno lo visita ciertamente se marcha opinando que está desaprovechado. El pequeño museo que hay en el edificio no tiene ningún aprovechamiento interactivo, está obsoleto y aburre. Al comienzo de la visita te ponen un video de presentación de cómo es un día en el observatorio desde diversos puntos de vista: cocineros, investigadores, guardas de seguridad… pero mejor definámoslo con sólo un adjetivo: perrero; ni informa, ni entretiene, sólo aburre y te hace perrear. Foto

23. Parque Ceremonial Tibes: está situado cerca del pueblo de Ponce; en 1975 un huracán provocó inundaciones en esa área, cuando las aguas bajaron de nivel, quedaron al descubierto unos restos. Los arqueólogos determinaron que se trataba de un centro ceremonial antillano utilizado por los indios más de mil años antes del nacimiento de Cristo. Hasta ahí, todo interesante, el asunto es que es algo aburrido, el paisaje se repite, las chozas aturden… hay un par de petroglifos que… bueno… pero lo peor, lo peor es una guía llamada C. Martínez que cansa a Dios. Es la única persona del mundo capaz de hilar quince temas a la vez y soltar más palabras por minuto que un rapero de Brooklyn. Si te cruzas en su camino no le preguntes ni la hora. ¡Qué tía más cansina…! Foto

24. Ponce: fundada en 1692 por vecinos aburridos de los constantes ataques en la costa que se mudaron de su asentamiento, en las orillas del Río Jacaguas, al lugar donde actualmente se encuentra la Plaza Las Delicias. Su nombre viene del primer gobernador de Puerto Rico, Don Juan Ponce de León, sí el que está enterrado en la catedral de San Juan. Es la segunda ciudad más grande de la Isla y muy, muy bonita. Lástima que llegáramos tan tarde, y no pudiéramos ver algunas de estas maravillas: Castillo de Serrallés, Catedral Nuestra Señora de Guadalupe, Cruceta El Vigía, Hacienda Buena Vista (sólo se puede visitar con cita previa), Parque deBombas (este lo vimos desde fuera), Plaza de Las Delicias, Teatro La Perla, Casa de las Cariátides, destilería del ron Don Q… Intentad comer en un restaurante llamado “Las Tías” comida criolla exquisitamente cocinada. Foto

25. Laguna Fosforescente de la Parguera: o Laguna Bioluminiscente de Lajas. La concentración de unos microorganismos (dinoflagelados) causa que cuando uno se sumerge, el agua se ilumine, los científicos dicen que este misterio lo producen estos microorganismos que emanan luz propia al detectar un movimiento brusco. El asunto es que el agua está contaminada, y el día que fuimos había luna llena, así que como les dije a Quinin y Dania, el año pasado en mi baño uno podía ver más luces y chispas que en aquella laguna. Lo realmente divertido es oír como los boricuas explican por qué se ilumina: son microorganihmo… Desde Parguera se ofrecen viajes nocturnos a bordo de barcas bien equipadas que navegan experimentados capitanes… ¡Tela! Foto

26. San Germán: Otra belleza de pueblo, al suroeste de la Isla, en este pueblo se encuentra una de las iglesias más antiguas del “Nuevo Mundo”, la Iglesia de Porta Coeli que, casualmente, estaba cerrada el día que fuimos. Así que de lo que hay dentro tendréis que buscar el la red. El casco histórico es muy bonito, todo lleno de residencias coloniales a cual más bella, con tiestos en las terrazas llenos de flores… todo muy colorido. Lo mejor sería darse un paseo por todo el casco antiguo y fotografiar cada una de ellas, es bastante accidentado, con muchas y pronunciadas cuestas, (así que ¡ojo! si lleváis silla de ruedas) pero tampoco pudimos hacerlo, el tiempo se nos echaba encima, el calor apretaba y en algún momento en el medio de alguna empinada cuesta dos mentes simples, dos, pensaron en tirar por encima de una valla una silla de ruedas que perdía uno de sus neumáticos... Foto

27. Playa Buyé: El tiempo se estropeó, hubo tormentas y el mar se revolvió regalando algas a la orilla de las playas que íbamos viendo por el camino. Playa Buyé, a unos cuantos kilómetros del pueblo de Cabo Rojo, fue un encontrar un oasis. El sol lucía radiante, el mar estaba más tranquilo… nos costó aparcar y encontrar un sitio, había mucha gente, pero una vez allí aquello fue el paraíso, arena blanca, palmeras, cerveza helada, bikinis llevados por cuerpos esculturales… tomamos, charlamos, nadamos, nos bronceamos, hablamos por teléfono, admiramos y sobre todo admiramos. Admiramos a algunos de los seres humanos de aparente sexo femenino más bellos que alguna vez se vieron. Foto

28. Maunabo: El municipio de Maunabo queda exactamente en la esquina sureste de Puerto Rico, lo más impresionante es sin duda su faro, del que hablaremos tarde, pero yendo por carretera hay un bar/restaurante en un lado de la montaña llamado “Bella Vista”. El nombre le viene al pelo, la vista es indescriptible, por un lado ves la ladera de la montaña ya en bajada, y por otro el mar, el Faro Punta Tuna, y la Playa Larga. La sensación de tranquilidad absoluta mientras tomas una Medalla y degustas los aperitivos que te venden en el bar de la parte de fuera, no tiene precio, esa sensación no se iguala con nada. La belleza natural de esa zona te hace sentirte un cero en la cuenta bancaria de Bill Gates. Foto

29. El faro Punta Tuna: inicialmente iba a ser colocado en el cabo de Malapascua pero los inconvenientes de situarlo cerca de playa arenosa descartaron esa localización y al final se eligió Maunabo, y allí se construyó en 1892. Pertenece a la Guardia Costera de Estados Unidos, está abierto al público y lo atiende el Centro Cultural y el Municipio de Maunabo. El edificio que alberga el faro está cerrado pero las fotografías del mar y de las playas son inenarrables, hay vistas al pasaje de Vieques, Punta Yeguas y Punta Toro. El aparcamiento puede ser complicado, así que te recomendamos que dejes caer un salero en el restaurante “Las tías” de Ponce, que permitas que un gallego te tome el pelo y tú le demuestres que tu suerte ha cambiado. Llegas allí, y oye, chato, aparcas a la primera al lado de la puerta de entrada; para contarlo y que no te crean. Foto

30. El Yunque: El Bosque Nacional El Yunque o simplemente El Yunque, que antes se llamaba Bosque Nacional del Caribe, lleva su nombre en honor al dios indígena del bienestar y la tranquilidad, Yuquiyú. El parque se encuentra en la Sierra de Luquillo, al este de la isla, y ocupa aproximadamente 110 km². La vegetación del Yunque es exótica, autóctona y variada ya que en realidad el parque está compuesto de cuatro tipos de bosques distintos, cada uno determinado por la altitud en la que se encuentra. Dentro del Yunque se encuentra El Toro (el pico más alto del bosque), la catarata de La Mina, la torre de vigilancia Yokahu y la cascada La Coca. Desde la cima hay vistas espectaculares de todo el parque y de la parte este de la isla, pero no lo pudimos comprobar gracias a… Foto

31. El guarda forestal del Yunque: desde hace un tiempo he comprobado que Quinín se está americanizando en exceso, su manera de conducir, de no usar la picaresca española… cuando llegamos al Yunque nos equivocamos de carretera y entramos por la sur. Esa es la parte pobre, muy pobre… y no tiene acceso por carretera al centro del parque como creíamos; así que tuvimos que regresar y subir por la que entra en el tramo turístico. Una vez allí, cuando intentamos llegar a la cima, me paró un guarda y me dijo que las puertas del parque se cerraban en cinco minutos. Yo, conductor español obstinado, quise subir y Quinín, copiloto español apocado americanizado, dijo que no… Nos impidió llegar a la cima un guarda forestal puertorriqueño que probablemente lo más peligroso que había hecho ese día fue ver, en TV, como el oso Yogui afanaba a descuidados turistas norteamericanos cestas llenas de emparedados y otras sabrosas y grasientas viandas… está bien seguir las normas, Sr. Freire, pero todo tiene un límite. Foto

32. Humacao: de las Islas Canarias llegó un grupo de colonos que fundaron un pequeño poblado al que bautizaron como San Luís del Príncipe de la Rivera de Jumacao, en honor al príncipe Luís y al Cacique Jumacao o Macao, señor de estas tierras antes de la colonización. Al principio vivían algunos indios Caribes pero la zona no estaba muy habitada ya que esta costa es el pasillo de entrada de los huracanes que con frecuencia azotan Puerto Rico. Humacao cuenta con una pequeña isla, Cayo Santiago, a un kilómetro de la costa que está habitaba por unos monos que se usaron para investigaciones científicas. La islita contiene una población de aproximadamente ochocientos, que son descendientes directos de los cuatrocientos nueve importados desde la India y liberados allí en 1938. No fuimos por si acaso después no conseguíamos convencer a los guardas para que nos dejaran salir. Foto

33. Bobby Capó: nació al sur de Puerto Rico, en el municipio de Coamo. Su carrera artística empezó por motivos fortuitos, hay gente con suerte, unos buena y otros mala, y fue meteórica; incluso ya emigrado a Nueva York, grabó como solista con la orquesta del conocido músico catalán Xavier Cugat. Realmente la biografia de Bobby Capó importa muy poco para este texto; la gracia del tema es que se nos olvidaron los cedés en Houston y pedimos prestados algunos, entre los que estaba uno titulado “Bobby Capó: Espérame en el cielo”, los viajes se hicieron eternos con el disco en el reproductor, y Bobby tiene una voz tan aterciopelada que se le empezó a conocer como: “Bobby Capó, el homosexual del bolero”; si hubiésemos dado un par de escuchas más al CD la amistad se hubiera convertido en algo mas íntimo... así que ya sabéis, si no estáis seguros de vuestra sexualidad escuchad a este tipo y así saldréis de dudas, os convencerá seguro. Escucha con cuidado...

34. Familia de Dania: Pasar unos días en casa de la familia de Dania, es sinónimo de comida, bebida y fiesta. Si eres un paranoico puedes pensar que te están engordando para que después una bruja mala de Puerto Rico te cocine con patatas y se hinche a comer. Igual que para describir la belleza natural de la isla, no se pueden encontrar palabras de agradecimiento hacia ellos; nos trataron a cuerpo de rey, nos dieron de comer manjares, de beber ambrosía, dormimos en almohada de plumas, nos dijeron como llegar a los sitios, fueron pacientes y simpáticos… y no, no era una película de Walt Disney, vida real como la vida misma… estaremos en deuda siempre con ustedes, Luis, Alma y Michelle. Familia

35. Religiosos españoles en la isla: la conversión del infiel en la isla comenzó hace este año cinco siglos, los indígenas acabaron convirtiéndose, bien por convencimiento, bien por aburrimiento, bien por llenar la barriga… es curioso que en este viaje encontráramos a varios sacerdotes españoles, varias referencias a “la Obra”, y un grupo numeroso de religiosas, que además parece ser que se encargan también de la educación del retoño borinqueño en colegios exclusivos. Desde los primeros franciscanos a la Madre Dolores Cabello pasando por José María Julián Mariano Escrivá de Balaguer y Albás. Otra conexión Puerto Rico – España ha sido la religión en cualquiera de sus modalidades: conversión, educación, castigo, represión y diversión… si no ¿a cuento de qué van a Puerto Rico? La Isla del Encanto...

Friday, February 29, 2008

Curso explicativo de expresiones manidas.

Zamora 29 de febrero de 2008
Estimada amiga:
Bienvenida a la primera lección epistolar del curso explicativo de expresiones manidas para señoritas solteras de la doctora Demetria Londoño Guerra.
¡Qué guay! es el desaguisado que suele salir de una boca cuyo gobierno cerebral no tiene nada que decir; en otras palabras, normalmente se suele emplear cuando te encuentras en la situación en la que quieres estar presente sin tener idea de lo que se habla:
“¿Sabes? La arquitectura de la ciudad no me llama tanto la atención, al final, los edificios están siempre ahí y se pueden ver en Internet… yo preferí volar cometas en la bahía de Frisco.”
Una respuesta como: "¡Qué guay!" te hará pasar desapercibida en el contexto pero se notará una cierta falta de conocimiento en el tema si lo ves desde fuera, sobre todo si sabemos que ese no es tu punto fuerte en actividades relacionadas con tu ocio.
Veamos otra situación hipotética, en una reunión social tu compañero de mesa te comenta:
“El otro día estuve en la playa tocando un darbuka.”
Una respuesta del tipo: "¡Qué guay!" te podría dejar en una situación comprometida pero si añadieses un: “¡Ah! ¿Sí?", antes de la frase exclamativa y un: “¿No?” después, tendríamos un resultado final de:
“¡Ah! ¿Sí? ¡Qué guay! ¿No...?” que te haría quedar como una auténtica gilipollas a ojos del que ve la escena desde fuera de la platea, o como una fidedigna heroína ante los actores principales de tamaño sainete.
Comentemos un último ejemplo de lo que no se debería decir; una amiga tuya lleva puesta una camiseta que ha tratado químicamente y las grotescas formas de los dibujos llaman tu atención. Ssólo quieres ser considerada y clamas la idiotez: "¡Qué guay t'ha quedao...! ¿No...?” .
Querida amiga, saca tú misma las conclusiones oportunas, rellena el formulario incluído en el sobre y envíalo con tus datos a nuestra dirección si quieres que aparezca en nuestra publicacion bimensual.
¡Qué guay!, una frase comodín que lo mismo te hace salir de una situación comprometida, que cubre un hueco efímero, o permanente, de ignorancia absoluta.
Hasta la próxima, querida amiga.
Dra. Demetria Londoño Guerra





Para consultas particulares por favor dirija su correspondencia a la siguiente dirección:
Publicaciones D.L.G.
C/ Amargura 7
Zamora 49013

Friday, February 22, 2008

Cinco pájaros

Los pájaros se volvieron locos, las luces de los edificios, las de los neones, el tráfico, los cables eléctricos y redes inalámbricas de todo tipo cambiaron su comportamiento. Las luces de la gran ciudad les deslumbraron.
Los pájaros empezaron a no dormir por las noches, a querer tener cosas que no podían permitirse sin ni siquiera pensar en ello; comenzaron a cantar en las madrugadas, a saltar en los postes de la luz y graznarte como si te quisieran decir algo, como si exigieran el pago de una compensación gritándote en la cara.
Los pájaros de la ciudad le perdieron el miedo al hombre, incluso se atrevían a comer de su plato, también de las sobras que quedaban de aquellas raciones inmensas de comida venenosa; o sobrevolaban a sus anchas por aparcamientos con alimentos esparcidos por el suelo, ellos también querían comer más de lo que necesitaban.
Los pájaros empezaron a tomar coca cola y a lanzarse contra los parabrisas de los coches, ya no encontraban diversión en descargar sobre chaquetas o sombreros para mofa de sus congéneres. La palabra volar perdió su significado, volaban sí, pero sin moverse y con una extraña mirada en sus ojos, empezaron a atacar con piedras a los niños y a tirarse en picado a las escopetas de balines.
Los pájaros ya no querían gusanos ni miguitas de pan.
Robert Stroud

Tuesday, February 12, 2008

Viva (en) México

México DF, 28 de diciembre de 2007

Querido gallego:
Si alguna vez escribo un libro seguro que su titulo no será: “México, ese gran desconocido”. El país azteca es grande y está lleno de fotografías, no puedes marcharte de EE.UU. sin venir.

Me acordé de ti muchas veces durante mi viaje; la verdad es que me esperaba México como lo he visto, pero me ha sorprendido que ya no es un país de “machos”, ya sabes mi teoría sobre la extinción de los dinosaurios (nada de meteoritos, ni cambios climáticos sino la irrupción de gen saurio homosexual que hizo de las suyas, ¿Qué sabe nadieeeee….?), pues que se anden atentos los mejicas porque he visto muchas parejas de hombre/ hombre, mujer/ mujer, y no es que tenga nada en contra de ello, que conste, pero después de una infancia llena de chistes de mejicanos en los que se insistía en que todos eran muy machos, pues la verdad, ha sido un tanto chocante descubrir que la Zona Rosa del DF es como estar en el barrio gay en cualquier ciudad europea… las parejas de personas de mismo sexo no esconden su amor, cosa normal quizá en una ciudad, pero me sorprendió que los turistas gays de la capital se dejasen ver en actitudes coquetas y cariñosas en poblaciones más pequeñas donde por un cruce de cables cualquier mozo del pueblo te puede tirar al pilón, así que tres hurras por la valentía homosexual.

Otro de los temas a tratar en esta son los souvenirs, esos grandes desconocidos. El viernes estuve en Teotihuacán, ya sabes las pirámides cercanas al DF, y el sitio es impresionante, pero chato, también allí habita la maldición de cualquier lugar turístico, el suvenir… (ese gran desconocido) había cosas muy bonitas, es cierto, pero que en un lugar como ese te intenten vender sombreros de charro, fundas para botellas o, agárrate, tigres de bengala y elefantes africanos, tiene bemoles… siempre hay algún turista incauto que cae en la red del engaño del avispado vendedor de recuerdos “made in China”, está claro, pero la culpa no es tanto del vendedor como del ignorante excursionista que metido en el estupor de tanta belleza arquitectónica, tanto calor y tanto muslo al aire, no es capaz de resistir el canto de tan horrible sirena.
Cosas veredes.

Carlos R. Duque



Estación norte, México DF 30 de diciembre de 2007

Querida chilanga:
Tenías razón, México DF, es tal cual me lo describiste, una ciudad enorme, sucia, llena de obras sempiternas, con un gentío ingente, ruidosa…
Los olores son tan peculiares como los colores y los sonidos… hay mucho trafico, sí, pero no como el de Houston, sino como el de Madrid o Roma, caótico y sonoro, lo que hace del aire algo irrespirable, terroso y denso.
Probé casi todas las botanas de las que me hablabas, los paseos invitan a ir picando de una bolsa llena de cosas fritas sobre las que se exprime una lima y se le añade salsa más o menos picante.
Paseé por mercados llenos de cuentas de colores y de ropa de marca falsa, me fijé en los edificios coloniales destartalados que parecen traídos en helicóptero de cualquier plaza de pueblo de Extremadura. Y la venta ambulante… es algo tan enraizado aquí que los conductores de autobús dejan que los vendedores pasen gratis y se bajen en la siguiente parada. Cds, cds con discografías completas de grupos, galletas, paletas, medicina natural, bebidas, tiritas… todo se vende. En el metro un día, vi algo impactante, de película de Jean-Pierre Jeunet, un ciego entró con un reproductor de casete que llevaba una cinta con una canción instrumental, y el tipo se puso a cantarla mientras sonaba la melodí, me dejó boquiabierto. Otra cosa que es nacional es la devoción a la Guadalupe, es impresionante, en cualquier sitio te encuentras con una imagen de la Virgen para que la gente le rece y eche unas monedas.
En el templo donde tienen el manto verdadero del indio Juan Diego, hay unos pasillos mecánicos para que la gente la vea en movimiento y no haya tapones y está cubierta por un cristal a prueba de balas. La Virgencita, la Virgen de la que los malos son devotos…
Tenías razón, me encantó el DF.

Carlos R. Duque

Estación norte, México DF 30 de diciembre de 2007
Querido Rafa:
¡Qué país! ¡Qué país, Rafael…! No sé muy bien como empezar, hace la tira que no escribo una carta y contarte todo lo que he hecho estos días por escrito, no sé yo… como no tienes teléfono todavía… en fin.
Pasé cinco días en el DF, en el centro histórico, que sería el equivalente al Madrid de los Austrias, al centro en general. Muy bonito, hay edificios coloniales, mercados, vida en la calle… todo tiene un toque muy español en ese aspecto.
Nos alojamos en el hotel Isabel, antiguo pero bien situado y decente, y desde allí te podías mover muy bien en metro, que es rápido, barato y, por lo menos esos días, seguro.
Cuando vengas te recomiendo que sea con mente abierta y veas y hagas todo lo que puedas, tuvimos que comprar una medicina para el catarro de Claudia y entrar en una farmacia mejicana fue toda una experiencia, el gentío, los colores… increíble, pasea por mercados, entra en tiendas de medicina naturista, en cacharrerías, entra en todos los sitios, no lo dudes.
Llegamos el martes, comimos en un bar, el único abierto a esa hora, cerca del hotel en el que la clientela tenía una media de 50 años y estaban todavía borrachos del día anterior, en la gramola sonaron los Stones, los Beatles y los Doors, cosas de México, todos aquellos clientes conocian parte de las letras y las cantaron.
El martes era el día de Navidad, y adivina a quien me encuentro nada más salir… a Antonio Camacho (o Molano como lo conocemos por aquí) con su amiga Pam. Aquello fue prodigioso porque gracias a él por la tarde fuimos a la lucha libre, lo que te digo, ven con mente abierta y disfrutarás de lo lindo. De nuevo la entrega de los aficionados, el humo de los cigarrillos, los colores, los gritos y la cerveza llenaron una tarde de lo más agradable en el México Arena, por cierto que fuimos en un taxi totalmente destartalado pero que nos llevó en un abrir y cerrar de ojos. Después pasamos por la Plaza Garibaldi que personalmente me decepcionó, no oí buenos mariachis, y al final no fue más que un botellón con varios grupos de músicos tocando a la vez, vendedores de ropa, sombreros y olor a michelada. El DF está lleno de basura, no hay cultura de cuidar el entorno por aquí, fíjate que hasta en la radio dicen que el año que viene en las escuelas va a haber una asignatura llamada educación cívica, la gente tira a la calle lo que no le sirve, al principio me pareció muy mal pero después entendí el por qué, hay gente que vive de buscar entre esas cosas tiradas.
Más tarde nos fuimos a cenar a una especie de mesón que está en una calle justo enfrente de la entrada principal del teatro de Bellas Artes, no recuerdo el nombre de la calle pero bueno, la cuestión es que te recomiendo que pruebes todo tipo de comida mejicana, a mi los tacos al pastor me parecieron sublimes, y los zumos, Rafa, los jugos como dicen por aquí, son de obligado consumo, he tomado más zumo de mandarina estos días que en toda mi vida, igual que Mirinda otra de mis bebidas favoritas. Dentro del teatro hay un telón hecho de mosaico de cristal hecho por Tiffany’s, que no pudimos ver por no ser temporada de representación todavía, en el telon se ven el Valle de Mexico y los volcanes Popocatépetl y Iztaccihuatl.
Al día siguiente teníamos un coche reservado para ir a Puebla, pero llegamos tarde y tuvimos que cambiar los planes porque el coche se lo habían dado a otra persona. Ese día nos fuimos al Castillo de Chapultepec, donde hay un museo de historia nacional y un parque, Chapultepec significa saltamontes, chapulín… en el parque vimos a unos tipos vestidos de indígenas bailando y un grupo de voladores de Puebla que se descolgaban dando vueltas con los pies atados por cuerdas desde un poste de metal a muuuuuchos metros de altura, tengo videos a ver si un día te mando un email con ellos.
Después pasamos por el museo de Antropología, en el que se podría estar fácilmente varios días sin ningún problema, es impresionante, y tras el museo seguimos caminando hasta los monumentos a Diana Cazadora y el Ángel de la Independencia, en ocasiones tenía la sensación de estar caminando por Madrid con una salvedad: el DF es irrespirable, los ojos se te ponen rojos y al final acabas inhalando un aire terroso que te acaba por hacer sangrar la nariz, así sin más… así que cuando vayas piensa seriamente en la posibilidad de salir a la calle con mascarilla. Además, la zona centro está en obras y eso empeora la situación, ya de por si complicada, de las fosas nasales… la ruina, vamos.
Ese día cenamos en un restaurante que te recomiendo de veras, se llama Pimienta Verde y está en la zona rosa, el encargado nos hizo comida mejicana, porque por no se qué motivo ese día sólo había carta “europea”; los chilaquiles estaban exquisitos, y el tequila Don Julio reposado de la sobremesa me hizo darle gracias al Señor por tener estas ínfulas de señorito de tres al cuarto que me hacen alejarme del calimocho y el pirriflautismo. La zona gay es muy parecida a cualquier zona gay de una gran ciudad, era como no estar en DF. Cuando Claudia y yo íbamos de camino al metro delante de nosotros iban dos transexuales mejicanos, y aceleré el paso para ver sus partes delanteras. Tremendo, traviesos aztecas, caras muy, muy peculiares… tienen un encanto especial por las facciones y el color de la piel, a los que por cierto siguió un policía por la calle hasta el mismo metro, en el que en hora punta se separa a los sexos por vagón. ¿En cuál se subirán los traviesos?
Ese día también entramos en varias iglesias y aprendí algo muy importante, los chilangos son malísimos para darte direcciones, expresiones del tipo: siga dereechiiiito, tire pallá, esa calleja de contracá… te hacen la vida francamente más difícil. Oír un “agarre la primera a la derecha o tuersa la segunda a la izquierda” no se escucha mucho en México DF.
Dentro de todas las cosas que se pueden hacer en las cercanías de la ciudad es la visita obligada a las pirámides de Teotihuacán, para ir tienes que coger un autobús en la estación Norte, se tarda como una hora y pico en llegar, pero se te hace ameno por las cosas que vas viendo por la ventanilla, el paisaje montañoso ya no tiene redondeces, todo el cerro esta cubierto de casas de aspecto humilde, no se ven redondeces, las montañas parecen hechas de Lego. Otra cosa muy colorida es que los anuncios para fiestas, conciertos y otros eventos se hacen sobre paredes, una vez que pasan se pintan por encima y se anuncia la siguiente, de esas ves cientos en el trayecto.
Las pirámides del Sol y de la Luna son espectaculares igual que la sensación de coronarlas, el camino de vuelta es mas caótico, hay una chica a la entrada que te vende los billetes para el bus, billetes del tipo, corre que te quedas fuera, y creo que pasan cada hora, así que si no entras la jodiste, tenlo en cuenta.
Coyoacán es un barrio a las afueras del DF donde hay mucho que ver, antes de llegar allí en autobús, visitamos la Catedral, sublime, y subimos al campanario, otra experiencia, ese día hacía mucho sol y las vistas eran muy buenas, el guía era un tipo bien simpático y te cuenta, entre otras cosas, la historia de cada una de las campanas de la catedral.
Además de la plaza, en Coyoacán puedes ver la estatua de los coyotes y la Iglesia de San Juan Bautista, es además donde se encuentra la casa museo de Frida Kahlo.
Para mí Frida Kahlo no era más que otra artista de la iconografía gay, y claro a priori no me atraía mucho, fue Claudia la que insistió y la verdad se lo agradeceré siempre. Si dejas esos prejuicios a un lado y te centras en lo que ves, la verdad es que te gustará. Ver como Diego Rivera estaba relacionado con personajes tan dispares como Trotsky (muerto a manos de un anarquista español, tiene huevos…) o Rockefeller; sentir que todo el arte que entra por los sentidos acaba saliendo de una forma u otra, y ese color azul, Señor Rotten… ese color azul de las paredes exteriores de la casa, ni siquiera una foto te puede hacer entender lo que es.
Intenta que no te pase lo que a mí, estropear una cena en la plaza por ir a ver la Plaza de Toros Monumental, nada que ver con la de Madrid, pero en ese momento no lo sabia, la verdad. Lo único positivo de ese final de noche fue ir en un vocho, un Volkswagen Beetle hecho taxi al que para facilitar la entrada y salida del pasajero o llevar algo de equipaje, se le ha quitado el asiento del copiloto, el chófer abre y cierra la puerta con una cadena, una correa o una cuerda dependiendo de su estilo. Hay mucha leyenda negra con lo de los taxis, te recomiendan no pararlos en la calle por seguridad, yo no tuve problemas, usé varios y siempre fueron legales. Te recomiendo que cojas un vocho, dentro de un año los van a sustituir por los nuevos Beetle que ya no tienen el mismo encanto.
Aquella noche probamos un restaurante español llamado Rte. Danubio, ni el servicio ni la comida me gustaron, eso si comí paté la piara de lata, también puedes pedir callos, de lata claro, me pareció bastante cutre. Debí haberle hecho caso a la tex-mex y habernos quedado en la plaza de Coyoacán. Listo que es uno, ya sabes… tampoco tuve la oportunidad de quedarme mudo al concoer el Estadio Azteca.
Te dejo, estoy en la estación de autobuses a punto de salir para Querétaro, ya te escribiré más adelante para contarte más cosas.
Recuerdos a Suvi y a Timón, órale.
Carlos

Teotihuacan, 28/12/07

¡Hola borinqueña!
Una postalita para decirte que me acordé mucho de ti subiendo las pirámides. ¿Sabes? Bajar es más difícil que subir, me hizo gracia ver a gente reventada del esfuerzo y a los goldos norteamericanos haciendo que la bajada fuera lenta porque iban casi a cuatro patas y de culo… en fin.

Cuídese
Carlos

México DF, 29/12/07


Queridas Andrea y Paula:
Esta ciudad mooola un montón, en especial la ropa de los mercadillos que roquea mucho. Todo aquí es falso, todo, pero los zapatos tienen el estilo inconfundible “Rafa Rotten” y la ropa no es la de los mercadillos españoles… sólo puedo deciros que vengáis algún día.
Se me cuidan

Carlos



San Miguel de Allende 1 de enero de 2008
Querida mamá:
Estoy en un pueblo que se llama San Miguel de Allende, todo esto es muy bonito pero tampoco a tí te sorprendería mucho la arquitectura ni el aspecto de los pueblos. Realmente es como estar en Navas, o acercarse a Brozas o a la parte histórica de Cáceres. Hay mucho colorido eso sí.
Antes de llegar aquí estuvimos en otros, la nochevieja la pasamos en Querétaro, fuimos en autobús desde México DF, la capital. Los autobuses de la empresa ENT son grandes y cómodos, mucho mejores que algunos aviones en los que he volado, incluso te dan de comer. Llegamos en unas tres horas, paseamos y vimos algunas cosas, nos montamos en un tranvía que nos llevó a todos los lugares turísticos, y te dejan parar y bajarte un par de veces.
Nos hospedamos en el hotel más barato que pudimos encontrar, el Casablanca, y la verdad es que está muy bien, algo lejos del centro pero no sé por qué el hospedaje es tan caro en ese lugar.
Por la noche fuimos a una verbena, en la plaza del pueblo bailamos canciones que ponía un pinchadiscos muy joven, pero que tenía un conocimiento muy grande en canciones “ye – yé”, no veas lo bien que bailaban algunas parejas allí… el caso es que pusieron una canción de Edoardo Vianello, Guarda come dondolo, que hacía mas de diez años que no escuchaba y me vinieron recuerdos muy buenos, ya sabes lo que me gusta la música de los 60… hacía unos diez años que no la escuchaba, me emocioné mucho.

Cogimos otro tranvía para ver bien el pueblo, hay un acueducto y varias iglesias que son muy bonitas, (fíjate bien en las fotos, porque vimos tantas que ya no me acuerdo de los nombres), nos llevaron a una plaza donde había artesanos hablando en Quechua y vendiendo bolsos supuestamente hechos a mano pero que tenían todo el aspecto de ser hechos en India.
Lo que mas me llamó la atención fue una especie de templo a la memoria de un emperador que hubo aquí, Maximiliano I, está en el Cerro de las Campanas, dentro se puede un ver una cruz hecha con madera del barco que trajo a Maximiliano a México y un cuadro de la Virgen de la Piedad con su Hijo recién bajado de la cruz en brazos. Llama la atención la palidez del difunto y su cierto parecido con Maximiliano, lo que nos contó la guía me pareció el mejor ejemplo de inteligencia femenina materna que he escuchado desde tiempos de Penélope. Maximiliano pagó a quien le fusiló para que no le disparase en la cara y así no le desfigurase para que su madre le pudiera reconocer una vez sus restos fuesen enviados a Viena. Ella mandó pintar este cuadro como agradecimiento y lo donó a México para que su hijo siguiese estando allí, eso sí, disfrazado de Jesucristo, bajo la excusa de la religión.
Tras aquello y ya por fin con el coche de alquiler que costó una eternidad encontrar (no te haces una idea de lo mal que indican direcciones los mejicanos) nos acercamos al cementerio del pueblo y allí tuve oportunidad de ver cosas muy llamativas como la tumba de un seguidor del América, que esta enterrado y encima de la tumba hay clavada una bandera de su equipo, tumbas azulejadas, viejas que murieron con 115 años y qué se yo cuantas cosas más.
En el paseo que dimos antes de ir a cenar cena de nochevieja comimos una torta frita en aceite y frutas, se llama buñuelo, y entramos en iglesias, la gente aquí debe ser muy religiosa porque hay muchas. La catedral del pueblo es más fea que otras iglesias que tienen el mismo tamaño, mi favorita es sin duda la de Santa Rosa de Viterbo, sus retablos y contrafuertes son impresionantes, madre, mire las fotos.
La nochevieja, si, ya sé en que estas pensando, pues cenamos en un restaurante muy bonito enfrente del Teatro de la Republica, después dimos un paseo pero no encontramos ningún sitio en el que quedarnos a bailar.
Antes de llegar a San Miguel paramos a comer en un pueblo que se llama Tequisquiapán, que es el centro geográfico de la República de México, está bien, la comida aquí me gusta mucho, no tiene nada que ver con la cocina que te venden como “mejicana” en Houston, comimos en algo que aquí llaman fondas, ya sabes restaurantes caseros.
Esta noche hace mucho frío en San Miguel, nos congelamos en la cola para comprar chocolate con churros en una churrería propiedad de una actriz mejicana que no me acuerdo de cómo se llama, así que después de un brandy español, estamos en el hotel.
Cuídate mucho y da recuerdos a Isa y a mi padre.

Un beso de tu hijo,
Carlos


Guanajuato 4 de enero de 2008
Hola Rafa:
Hoy te escribo desde Guanajuato, buf, la cantidad de cosas que he hecho en estos días… tantas que ya no me acuerdo de algunas, me acordé mucho de ti en Querétaro, una noche tomando una paloma la camarera del bar me recordó a aquellas noches de Rotten & Duke, una mejicana rubia con mucho desparpajo… por cierto que hay una casa antigua convertida en restaurante y bar llamada La casa de los cinco patios que es una maravilla, pero es más conocida por el bar “La Viejoteca” cuyo local, por suerte, no hace gala al nombre, dentro también hay un restaurante muy caro y otro barato.
Hasta ahora todo lo que he hecho se puede hacer sin coche, los autobuses te llevan bien a lugares grandes, y para lugares más pequeños siempre puedes contratar un Tour.
En San Miguel de Allende estuve en dos hoteles, uno lo encontramos a la “española” la primera noche, preguntando y perdiéndonos. Al día siguiente ya con luz cambiamos a uno que era un antiguo convento de monjas, una maravilla, dormimos en la celda de una mujer dedicada a Dios, el lugar se llama La Posada de las Monjas, tenlo en mente por si vienes con Suvi.
El pueblo es una maravilla pero está muy americanizado, la mejor manera de conocerlo es haciendo un tour a pie que se puede contratar en la oficina de turismo, el guía sabe todo lo que te puedas imaginar y el español mejicano te hace la charla muy amena. Hay varios mercados de artesanía y un restaurante muy elegante llamado Casa Lucas donde te recomiendo que vayas; en ese pueblo tenia casa Enrique Iglesias y algún que otro americano ilustre “no ilustrado”, para tu información al lado del primer hotel en el que nos hospedamos hay una lavandería que nos vino muy bien, la calle es Calzada de la Luz, te lavan la ropa por quilos.
San Miguel es famoso por sus galerías y escuelas de arte, gente de todo el mundo va allí a hacer cursos o exponer, y muchos gringos eligen el pueblo como residencia una vez que se jubilan.
La fachada de la iglesia principal de San Miguel, San Miguel Arcángel la construyó un indígena a mediados del siglo XIX fijándose en postales que enviaba la gente desde Europa, el resultado fue una pieza única que mezcla diversos estilos arquitectónicos, el tipo era prácticamente analfabeto pero hizo una maravilla, la verdad, la plaza que rodea la iglesia es centro vital del turismo, por las noches la cierran al tráfico.
Cuando nos marchamos paramos en el Santuario de Atotonilco, un lugar construido y decorado también por indígenas, lo que hay alrededor de la Iglesia es el México árido, lleno de perros abandonados y de coches requemados por el sol.
La Iglesia está llena de frescos y aunque hay una parte restaurada están dañados, hay uno que te deja boquiabierto, la gente que pintó aquello no sabía leer así que hacían sus propias interpretaciones de lo que los monjes les contaban. El fresco de los tres crucificados tiene como soldados romanos a españoles con sus brillantes armaduras y subidos a caballo, el anacronismo es puro ARTE.
Otro pueblo con historia es Dolores Hidalgo Cuna de la Independencia , pasamos allí una tarde al sol de invierno de Enero comiendo helados sentados en las escaleras de la iglesia de Nuestra Señora de los Dolores, los helados que venden en esa plaza son deliciosos, los tienes de sabores muy exóticos, yo probé el de cerveza, Corona pura. Allí también comimos en las fondas, la mejor manera de probar la gastronomía local, cuando vengas asegúrate de que pruebas el menudo, una especie de callos. Te recomiendo dos cosas: una es que dejes de estudiar inglés y te apuntes a clases de francés, otra es que cuando vengas a Méjico sólo comas comida mejicana, no te asustes por el picante, el jugo de la lima (o limón como le llaman aquí) contrarresta el picor y le da un sabor buenísimo a todo.
Desde allí manejé por la carretera panorámica en lugar de por la autopista, curvas y curvas en un paisaje de película, por fin un poco de conducción después de tanto tiempo en un país de idiotas al volante, Claudia disfrutó mucho de las vistas.
Guanajuato es un caos de tráfico, el centro esta sobre una red de túneles que los que viven allí conocen muy bien pero para los que no son un auténtico laberinto, en una de las paradas que hice para preguntar a un tipo por algún hotel adivina a quien me encuentro:
A Antonio Camacho otra vez, ese tío es un talismán, empezamos a dar vueltas con el coche por ahí, encontramos sitio para aparcar y nos llevo a un hostal, después de dar un paseo por la ciudad nos sentamos a tomar algo y a intercambiar historias de nuestros respectivos viajes mientras un cantautor deprimente nos daba la murga con sus penas. Esa noche hacía mucho frío, hoy hace algo menos, estoy en el hostal descansando para ir a la callejoneada, una ruta guiada por una estudiantina por los lugares más céntricos del pueblo. Ya te contaré, me marcho, Claudia ya está lista.
Saludos
Carlos

Aeropuerto de León, 5 de enero de 2008

Rafa:
Esta ha sido la última noche en México, voy a echar de menos este país, me ha encantado. No recuerdo muy bien lo que te conté en la otra carta, intentaré hacer memoria y enumerar los lugares que podrías visitar y cosas que hacer cuando vengas.
Hice una callejoneada con una tuna, la verdad es que está bien, recorres el centro con un montón de gente que no conoces y se hacen unas risas, pero la tuna que nos tocó estaba compuesta por un grupo de jóvenes muy jóvenes y a los que se les notaba que les faltaban tablas, ya sabes canciones de tuna, te regalaban un porrón que casi nadie sabía usar… todo con la disculpa del Callejón del Beso un lugar donde un padre español acuchilló a su hija porque la pilló de amores con un mestizo, romanticismo al más puro estilo Bécquer.
Antes de que se me olvide, acuérdate del restaurante italiano “La Capellina” hecho en una antigua fundición de oro y plata del siglo XVII, necesitaba un descanso estomacal y acertamos, DELICIAS italianas cocinadas con esmero y ambiente muy selecto.
Contratamos un tour para ver todo lo posible, por cien pesos nos llevaron a la Hacienda del cochero, donde hay unas mazmorras en las que la inquisición jugaba al “Operación”, a una antigua mina, la de San Ramón, y al monumento al Pípila, que corona la ciudad y desde donde hay unas vistas increíbles.
El guía que también era el conductor de la furgoneta es un tipo muy chistoso, contó uno de la Reina Sofía muy bueno, claro que contarlo sin su acento no es lo mismo, el caso es que cuando los Reyes estuvieron en esa zona de México allá en el 73, ella no quiso ir a ver las momias: “No se saaabe si por miedo o por temor a que la confundieran con una de ellas y no la dejasen saliiir”.
Desde la estatua al Pípila se puede tomar un funicular que te deja en el centro.
Ya estoy mezclando días, no se si fue en el mismo probablemente no, pero también nos pasamos por la casa museo de Diego Rivera, una casa preciosa con una colección de acuarelas y esbozos muy interesante. Otro lugar es el mercado de Hidalgo que es espectacular, una especie de nave industrial de estilo Eiffel que se planificó como estación de trenes y acabó albergando un mercado impresionante, lleno de un algo indescriptible, una ausencia total de: silencio, color blanco y olor neutro.
Los jóvenes del pueblo tienen una costumbre muy curiosa, dan vueltas y vueltas a la plaza, los chamacos en una dirección y las chamacas en la contraria así que cuando se cruzan, se dicen todo tipo de improperios, se lanzan miradas, besos, risas… cosas de la edad, queremos siempre intercambio de lo que sea.
De lo más llamativo de ayer te recomiendo que veas la Alhóndiga de Granaditas, una especie de almacén de comida que albergó a los amotinados cuando estalló la revolución, fue cárcel y ahora museo.
De nuevo el guía fue pieza clave, la historia de Méjico es apasionante pero cuando además a través de la narración te hacen parte de ella es aún mejor. El caso es que los españoles no salimos muy bien parados en todo esto, no es que los mejicanos nos odien pero sí hay un cierto resquemor. Una anécdota que contó el guía es significativa, los españoles o pro españoles amotinados en la Alhóndiga fingieron una rendición con una bandera blanca que se agitaba desde una de las ventanas, todo era mentira, simplemente hacían tiempo para rearmarse y comenzar a tirar aceite hirviendo, piedras… una de las mujeres que estaban en el grupo, enojada ella, lanzó al aire un: “Pinches españoles, traisioneros…” Y es cierto, en el proceso de independencia nuestras gracias costaron que la guerra se alargara once años de pura sangre, y todo porque a los criollos no se les reconoció el derecho a ocupar puestos públicos por no ser nacidos en España...
Ese mismo guía tuvo otra de esas genialidades mejicanas, cuando dijo que se alegraba de ver tanta gente en la Alhóndiga, pendientes de la historia mejicana y nos dijo que en el museo de las momias se pagaban 60 pesos por verlas y 10 por vomitarlas… ¡cuánta razón tenía!
Nos acercamos dando un paseo a ver ese museo pero es decepcionante, es una colección de cuerpos incorruptos que incluye niños, asesinados, un feto… no merece la pena. El museo antiguo si tenía su aquel, era un pasillo en cuyas paredes se apoyaban las momias, así tal cual, pero la morbosidad de la gente hizo que empezaran a desaparecer dedos, trozos de ropa etc. Ahora todo esta dentro de superficies acristaladas, en teoría no se pueden sacar fotos pero bueno pude tomar algunas. Dentro de ese museo hay otro, el del culto a la muerte, a la entrada tienen un cartel que dice que si alguien sufre de enfermedades cardiacas no debe entrar. Lo que deberían poner es que NADIE debe entrar, es inmundo, nada tiene que ver con el culto a la muerte, y los muñecos de frailes y cadáveres son de risa más que de miedo. Esta segunda parte NO la hagas, en serio, no merece la pena.
En Guanajuato también está el museo icnográfico de Don Quijote, es un poco monótono por lo repetitivo, se hace poco sorpresivo la vedad, lo mejor es el edificio.
Ayer por la noche cenamos en el Mercado de Hidalgo, cocktail de camarón, pulpo y ostras (no le pongas ostras, estropea un poco el sabor) y torta de chorizo, delicioso, mi cuate. Y después nos fuimos a tomar, a un bar en el que había mariachis, por fin, he visto mariachis buenos, los camareros jugaban a ponerse carteles en la espalda y fue un descojone, una actividad tan infantil y que buenos momentos ha dado al humor despectivo… por cierto que se sorprendieron de que tomase Torres 10 “derecho” (sin hielo, ni soda…)
Rafa, a veces tengo miedo de que con todo esto que te cuento tus sueños de cómo son los lugares se esfumen, te recomiendo de verdad que vengas, pero no te esperes lo que crees, por aquí la vida vale lo mismo que la de la persona que te quiere robar o matar, y la pobreza se ve por todas partes. Alguien debería sacar un par de cables de tu cabeza y conectarlos a un video para grabar todo lo que hay ahí dentro.
Si tuviese que elegir entre Cuba y México, ¿sabes que? Haría los dos, La Habana tiene vuelo directo con el DF, líate la manta a la cabeza y da el salto, México es muy barato para un europeo.
El mejicano también esta necesitado pero no es tan pelmazo como el cubano.
Estoy a punto de embarcar, vaya tocho de carta, ya sabes, no la voy a releer, me vuelvo a Houston con pena, me quedan muchas cosas por ver en México.
Cuídate y saluda a Suvi de mi parte.